COLOR CUBANO de Guillén en Sábado del libro

COLOR CUBANO de Guillén en Sábado del libro

La presencia del negro en la cultura cubana había comenzado a ser reconocida desde principios del siglo XIX cubano, pero la concepción de que lo cubano era fruto de la fusión de lo africano y lo español será sin dudas el gran aporte de Nicolás Guillen ( 1902 – 1989), quien asume de manera consciente, con pleno conocimiento del fenómeno cultural cubano, la mulatez en términos artísticos con sus poemas sones.

Son numero 6

Yoruba soy, soy lucumí

Mandinga, Congo, carabalí

Atiendan, amigos mi son que sigue así:

Estamos juntos desde muy lejos,

Jóvenes, viejos,

Negros y blancos, todo mezclado

Uno mandando y otro mandado

Todo mezclado

 

La música había sido hasta entonces la  simbiosis más evidente entre lo africano y lo español con el nacimiento del son montuno, que mezcla las sonoridades de la guitarra española y la percusión africana. Motivos del Son, poemario de Nicolás Guillén publicado en abril de 1930. aprovecha como modelo rítmico la estructura del son en lo formal y acude inicialmente a ciertas pinceladas del costumbrismo, de los sucesos y andares de la vida cotidiana de los negros pobres, su modo peculiar de hablar el español y los problemas que el racismo existente llevaba a sus vidas.

Negro bembón

 Por que te pones tan bravo,

Cuando te dicen negro bembón

Si tienbes la boca santa

Negro bembón?

 

Los poemas de Motivos del Son, mal valorados por algunos, reconocidos como suceso importante por otros, serán el comienzo de una manera de hacer la poesía, que alcanzará mayores vuelos en  Sóngoro Cosongo. Poemas mulatos le llamó Guillén, y explicaba al respecto: “Participan acaso de los mismos elementos que entran en la composición étnica de Cuba, donde todos somos un poco níspero (...) por lo pronto, el espíritu de Cuba es mestizo. Y del espíritu de la piel nos vendrá el color definitivo. Algún día se dirá color cubano. Estos poemas quieren adelantar ese día”.

La canción del bongó

En esta tierra, mulata

De africano y español

(Santa Bárbara de un lado

del otro lado, Changó)

siempre falta algún abuelo

cuando no sobra algún don

y hay títulos de Castilla

con parientes en Bondo

vale más callarse, amigos

y no menear la cuestión

porque venimos de lejos

y andamos de dos en dos

Aquí el que más fino sea

Responde si llamo yo

 

No se trataba de una poesía negra frente a una poesía blanca, ha aclarado el propio Nicolás Guillen, sino de la búsqueda de una poesía nacional mediante la expresión artística de todo el proceso social cubano, desde la llegada de los primeros esclavos africanos, hasta nuestros días, su lenta fusión, no solo física, sino espiritual.

Balada de los dos abuelos

Lanza con punta de hueso,

Tambor de cuero y madera:

Mi abuelo negro

Gorguera en el cuello ancho

Gris armadura guerrera:

Mi abuelo blanco

…………………………….

Yo los junto. ¡Federico!

¡Facundo!. Los dos se abrazan.

Los dos suspiran. Los dos

Las fuertes cabezas alzan;

Los dos del mismo tamaño

Bajos las estrellas altas

Los dos del mismo tamaño

Ansia negra y ansia blanca

Los dos del mismo tamaño

Suenan, lloran, cantan.

 

Aunque con otros presupuestos, pero con similar propósito el poeta y ensayista Cintio Vitier se refiere a la importancia de la obra de Guillen como expresión genuina de cubanía al expresar en su ensayo Lo cubano en la poesía:

Un negro cubano típico se parece más a un blanco cubano típico que a un negro de África. Entonces lo que nos acerca y hermana es algo que no tiene que ver directamente con la raza.

Es el hecho de estar los dos  sumergidos en el fenómeno misterioso, imponderable, esencial y por lo tanto sin explicación valida, de lo cubano (…) Esa zona no racial, aunque si profundamente popular es la que toca Guillen (…) Entonces no es el poeta negro o mulato, sino el poeta cubano tocando una cuerda que nos hace vibrar a todos. Esa cuerda es el son liberado de sus amarras ancestrales y telúricas, el suave son por donde cruza, como èl mismo dice la paloma del vuelo popular.

Guillén continuará trabajando en sus poemas mulatos. Aparecerá en 1931 Sóngoro Cosongo, y luego West Indies, LTD; más tarde Cantos para Soldado y Sones para turistas, y después El Son Entero, poemarios que  aparejan al descubrimiento de lo cubano como mestizo los problemas sociales que sufren por igual blancos y negros pobres, que padecen la mayoría de los cubanos en la isla.

 

Dos niños

Dos niños; ramas de un mismo árbol de miseria,

Juntos en un portal bajo la noche calurosa

Dos niños pordioseros llenos de postulas

Comen de u n  mismo plato como perros hambrientos

La comida lanzada por la pleamar de los manteles,

Dos niños: uno negro, otro blanco.

 

El próximo 13 de julio, el sábado del libro ofrece una buena oportunidad de encontrarse con estos tesoros de la cultura cubana.