La utilidad de la opinión

La utilidad de la opinión

  • La labor de Hablando claro sigue una tradición nacida con la aparición de la radio en Cuba de usar las bondades comunicativas de este medio para fomentar el análisis de la realidad nacional. Foto tomada de Radio Rebelde
    La labor de Hablando claro sigue una tradición nacida con la aparición de la radio en Cuba de usar las bondades comunicativas de este medio para fomentar el análisis de la realidad nacional. Foto tomada de Radio Rebelde

Hablando claro convoca al mediodía en Radio Rebelde. Es un breve espacio con tarea hercúlea. Se trata de comentar los asuntos cotidianos que signan la actualidad nacional. Fue un empeño del destacado y querido periodista Moltó, recientemente fallecido luego de una vida entera dedicada a conseguir un periodismo mejor. Incluso siendo el director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí y presidente de la Unión de Periodistas de Cuba nunca abandonó este escenario radial porque siempre creyó en la utilidad de compartir opiniones, en la necesidad de asumir los desafíos de la realidad y tener el oído y el corazón atentos a los decires de las gentes que cada día sostiene con sus quehaceres  la existencia misma del país.

Desde sus inicios Hablando claro contó con la participación de diversos periodistas entre los que se ha mantenido habitualmente José Alejandro Rodríguez, que se encarga de reflejar los problemas de la ciudadanía en la sección Acuse de recibo de Juventud Rebelde y Papelitos hablan en la revista vespertina Hola Habana, de Canal Habana.

La labor de Hablando claro sigue una tradición nacida con la aparición de la radio en Cuba de usar las bondades comunicativas de este medio para fomentar el análisis de la realidad nacional y servir de tribuna a intelectuales y políticos que eran seguidos por la mayoría como Eduardo Chibàs que realizó su memorable campaña de Vergüenza contra dinero en los micrófonos radiales, por solo citar un ejemplo notable.

La aparición de la televisión trasladó a este soporte a muchos de los comentaristas conocidos de la radio pero a pesar de ese nuevo medio, del acaparamiento de los públicos que alcanzó y de las novísimas tecnologías que han condicionado otras formas de comunicarse, informarse, intercambiar opinión, en Cuba la radio sigue teniendo una atención notable como lo demuestran los seguidores de Hablando claro en todo el país.

En este breve programa no hay otro recurso que el interés que despiertan los temas de los cuales se trata, la honestidad, seriedad y responsabilidad conque se asumen, la coherencia y fidelidad a la propuesta del título. Y ese es un aspecto interesante a la hora de pensar en lo que puede despertar interés a escala de medios masivos sobre todo para una buena parte de los públicos que se sienten cautivados por las verdades que necesitan escuchar porque les conforta pensar que si se dicen, se saben, si saben tendrán receptividad en los decisores que pueden cambiar desaguisados, ineficiencias, políticas inadecuadas, soluciones que no lo son aunque tengan buenas intenciones.

He reiterado la palabra breve porque en realidad resultan cortos los minutos para analizar, opinar sobre asuntos tan importantes y esta podría ser una muy buena plataforma para ampliarse a las respuestas, para dar voz a aquellos responsabilizados con las incongruencias que demuestran los problemas enfocados. La utilidad de la opinión está estrechamente relacionada con la receptividad que encuentre.