Placebos para la identidad

Placebos para la identidad

  • La agrupación está integrada por los músicos Méndez Ginart, Julio René Villacampa y Miguelito Velazco.
    La agrupación está integrada por los músicos Méndez Ginart, Julio René Villacampa y Miguelito Velazco.

A solo días de la plenaria anual de la UNEAC, sucedió lo que ha venido alertando un amplio sector de la intelectualidad espirituana, esos hombres y mujeres de cultura que son devotos de lo identitario: uno de nuestros tríos emblemáticos, Colonial, está a punto de desintegrarse.

Todos sabemos por qué. Reinaldo Méndez Ginart, Machi, me lo ha comunicado hace pocas horas, a duras penas le he persuadido de dilatar la decisión. Nuestra profunda amistad, y mi renuncia a ser derrotado por aquellos que olvidan lo que es cultura, nación e identidad, lo convencieron. Como José Martí, tiene fe en el mejoramiento humano.

A duras penas se sostienen en escasísimos espacios donde son aclamados nuestros tríos tradicionales, que arrastran apenas su existencia. Aún Miraflores y D Gómez perciben una subvención.

Escucho cientos de discursos en mi provincia sobre la necesidad de proteger la identidad; sin embargo he visto pocas acciones para materializar reclamos y promesas.

Colonial se siente engañado. Recientemente, he contemplado atónito a un decisor espirituano, en un espacio de diálogo, afirmar que “hay que traer esa música vulgar, sexista, violenta, hegémonica, porque eso ¡da dinero!”. Asombra.

No tiembla la mano para desembolsarle miles a la invasión seudo-cultural, esa que abre una herida en nuestra memoria histórica, pero nos negamos a retribuir unos cientos de pesos a quienes nos identifican; porque, ¿qué quieren nuestros mejores y más nobles músicos?: trabajar, y no por decenas de miles, solo por lo que les es lícito y menester.

Pasarán los años y Reinaldo Méndez Ginart, Julio René Villacampa y Miguelito Velazco serán entonces honra. Se escuchará el tema musical Serenata como símbolo yayabero. Habrá orgullosos. Me arderán las mejillas. Como me arden al recodar que a Miguelito Companioni, para ahorrar, la alcaldía de Sancti Spíritus, comenzando el siglo XX, le negó el dinero que necesitaba para recobrar la vista; y en su lugar le dio unos centavos para que tomara un “tónico reconstituyente”, una especie de placebo que llevó al autor de Rosalba y Mujer perjura a quedar ciego de por vida. La historia se está repitiendo, le estamos dando un placebo a la música espirituana, a la arraigada, a la que marca tradición e identidad.