Cincuenta y cinco años en los caminos del arte

Acto de graduación de la Escuela Profesional de Música Antonia Luisa Cabal Salis en Guantánamo

Cincuenta y cinco años en los caminos del arte

  • Graduación de la Escuela Profesional de Música de Guantánamo, curso 2015-2016.
    Graduación de la Escuela Profesional de Música de Guantánamo, curso 2015-2016.

Un acto de graduación que sintetizó esfuerzos y logros en todo un año de perseverancia e ímpetu para llegar a este momento se realizó por el finalizado curso escolar 2016-2017 en la Escuela Profesional de Música Antonia Luisa Cabal Salis, de la Enseñanza Artística.

Reconocer la culminación de los niveles de grado en los estudiantes de sexto y noveno, los méritos que alcanzó la escuela durante el periodo cursado, la lectura del juramento de graduado escuchado por la estudiante de saxofón de V año, Lorena Rodríguez, entre otras intervenciones, conformaron el desarrollo de dicho acto. Un espacio en el que la música fue el eje fundamental de la mañana. 

Desde la perspectiva artístico-musical, el pensamiento de aunar varias generaciones entre estudiantes y profesionales, fue el resultado de lo escuchado esa jornada. El apoyo y vínculo directo con instituciones como la UNEAC, Sectorial Provincial de Cultura, Centro Provincial de la Música, posibilitaron este hecho. Obras y canciones como Cabalgando con Fidel de Raúl Torres, Memorias de Paquito de Rivera, Ascendit Deus de Esteban Salas y Ojos Lindos de Rafael Inciarte, todos con arreglos del maestro Modesto Conrado Monier Riveaux, fueron interpretados por la orquesta de cuerdas, integrada por estudiantes y profesores, en una comunión y dialogo desde el intercambio de experiencias entre ellos y sus seguidores, dirigidos por la maestra Ailec Caramazana Diaz, igualmente directora de la orquesta de cámara Mi Sol en la provincia.

La representación de las diferentes especialidades entre ellas el piano, la guitarra, el saxofón, la trompeta, el violín y la dirección coral, tuvieron sus protagonistas de los diferentes años que integran el nivel elemental. Se escucharon obras como Toque de claves de Gisela Hernández, La bella cubana de José White, Cubana bonita de Manuel Saumell, Songoro Cosongo de Eliseo Grenet, Conversación para trompeta de Clare Grundman. Todas de rigor interpretativo y que proyectan un mayor nivel formativo de los educandos que hoy integran la matrícula de la escuela, además de potencializar las posibilidades expresivas en el manejo de sus instrumentos.  

Para cerrar la mañana musical fue concebida la obra Cinco Salsas, fragmento de la V sinfonía de Ludwig van Beethoven, para banda y cuerdas, con arreglo de Sverrelndris Joner, transcripción y orquestación de Modesto Conrado Monier Riveaux. En esta ocasión, con la ejecución de la orquesta de cuerdas y la banda provincial, en este último, incluidos los estudiantes y profesores de la escuela, además de los músicos plantillas. Dirigida por el maestro, también director de la banda provincial Armando Torres Pérez, para conformar una suerte de orquesta sinfónica y la inserción del piano, el cual sobre la base del tumbao, subrayaba las partes climáticas dentro del arreglo musical. 

En función del estilo de música de concierto para la que fue concebida originalmente, articuló recursos y elementos de la música popular y que, sobre todo los estudiantes, conjugaron en su quehacer poco cotidiano. Pues, normalmente, en nuestra escuela, se cultiva mayormente la música de concierto —como está establecido—, salvo algunas inclinaciones, que denotan un acercamiento al estudio de la música popular, pero estas son más frecuentes en otros niveles de estudio, por ejemplo el nivel medio, que en esta ocasión no tuvo ningún protagonismo.

Rememorar la obra realizada por esa incansable maestra que fue Antonia Luisa Cabal, Tootsie, la huella que vislumbra cada día los que salen de las manos de esos que también fueron sus alumnos, es una manera de celebrar la creación que por iniciativa de Tootsie y Rafael Inciarte en el año 1962, da inicio al proceso de enseñanza artística en nuestra provincia. Formadores de múltiples y variadas generaciones, y que aunó un claustro de maestros interesados por el bienestar de la cultura guantanamera. Cultura en transformación y que atemperada a los tiempos, ese baluarte de la enseñanza artística también cambia y busca el mejor camino para la creación de los que eligen el trasiego del arte.

Responsabilidad de todos para contribuir al desarrollo de la música, mentes abiertas al cambio, adecuaciones del modelo de enseñanza artística de acuerdo al contexto músico-cultural en cada una de las regiones del país, son retos que hoy tiene la enseñanza y todos los que trabajamos para ella. Sea este el momento idóneo para seguir fomentando ese deseo de preservar nuestra cultura en los más altos podios musicales.