Chapottín: trompeta líder

Chapottín: trompeta líder

  • En la música cubana la trompeta tiene un importante protágonismo.
    En la música cubana la trompeta tiene un importante protágonismo

En el 28 aniversario de NG La Banda estoy entrevistando a muchas de las figuras que conformaron aquel Todos Estrellas que impusieron el boom de la salsa y la timba, y sentaron cátedra. Además fundaron una escuela de la nueva música popular cubana.

Uno de esos colosos se llama Elpidio Chapottín, El Chapo sobrino nieto de Félix Chapottín, aquel astro del conjunto de Arsenio Rodríguez y de su propio conjunto Chapottín y sus Estrellas.

Elpidio conformó a los cuatro jinetes de los “Metales del Terror” (José Miguel Crego, El Greco, Germán Velazco, Carlos Averhoff y Elpidio Chapottín).

La trayectoria de El Chapo, como le dicen sus colegas, comienza en el Conservatorio Amadeo Roldán 62-63, junto a Arturo Sandoval y Enrique Plá. Continúa hacia la Escuela nacional de Arte (ENA) 63-64, hasta que se profesionaliza en el Canal 4 CMBF.

Cumple su Servicio Militar en la Banda del Estado Mayor en 1968, vuelve de nuevo a la orquesta de la televisión donde es dirigido por Arnau, Somavilla y Taño.

Entonces en 1988 llega su gran momento, “Comienzo con La Charanga Habanera, pero José Luis Cortés me habla para una gira de urgencia a Brasil, me pide que me integre a ellos, solamente por esa gira. Después yo podría tomar el camino que quisiera. Esa era mi primera salida al exterior y no quise perdérmela. Parece que el destino existe”.

En Cali, El Chapo considera que fue una experiencia que cambió el curso de la banda, “vimos la música de otra forma, en ese momento estaba de moda la salsa erótica y cierto cansancio de otra salsa de New York. Entonces NG integra a su repertorio temas como Necesito una amiga, Le lo ley, con Isaac Delgado, El chivo con Tony Calá; cambiamos de palo pa´rumba”.

La prensa internacional publica una foto donde dice: “Metales bravíos del terror, como eso no hay nada en el mundo”.

Los pasajes de NG La Banda eran difíciles, creativos, con un ajuste preciso, un concepto que se aplicó tanto a los metales como a la base ritmática y a las voces, era un sonido monolítico, como dijo el trovador Silvio Rodríguez.

Detrás de ese concepto hay un genio que se llama José Luis Cortés, lo asegura Elpidio: “José Luis llegaba al estudio de la EGREM, nada estaba escrito. Dictaba a los músicos lo que había que hacer; como el Benny Moré, pero con una academia detrás y, con músicos de muy alta escuela. Te digo, trabajé 20 años a su lado y, ni el mismo sabe la clase de músico que es, no se imagina la revolución musical que implantó. Hay músicos buenos, pero no creativos como él, es único. Lo que hace, es propiamente de él. A nosotros mismos nos cuesta decir la verdad. Es lo más grande de Cuba”.

De los grandes trompetistas El Chapo menciona a: Luis Escalante, Nilo Argudín, Jorge Varona, el Negro Vivar, Adalberto Lara “trompetica”, Juan Mungía, Enrique el “Ñato” de Holguín, el Piro Rodríguez, De los más actuales: Alexander Abreu, Miguelito Valdés, Yauri Martínez. “Pero, el mejor de todos los tiempos, lo queramos o no, es Arturo Sandoval. Se ha llevado todos los premios de todo tipo, llevó la trompeta a donde nadie la pudo llevar. Esa es la historia. Yo soy admirador de dos cubanos: Mario Bauzá y Félix Chapottin. El caso de mi tío abuelo no estaba en la pirotecnia que hacía reír a la trompeta, sino en el “rubateo” con el tiempo, la colocaba que parecía que iba a quedarse fuera, pero la ponía como era. Ese fue su sello único. También creó el estilo de la improvisación en el registro agudo encima de las trompetas, esa fue una especialidad”.

El Chapo está situado entre los seis latinos más connotados como trompeta “líder”, una difícil especialidad. Actualmente trabaja con la banda de Isaac Delgado, lo ha hecho hasta con Gonzalo Roig. Tiene tres hijos, Damián trompetista, Alex economista y otro hijo con la cantante Malena la hija de Elena Burke.