Agradecida Fidel

Agradecida Fidel

  • Inauguración del Primer Circo Socialista de América el 2 de febrero de 1962. Foto: Panchito Cano
    Inauguración del Primer Circo Socialista de América el 2 de febrero de 1962. Foto: Panchito Cano

Fidel, qué tiene Fidel que los agradecidos lloramos por él. ¡Y somos millones y millones los agradecidos! Tuve la dicha, siendo una niña, de festejar el 1 de enero de 1959 y no entender a mis mayores al verlos llorar de felicidad, creyendo que el llanto es solo para las penas. Hoy creo entender todos los llantos, en estos momentos el mío es incontenible recordando al hombre de aquel enero.

Sus manos aparentemente frágiles y suaves han llegado a la frente de cada cubano para bendecirlo, y después del glorioso 1 de enero es el Ángel que espera a cada recién nacido y en el primer llanto le concede paz, seguridad, salud, educación e igualdad de derechos.

La noticia me golpeó muy fuerte en el pecho, no lo creí, debí convencerme con la TV, me sentí desamparada y profundamente triste, como dice la bella canción Cabalgando con Fidel, sentí que aún necesito de su mano para andar. Poco después me di cuenta que los americanos no pudieron con él, no pudieron matarlo y mucho menos destruir la Revolución, Fidel planificó su despedida, se despidió de los amigos y del pueblo en su última comparecencia, dejó orientaciones, en fin, proyectó su viaje a la eternidad, como siempre, él sabe qué hay más allá de la línea del horizonte. Fuimos tan tercos que no nos dimos cuenta, no quisimos verlo o no queremos despedirlo. Sé que no es suficiente ir a todas las convocatorias a la Plaza y decirle adiós a sus cenizas, ni llorar su perdida en cada rincón de la casa, creo que cada cubano debe hacer mucho más. Siempre esperamos sus sabias y mágicas palabras, nos acostumbramos a decir “Comandante en Jefe ordene”, esperando por el padre que nos diera la brújula en cada tormenta.

En ocasiones nos portamos mal, inconformes con cosas feas que sucedían y no tenían que ver con sus enseñanzas de sabiduría y moral, resolvíamos el asunto declarándonos cansados, que ingratos fuimos.

Ahora llegó el momento para que cada cual hable de los beneficios que nos regaló Fidel, todos tenemos algo guardado que muy pocos conocen, y decidir qué vamos a hacer por él para que sus sublimes ideales nunca mueran y mantenerlo vivo entre nosotros, y llevarlo a las Cumbres de las Américas, a las Naciones Unidas e ir con él a amparar a todos los necesitados del mundo.

Yo lo vi, fue al circo más hermoso que ha existido en Cuba, él estuvo en su inauguración y saludó a los artistas y les agradeció por el pueblo, dijo que ya no tenían que esperar el Circo Ringling para disfrutar de un buen espectáculo de circo, porque son tan prepotentes estos americanos que hacen creer que lo de ellos es lo mejor y Fidel nos hizo ver lo contrario, dijo que si ellos tenían un artista que sostenía su cuerpo en un dedo, los cubanos también lo tenían.

Después todo fue naciendo en consecuencia con sus ideas de respeto y amor a todas las personas, gracias a Fidel tuvimos un salario decoroso y estable, y formamos parte del movimiento cultural cubano. Gracias a Fidel los artistas que vivían en los circos tuvieron casa propia. Gracias a Fidel no interrumpimos mucho tiempo las giras a los lugares más apartados, el joven gobierno revolucionario nos propició cinco carpas. Gracias a Fidel los primeros artistas formados en una escuela los mandó a la Escuela de circo de Moscú. Gracias a él tenemos una Escuela Nacional de Circo. Fue un placer cumplir con su llamado para brindar recreación a los trabajadores del azúcar y su familia en cada batey azucarero durante muchos años. Para cumplir tan bella tarea nos dio los materiales para construir cuatro carpas equipadas con todo el trasporte para cada una. Gracias a él recorrimos el mundo y fuimos laureados en arenas muy difíciles de conquistar, atesorando varios cientos de premios. Les informó a los niños que veraneaban en el Campamento de Pioneros de Tarará que ya estaban creadas las bases para aspirar a un circo cubano como el soviético, y casi lo logramos, los artistas cumplimos con él, alcanzamos una altura importante internacionalmente, pero el periodo especial lo desbastó todo. Su hermosa firma testifica reconocimientos hermosos al circo. Eso y más hizo Fidel por el Circo cubano y sus artistas.

Nunca olvidó a ninguno de sus hijo cuando más lo necesitaron, nos enseñó a ser dignos, honestos, solidarios, desinteresados…, por eso no es difícil cumplir un compromiso más cuando llega de él.

Es tan bondadoso que hasta nos dejó la ruta a seguir con la firma del Concepto de Revolución. Ya sabemos lo que nos pide, con la firma de este trascendental documento practiquemos una vez más “Para lo que sea Fidel”, cuanta con nosotros siempre.

Nunca estuvo alejado de su pueblo, es nuestro paradigma mayor, por eso en momentos difíciles es fácil preguntarnos ¿Cómo lo haría Fidel?, y es fácil proceder. Colguemos el Concepto de Revolución en las oficinas, en el lugar más representativo de la casa, en hospitales, en hoteles, en las escuelas, en las calles…, para asegurarnos que nunca le vamos a fallar, porque cumpliendo ese compromiso estamos cumpliendo con la Obra de la Revolución, con su Grandiosa Obra.

Así siempre vamos a contar con él y no es para que corra presuroso en nuestra ayuda, como dijo el poeta y ha hecho él hasta hoy, sino, para mantenerlo vivo recorriendo orgulloso todos nuestros espacios importantes y sabiendo que siempre puede contar con nosotros.

Hasta Siempre Comandante. Yo soy Fidel.

 

Por: Hilda Venero de la Paz

Presidente Sección Circo y Variedade

De Asociación de Escénicos de la UNEAC