El arte abstracto dentro de la Jornada por el Día de la Cultura Cubana

El arte abstracto dentro de la Jornada por el Día de la Cultura Cubana

  • Esta muestra, inaugurada el pasado 8 de octubre, incluye casi 40 obras de diez provincias cubanas y de todas las regiones del país. Foto del autor
    Esta muestra, inaugurada el pasado 8 de octubre, incluye casi 40 obras de diez provincias cubanas y de todas las regiones del país. Foto del autor

La exposición Imán 2017: Encuentro Nacional de Arte Abstracto, liderada por el grupo La Cruzada de artistas de la plástica que cultivan la abstracción en Las Tunas, y en particular el pintor Roberto Reyes, fundador y líder de dicho grupo quedó inaugurada en el contexto de la Jornada por el Día de la Cultura Cubana.

Roberto Reyes, ha logrado encabezar y sistematizar este movimiento que ya es nacional, a partir del minucioso libro sobre la pintura abstracta cubana que de todo el país, realizó el Maestro Luis García Peraza y publicó la editorial Boloña de la Oficina del Historiador de La Habana. La primera presentación de este volumen aconteció en un espacio Sábado del Libro, el 14 de febrero de 2015, como parte de la inauguración de la Feria Internacional del Libro en La Habana. Casi de manera inmediata se amplió a 126 artistas y se publicó por la editorial Arista Publishing Llc. en Estados Unidos; este textos es uno de los grandes hitos en el devenir de la abstracción cubana.

Pues incluye a casi un centenar de artistas de todo el país y se realizó un panel reflexivo sobre el tema en la Casa del Alba, en mayo de 2014. En esta escalada y entre otros, se suma mi artículo en la última edición de la revista Unión: “Comprender la abstracción desde la historia del arte cubano”.

Con esta reciente muestra, una vez más soy privilegiado, en este caso recibí la invitación a ofrecer las palabras de inauguración de esta exposición, que propongo como el mejor preámbulo con vistas a iniciar los festejos desde el arte abstracto, por el Día de la Cultura Cubana.

Precisamente en este mes se cumplen 60 años de la Galería Color Luz de los Diez Pintores Concretos, uno de cuyos artífices, Pedro de Oráa, Premio Nacional de Artes Plásticas, además de mostrar su obra fue el autor de las palabras al catálogo. Este grupo constituye el segundo gran hito en la conformación definitiva de la abstracción cubana, luego de que en 1953 en La Rampa, había nacido el Grupo de los Once, que para muchos expertos logra por primera vez, actualizar el arte cubano con las tendencias más avanzadas de su momento en el mundo, sin contar los antecedentes cubanos aún aislados, esporádicos, puntuales...pero antecedentes al fin.

Se destaca en este movimiento que se ha sistematizado al avanzar el siglo XXI, y sobre todo en los últimos años, con genuino carácter nacional desde los llamados referidos y otros, es que, por todo lo señalado, la abstracción debe ser considerada ya entre las tradiciones populares cubanas. La cultura popular nunca es la suma mecánica de sus culturas comunitarias sino su sistema integrado, ni tampoco es homogénea, como se pretende absolutizar.

En ese sistema integrado, cada comunidad tiene sus propias tradiciones, que no necesariamente las tienen otras; y estos años de esmero y desvelo de los amantes de la abstracción, han evidenciado que en no pocas comunidades cubanas, la abstracción se ha manifestado en el gusto y en la creatividad de artistas genuinamente populares, sin excluir valiosos académicos.

Tal es el caso de los dos primeros grandes hitos capitalinos citados entre La Rampa y El Vedado (incluido el hoy reconocido como reparto Carmelo hasta el río, barriada donde estaba la Galería Color Luz) y donde se ha mantenido en diversos puntos, a pesar de los más hostiles momentos; pero vemos también la fuerza arrolladora con que desde Las Tunas alumbra a todo el país y lo unifica con la vasta diversidad de expresiones abstractas, con grupos similares que han surgido y se han desarrollado también en Sancti Spíritus y en Trinidad, quizás los más fuertes y representativos, pero no los únicos.

Las investigaciones referidas, sobre todo de García Peraza, demuestran que en las más recónditas comunidades cubanas se ha cultivado felizmente el arte abstracto, para atesorar un patrimonio nacional, no obstante, los años en que fue incomprendido y silenciado, a pesar de sus tantos aportes señalados y muchos más, a la cultura cubana. Esta muestra, inaugurada el pasado 8 de octubre, con la presencia de Pedro de la Hoz, vicepresidente de la organización d los escritores y artistas cubanos y otras personalidades, incluye casi 40 obras de diez provincias cubanas y de todas las regiones del país, logra otro hito (el más reciente) cuya pujanza continua y prometedora a escaladas cada vez superiores, invita a pensar en los reclamos de estos artistas y promotores sobre bienales, concursos, salones anuales con las diversas generaciones, y colecciones especializadas en el arte abstracto, con su justa valoración, y preserven así tanto patrimonio con que no solo han multiplicado la riqueza cultural cubana, sino con el que la van a seguir potenciando cada vez más, a juzgar por la salud creciente y vigorosa de nuestro arte abstracto nacional, que aún tiene tanto, tantísimo, con que enriquecernos y prestigiarnos más aún, ante todo el orbe.