Puntos cardinales

Puntos cardinales

  • Colección SurEditores dirigida por Alex Pausides y su equipo de trabajo. Foto: Roberto Bello
    Colección SurEditores dirigida por Alex Pausides y su equipo de trabajo. Foto: Roberto Bello

La Colección Sur abarca en realidad todos los puntos cardinales. A la posibilidad, desde sus orígenes, de mostrar la poesía que se hace por el mundo, —la antigua y la reciente—, se han añadido otros “modos poéticos” que van de la escritura para niños a la literatura de ciencia ficción.

Más de 300 títulos circulan bajo ese sello y muchos han sido opciones en la extendida Feria de libro que desde febrero hasta abril 2017 ha recorrido la isla del occidente al oriente.

Las alas crecieron en China, de Manuel Rojas García, un testimonio valioso sobre la formación de pilotos allá por los años 60; Antología poética de la canadiense Margaret Atwood; Poesía contra la guerra de la literatura alemana, del barroco a nuestros días, muy oportuno en estos días de amenazas guerreristas; El reino del abuelo, de Josefina de Diego, recuento poético de la infancia y Deuda temporal, una muestra de obras de ciencia ficción escrita por mujeres hacen visible la diversidad en el catálogo.

Hay en los ofrecimientos de Colección Sur verdaderos prodigios desde que comenzó en el fragor de los años 90 arriesgándose a dar poesía en medio de una crisis tremenda del país y su espiritualidad, algo que parecería carente de sentido práctico, sino fuera que en medio de situación tan difícil supo buscar y encontrar financiamientos solidarios para hacer posible el empeño.

Diario de prisión, de ese hombre de fiera ternura que fue Ho Chi Minh, traducido por el gran  escritor cubano Félix Pita Rodríguez, es un título que se agradece como expresión de una sensibilidad poética unida al combate por la libertad y la independencia, de la cual fue ejemplo también nuestro José Martí, quien por supuesto es uno de los autores difundidos por Colección Sur.

Figuran también entre las más apreciada, obras de Evgueni Evtushenko, el poeta ruso que alcanzó reconocimiento mundial, audaz en cualquier cicunstancia, de lo cual dejó constancia en versos como estos: ni siquiera en la muerte confiaré en ningún ismo, / yo otra vez joven y siempre libre,/ entregando la vida, sonriente y fuerte,/ volveré a caminar por el tejado,/ o de lo contrario, no soy un poeta.

Su muerte reciente, en este mismo 2017, le impidió venir a Cuba, como había prometido, al Festival Internacional de la poesía de La Habana, donde tenía grandes vínculos desde la década del 60 cuando escribió el guión de la histórica y polémica película Soy Cuba.

Otro grande y cercano en el afecto de la isla, alcanzable en la Colección Sur es Rafael Alberti. Bajo el título El amor y los ángeles aparece su obra desde los tempranos años 20 hasta su muerte en 1999. Memoria de la melancolía, de su compañera de amor, venturas y desventuras, María Teresa León, es otro texto indispensable por la historia que condensa y la profundidad emocional del testimonio literario.

Aspecto valioso es hacer proponer poetas de gran valía, pero menos conocidos  en nuestro país como el Jidi Magia, muy apreciado en China. Bajo el título Palabras de fuego se encuentran numerosos poemas que cubren el amplio espectro de sus temas.

Pero también el abanico asume a jóvenes mujeres poetas de voces discordantes con ciertas tradiciones líricas. De manera que se ha ido conformando una colección abarcadora, que ha ido progresando en sus propósitos desde los años 90, al cuidado del poeta Alex Pausides, y hoy también defendida por la laboriosa actividad promocional de Marlene y Karel Leyva.

Asimismo la sobriedad y eficacia de sus libros en el plano de las ilustraciones de portadas y contraportadas, la información que se brinda sobre los autores, la funcionalidad del diseño en dependencia del número de páginas.

Humildemente, sin otra pretensión que mostrar que la poesía sigue enfrentando a la barbarie en cualquier esquina del planeta como combativa defensora del humanismo imprescindible, Colección Sur y el Festival Internacional de la Poesía de la Habana, “ que no es lo mismo pero es igual” porque se nutren del mismo interés, se ha levantado una obra que con los ojos del sur recorre todos los puntos cardinales, no sólo geográficamente, sino en el plano de la creación, apelando a las huellas marcadas, sin dejar pasar la novedad que mañana puede ser parte de la memoria.