De las entrañas heridas del jazz

De las entrañas heridas del jazz

  • La Preservation Hall Jazz Band of New Orleans fue fundada en 1963 y ha actuado en plazas privilegiadas de EE.UU. y del resto del mundo.
    La Preservation Hall Jazz Band of New Orleans fue fundada en 1963 y ha actuado en plazas privilegiadas de EE.UU. y del resto del mundo.

“La combinación de ritmos africanos y la escala pentatónica con los arreglos e instrumentación europea fueron la contribución esencial de los Estados Unidos a la cultura mundial”. La autoría de la aseveración le corresponde a David Simon, responsable de Treme, estupenda serie televisiva de HBO transmitida en Cuba, inestimable en el afán de comprender la grandeza y el lamento de la banda sonora del alma herida de Nueva Orleans luego del desastre total del huracán Katrina. Visionarla es asistir al derrumbe moral y físico de un patrimonio (ético, cultural, histórico, arquitectónico), donde sin embargo la misma indignación sobresee la pena y se redime por la vía de la resistencia. No son perdedores (al menos no por su causa), sino eternos luchadores los personajes —par de los habitantes— que enhebran una trama donde el embrujo de jazz, rhythm and blues, cajun, folk, rock, country, zydeco, honky-tonk o el funk no invisibiliza —al contrario representa el fondo sonoro de una real tragedia americana— los acaso demasiados puntos grises de tamaño mosaico social, presa del abandono y la desidia institucional de un sistema preparado para funcionar al servicio de los poderosos y al cual no le interesó que luego del Katrina la comunidad negra de Nueva Orleans se redujera en un 65 por ciento.

Allí, en dicho entorno muy azotado pero pese a ello jamás elidida su gente y su cultura porque representan el sentido y la sangre del lugar, transcurre desde hace 52 años la existencia de la Preservation Hall Jazz Band of New Orleans (PHJB), banda asida a la vara más tradicional del género, que ofrecerá un concierto exclusivo este sábado, 9:00 p.m., en el teatro Tomás Terry como parte de la subsede cienfueguera del Festival Internacional Jazz Plaza. Del distrito francés de la mágica ciudad estadounidense a la ancestralmente francesa e igual de subyugadora Cienfuegos viaja la orquesta, en desplazamiento que, amparado en el pretexto del evento, trenza raigales coincidencias, prestas a evidenciarse sobre el escenario de nuestra principal institución escénica y de manera especial en los oídos, la mente, el corazón de los espectadores.

En circunstancia de cumplir su medio siglo, dos años atrás, del colectivo musical que aireó su música del Carnegie Hall al Lincoln Center, en su país, (además del resto del mundo), el crítico Alan Light escribió en The New York Times que desde el huracán Katrina los miembros de la orquesta se convirtieron en la voz de la ciudad de la Louisiana en reconstrucción.

Sobre su más reciente disco, That´s It, el editor de The Washington Post, Geofrrey Himes, apuntó que sonaba “como si los muertos saliesen del cementerio en el Día de San José y usaran el trombón para hundir el estómago y doblar la rodilla de los vivos cuando se encontraran sus esqueletos”. Pura dinamita tras cuyo impulso se adivina el dolor por el visceral descuido de un sistema hacia los suyos antes, durante y después de la desolación del Katrina.

En estos momentos la PHJB está integrada por los músicos Ben Jaffe/director creativo y tuba; Mark Braud/trompeta y cantante; Charlie Gabriel/ clarinete y cantante; Clint Maedgen/saxofón y cantante; Joe Lastie, hijo/ baterista; Rickie Monie/ piano; y Ronell Johnson/ tuba, trombón y cantante.

La del sábado representará oportunidad cultural a no desaprovechar por los amantes de las melodías que ayudaron a conformar el extraordinario crisol sonoro identificador de los Estados Unidos. Todo un lujazo.