Ballet Lizt Alfonso: veintiséis años en el espectro danzario universal

Ballet Lizt Alfonso: veintiséis años en el espectro danzario universal

  • Una de las características de los miembros de la compañía es la inmensa capacidad de entrega en cuerpo, mente y alma. Cortesía del Ballet Lizt Alfonso
    Una de las características de los miembros de la compañía es la inmensa capacidad de entrega en cuerpo, mente y alma. Cortesía del Ballet Lizt Alfonso

El Ballet Lizt Alfonso […] es una

mezcla sensual de fuego y sazón.

Hedy Weiss

El Ballet Lizt Alfonso, que jerarquiza la primera bailarina, maître y coreógrafa habanera, llevó a la sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba el aplaudido espectáculo Fuerza y compás, con coreografía de Lizt Alfonso y música de Reynier Mariño.

Dicho espectáculo, signado —básicamente— por la concepción estético-artística en que se estructura— fue concebido por la multilaureada maestra para festejar el vigésimo sexto aniversario de la fundación de la emblemática compañía, y por el Día de la Cultura Nacional, que se celebra en nuestro archipiélago el 20 de octubre de cada año.

Registrar en esta crónica las incidencias de dicha puesta en escena, que alimentó el intelecto y el espíritu del auditorio y de los colegas de la prensa especializada, devienen un verdadero reto periodístico… que acepto con mucho gusto.

Ese conjunto músico-danzario ha hecho vibrar de emoción al público y a la crítica de los países donde se ha presentado; por consiguiente, se sustenta en disímiles indicadores, que nos facilitan hacer una valoración —desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia— de su loable desempeño profesional.

La actualización y renovación de la coreografía, la dramaturgia y la música hispana (con influencia cubana y africana, fundamentalmente), utilizada en la obra que la directora general del Ballet Lizt Alfonso seleccionó para estructurar esa gala conmemorativa, así como la excelencia artística que lo distingue, y que incluye el dominio —con elegancia y limpieza impecables— de la técnica académica y la interpretación teatral, la energía positiva que irradian los bailarines por todos los poros del cuerpo y el alma, la sensualidad y el gracejo criollo que caracteriza a los integrantes de la agrupación.

Dos factores relevantes, que debemos destacar, son los relacionados con el Estilo Fusión que identifica al Ballet Lizt Alfonso en cualquier escenario del orbe, así como la percepción que del arte danzario tienen los miembros de la compañía.   

Los bailarines perciben la danza como una realidad que fluye y refluye, como las olas de un mar sereno o embravecido, dentro de lo inmóvil, y se hace movimiento corporal, que arrastra consigo emociones, pensamientos, vivencias, experiencias, contradicciones.

De acuerdo con dicha percepción, la danza deviene efímera y eterna, ya que procede de la esfera afectivo-espiritual; por ende, lleva a los danzarines hacia el sentimiento y los empuja con la misma fuerza y pasión con que le entregan al auditorio lo mejor de su yo artístico 

Por lo tanto, los bailarines han interiorizado e incorporado a su forma única e irrepetible de danzar las características esenciales del estilo que particulariza a la compañía en los teatros nacionales o foráneos donde ha actuado desde que, en 1991, hiciera su feliz aparición en el espectro danzario insular…, hasta hoy.    

Fuerza y compas es —sin ningún género de duda— expresión genuina de cubanía, que se nutre del delicioso ajiaco multi-étnico-cultural que, según el sabio don Fernando Ortiz (1881-1969), condimenta la personalidad básica de ese mestizo único e irrepetible, que vive, crea y sueña en la mayor isla de las Antillas.

Estoy completamente seguro de que ahí, y solo ahí, radica el “secreto” de que el Ballet Lizt Alfonso coseche triunfo tras triunfo en todas y cada una de sus presentaciones tanto en la Perla del Caribe, como fuera de ella.

Por último —y no por ello menos importante— la inmensa capacidad de entrega en cuerpo, mente y alma de bailarines y músicos, lo mismo al baile y al arte sonoro procedentes de la península ibérica, que a una rumba, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, un son o un guaguancó…, legítimas manifestaciones de la cultura cubana que, al decir del doctor Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana, nos singularizan como nación y como pueblo.