Camino a las estrellas

Camino a las estrellas

  • Cubierta del libro.
    Cubierta del libro.

Camino a las estrellas, del multipremiado escritor Luis Cabrera Delgado, miembro de honor de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) es el título de la novela presentada en la sala Martínez Villena de la UNEAC, y dirigida —fundamentalmente—, a los jóvenes lectores de nuestra geografía insular.

Ante todo, habría que destacar, con letras indelebles, los valores éticos, estéticos, humanos y espirituales que —entre muchos otros— podrán encontrar los lectores que decidan incursionar en esas páginas llenas de magia y fantasía.

Como buen conocedor del espíritu humano, en su doble condición de psicólogo y narrador, Cabrera Delgado libera su yo infanto-juvenil al que no ha renunciado, y en consecuencia, emplea los mismos códigos para comunicarse eficazmente con los jóvenes lectores y poder influir —sin emplear, nada más lejos de la realidad ni de su verdadera intención, el didactismo a ultranza— en las esferas cognitivo-afectivo y espiritual en que se estructura la personalidad juvenil.

Con apoyo de recursos expresivos, se va introduciendo, poco a poco, cómo llega “la verdad en manos del tiempo”, al decir del filósofo griego Annon.

La trama de esa deliciosa novela se desarrolla sobre la base de diferentes etapas de la evolución social y finaliza con un hermoso mensaje, impregnado de fe.

La historia parte del encuentro de cuatro hombres (los primeros) que, desde el inicio de la vida sobre la Tierra, experimentan la necesidad de llegar a las estrellas. En ese escabroso camino, adquieren el fuego, domestican a los animales, establecen la división del trabajo en intelectual y manual, así como la propiedad privada.

Por otra parte y con el tiempo, llegan los adelantos tecnológicos generados por la revolución industrial. Todo ello les va facilitando el descubrimiento de valores, principios, aspiraciones, motivaciones que —en última instancia— definen a la humanidad.

Por último, advierte a los jóvenes que si interiorizan el mensaje de Camino a las estrellas podrán vivir en un mundo mejor, porque estará signado —básicamente— por el amor, la paz y la solidaridad entre los hombres. Si usted la encuentra en alguna librería del país, no deje de leer esta novela para que contribuya a su crecimiento desde todo punto de vista. Estoy seguro de que le agradecerá a Luis Cabrera Delgado haber escrito esa joyita de la literatura infanto-juvenil.