Acerca de Etzamián (el proyecto de GV Andersen)

Acerca de Etzamián (el proyecto de GV Andersen)

  • En estas seis historias de Etzamián aparece el individuo situado ante la disyuntiva de su propia existencia.
    En estas seis historias de Etzamián aparece el individuo situado ante la disyuntiva de su propia existencia.

Ante nosotros, seis historias, un narrador que promete largo aliento y, tras el aparente coqueteo con el azar, el Determinismo** como postulado filosófico. 

Desde la primera narración,“Las cosas que nadie supo”, queda claro —con o sin Heráclito— que en esta entrega de “los David” no nos sumergiremos en el mismo río. Hay aquí otra propuesta, o cuando menos otra manera de conducirse hacia el terreno de los escritores no inéditos. GV Andersen traza su derrotero literario desde una postura que deja en evidencia su visión ante la vida: una manera de interpretarla desde la más estricta causalidad: todo efecto es precedido por su causa, parece decirnos, de forma tal que es consecuencia de esa conexión inequívoca entre fenómenos que provoca un cambio cualitativo.

En cada historia de Etzamían aparece ese punto de giro creando el caos en la vida de los personajes, reconduciéndolos en dirección insospechada:

1. Las cosas que nadie supo: “Lo que la señorita Natasha Polovna no sabría, es que ella era el último eslabón de la cadena que terminó en la muerte del señor Nikola Gogol, y que hubo de comenzar muchos años atrás, el día que un hombre nombrado Valeri Stonov vio desde la ventana de su cabaña el equipo de especialistas que tomaba muestras de suelo, al otro lado de la cerca de su propiedad”.   

2. Teoría del caos: “La cucaracha se detuvo justo frente a él. Se acicaló las antenas, sacudió las alas y quedó quieta. Desafiante su presencia. Joao tomó un zapato. Se echó de rodillas al suelo con el sigilo de un cazador. Sin respirar apenas. Cargó el arma por encima de su cabeza. Sería un golpe seco. Sólo uno era suficiente…”.

3. Sífone: “Lo había perdido todo esa mañana: un matrimonio irresoluto, un empleo de doce horas que me carcomía las ideas y que a fin de mes me reservaba un espacio entre la fauna comunal; una inspiración de narrador sin causa, y un último cuento escrito en papel de servilleta”.

4. Después de la guerra: “Pone los ojos en sus zapatos. Sus viejos zapatos, desvencijados y sucios como nunca, o como siempre, apenas un antes que no había recordado. Un antes que lo remontaba a aquella tienda donde le dijeron que eran de piel de cocodrilo, y que la suela había sido pegada con lo que pegaron la luna al cielo. Fue hace más de treinta años”.

5. La cruz de Inés: Inés iba a “ser monja”.

6. La mano de Etzamián: “En los primeros días de septiembre de 1888, apareció en el boulevard de la Mist Street, distrito de Whitechapel, Londres, un señor de apariencia noble que cautivó la atención de los transeúntes”.

En estas seis historias aparece el individuo situado ante la disyuntiva de su propia existencia, descrito desde una amplia polifonía de voces y en contextos geográficos e históricos construidos con mucho acierto por GV Andersen. Hay ambición estilística, abundan los juegos intertextuales y la experimentación con el discurso.

Es un libro concebido sin apuros, con una coherencia interna que revela la minuciosidad de su autor. Hay en él una recurrente sensación de extrañeza: la realidad con sus líneas de fuga, el malabarista colgado con arrojo sobre la fina cuerda del ensueño, ventanas hacia lo irreal; y aunque el propio autor ha reconocido su esfuerzo por desprenderse de la influencia que sobre él ejerce la literatura de Gabriel García Márquez, resulta evidente en su hálito narrativo lo vano del intento. Aspecto este que no debería constituirse en preocupación. La influencia de todo cuanto leemos siempre permeará la escritura, incluso cuando se considere haber adquirido un estilo propio.      

En medio de tanta indudable destreza, quizá pudiera señalarse que en algunos pasajesasoma con demasiada evidencia eso que solemos llamar la “oreja peluda del escritor”, con lo que ciertos personajesquedanconvertidos en meros sujetos dialogantes, instrumentos para la exposición de la tesis.

Pero su corrección dejémosla al tiempo. En este primer libro es mucho lo positivo, y a fin de cuentas, tal vez la literatura no implique más que ese dejarse llevar del subconsciente a razonamientos primitivos. A veces nos empeñamos en ver bosque donde solo hay árbol, un árbol que mece sus ramas al viento en espera de una nube, un rayo, un ave: un proyecto que fundamente su natural existencia.

Ya terminada la lectura cerremos Etzamián, aceptemos la incitación y abrámonos a las meditaciones. Puede que su esencia desciendalentamente, misteriosa como piedra filosofal que encierra el secreto de transformar las letras en oro.

 

*Andrés R. González Vázquez (GV Andersen). Pinar del Río, 1983. Abogado y escritor. Miembro de la AHS. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Cuentos suyos han sido publicados en las revistas Cause y La Gaveta y en el portal web Cubaliteraria. Ha obtenido premios en los Encuentros de Talleres Literarios y en concursos provinciales.  

** Doctrina filosófica que sostiene que todo acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, están causalmente determinados por la inquebrantable cadena causa-efecto.