Amores y delirios de una Rosa

Amores y delirios de una Rosa

  • Eldys Baratute, “guajiro” guantanamero bien “cepillado” en los malabares literarios. Foto tomada de ACN
    Eldys Baratute, “guajiro” guantanamero bien “cepillado” en los malabares literarios. Foto tomada de ACN

Los novios de la abuela Rosa, novela con la cual el reconocido autor Eldys Baratute obtuvo el premio La edad de Oro, de la editorial Gente Nueva, figura entre las obras que adolescentes y jóvenes podrán disfrutar en la 28 Feria Internacional del Libro de La Habana.

La obra es, ante todo, una historia de amor de los abuelos Rosa y Marcelo, felizmente emparentada con El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, pero con los propósitos ideo-estéticos que caracterizan la escritura de Eldys Baratute, “guajiro” guantanamero bien “cepillado” en los malabares literarios. También es un canto  a la legítima búsqueda de la felicidad y el derecho al amor aunque se transite la tercera edad.

Esos dos hermosos presupuestos que, temáticamente no son novedad, sino que atraviesan la historia de la humanidad y el arte, han sido despojados de solemnidades gracias a la construcción de personajes e historias en los cuales lo insólito aporta particular comicidad y muestra los desafueros de la imaginación que fantasea con la realidad.

La vocación transgresora del escritor se manifiesta en esta novela con mayor elaboración literaria. Están sus temas recurrentes: su visión de lo considerado anti-femenino como imagen contra lo femenino tradicional, los asuntos de identidad sexual, la tendencia a socavar lo establecido pero tamizados por la propia estructura del discurso expresivo ordenados en capítulos que se trenzan  a partir de la historia central y los relatos que la sustentan, y detallan cierto tono “neo-romántico” con citas de fragmentos de canciones que sirven de leimotiv para cada parte y construyen a su vez un discurso paralelo.

La novela pondera la relación entre un nieto y su nada convencional abuela. Así establece un puente entre generaciones diferentes y llama la atención sobre los atractivos que pueden tener las vidas de los “mayores” que en su juventud  enfrentaron los desafío de su época e hicieron su contribución al devenir de cambios de hábitos y costumbres en el constante fluir de la existencia.

Ese sentido dialéctico al construir la historia es otro de los valores notables de Los novios de la abuela Rosa, texto que consigue mostrar personajes muy bien concebidos en el trazado de sus rasgos físicos, psicológicos y ambientales.  Esas características  de cada uno propicia la aparición de universos vitales muy diferentes en los cuales la versión criolla de la obra teatral La casa de Bernarda Alba,  sobresale por su hilaridad y la frescura del homenaje a Federico García Lorca.

También es notable la referencia a las artes visuales que ponen en contacto al lector no avisado con el arte antiguo y a la vez sirve para hacer notar la angustia de los creadores artísticos por trascender  y también las imposiciones que sufren los niños por parte de los adultos que quieren realizar sus aspiraciones a través de ellos.Ese es el sustrato de una historiaenvuelta en delirantes situaciones que provocan los sabores del buen humor.

La interrelación entre  esos elementos del arte universal y la vida cotidiana, la actualidad, está signada por el buen manejo de lenguajes diferentes que, sin embargo, al apelar en demasía a ciertos  estereotipos del habla popular no favorece la  buena dinámica de la narración, que de manera particular ha conseguido junto con la comicidad  que atraviesa toda la novela un peculiar aliento poético.

Como libro, Los novios de la abuela rosa, cuenta con el atractivo de un diseño de María Elena Cicard Quintana que le favorece y unas ilustraciones de Jorge Zequira Brito que saben acompañar con sus valores visuales y estético el texto porque reúnen en si cierto matiz antiguo con mirada de modernidad.

Los novios de la abuela rosa resume y a la vez amplifica los resortes comunicacionales del autor,  un mayor “laboreo literario”, un momento de crecimiento; para los lectores   es una oportunidad de disfrutar del divertido “barroquismo” de una historia   que demuestra  el amor como la verdadera fuente de juventud.