LEONARDO ACOSTA: ELIGE BIEN Y BAILA MEJOR

LEONARDO ACOSTA: ELIGE BIEN Y BAILA MEJOR

Elige tú que canto yo es el título de Leonardo Acosta que este año trae a la luz Ediciones Unión. Justo hoy, cuando el autor es uno de los escritores homenajeados en la presente Feria Internacional del Libro, reaparece este pequeño pero importante volumen que, con la verdad por delante, nos esclarece la vida y obra de varios de los más prominentes músicos cubanos del pasado siglo.

Y era de esperar. A los que han frecuentado la obra de Leonardo Acosta —el cual ha trabajado en numerosísimas ocasiones como músico instrumentista junto a muchos grandes, y en grandes ocasiones— no sorprenderá encontrar en Elige tú que canto yo ese tonoen el discurso tan directo y fluido (que conecta tan hábilmente con el mundo de la música), además de ese inusual y muchas veces celebrado talento para la anécdota. Y es por ese estilo de escritor, por esa capacidad de evocación de sus propias experiencias, que requerimos de sus criterios sobre nuestra música y sus artífices. Porque Leonardo Acosta puede, como pocos, discrepar con elegancia de la calidad de una obra antológica, o desmentir el criterio de cierta crítica con pretensión canónica, en cuanto a los méritos de unos y al silencio en torno a otros. Cuando leemos a Leonardo, sentimos como si sostuviéramos con él una conversación. Su manera de narrar y de disertar es tan natural que no parece que estuviéramos leyendo, sino escuchando. Este efecto de voz lo hace heredero de los mejores cronistas cubanos. Creo que no en vano es posible evocar a Núñez Rodríguez y Eduardo Robreño, escritores con los cuales el estilo de Leonardo Acosta guarda numerosas afinidades, tanto por la frescura como por la sabia sencillez de este. Elige … se lee de un tirón.

Conformado por artículos que alguna vez publicara Leonardo en la revista Revolución y Cultura, su texto contiene trabajos que ponen a relieve los avatares de la vida musical del siglo pasado y muestra la cara de la verdad sobre asuntos como la paternidad del mambo, las problemáticas del latin jazz y la salsa, o el genio de Benny Moré (a quien nos lo muestra en la forma más humana que hemos leído hasta hoy).

Además, Elige… de Leonardo Acosta reivindica personalidades de nuestra música que han sido relegadas por el tiempo y la ignorancia, tanto de las nuevas generaciones de músicos cubanos como del público en general, como es el caso de Frank Grillo (Machito) o Felipe Dulzaides.

El siglo veinte ha sido quizás el más convulso de la música popular. La concreción del jazz como género y su imposición a nivel mundial trajo toda una revolución en la cual los músicos cubanos tuvieron una participación directa e influyente. Muchos de los músicos que participaron en este fenómeno permanecen olvidados. Ya no se radian las orquestaciones de Chico O’Farrill o de Mario Bauzá, ni se escuchan las descargas de Frank Emilio o las de Bebo Valdés. Es necesario quitar el velo que cubre la vida musical cubana del siglo veinte, recordando a esos compositores, cantantes e instrumentistas que dieron forma a la música que se hace hoy en la isla. Algunos de ellos, fuera de Cuba, devinieron personalidades cimeras de nuestra cultura toda, poderosos creadores de corrientes musicales que perduran hasta hoy.

En tiempos como estos un trabajo con las características de Elige tu… reviste una relevancia tremenda, no solo para los estudiantes de música, músicos y entendidos, sino para el público neófito que consume sin miramientos lo que la industria les da. Además, la justicia histórica que propone este volumen sobre algunos creadores le da categoría de loable y necesario. No estamos ante un libro que desmiente; este es más bien un volumen que encauza y corrige. Lejos de ser una nota discordante, Elige tú que canto yo es el sonido trece tan buscado por los jóvenes del feeling, aquel que abre la armonía y hace que nuestra música y su historia suenen mejor, mucho mejor.