El arte de producir arte

El arte de producir arte

  • Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
    Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
  • Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
    Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
  • Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
    Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
  • Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.
    Clase magistral en la Universidad de las Artes por el profesor del curso de producción 2016-2017, Julio César Valdés Viera.

El interesante tema que pretendemos compartir con los especialistas de los medios en esta breve disertación está basado, a nuestro juicio, en la cualidad interpretativa que debe tenerse presente en la creación artística, acerca de lo que ha denominado el imaginario del equipo de realización en cuanto a la categorización de la Producción, el Producir y el Productor, la cual presentamos a partir de un pensamiento artístico-estético, por ser este, el enfoque de la estrategia creativa y formativa, que nos hace dar un salto de la acción programada a la acción asumida con una mirada crítica-estética de la realidad objetiva de nuestra sociedad. Para este enfoque nos apoyamos en los conceptos y saberes estudiados de la Semiótica y de la Epistemología, por ser esta última la disciplina filosófica que estudia el conocimiento científico e investiga el objeto, el método y procedimiento de cada ciencia o del pensamiento científico en general.

Nosotros para hablar de este polémico tema, nos hemos apoyado en algunos de los postulados de estas disciplinas, fundamentados por los estudios académicos realizados al respecto y adquiridos en la Universidad de las Artes(ISA), a través de las asignaturas y materias impartidas por un excelentísimo claustro de profesores en los módulos de la Maestría en Realización Audiovisual (FAMCA), donde en su marco teórico-referencial hemos encontrado las herramientas posibles para entender lo del pensamiento nuevo con el arte nuevo. Además ha enriquecido y actualizado enormemente nuestro nivel cognitivo y de intelecto, así como nuestra aptitud y actitud como seres humanos ante la vida, consolidando una vez más los aspectos teórico-metodológico aprendidos y practicados en dicha profesión y, en nuestro imaginario creativo, donde profesamos sin temor a equivocarnos un gran respeto y admiración hacia esta especialidad, que tiene como premisa fundamental la organización de los procesos de la creatividad para la realización de una obra de arte: la Producción, el Producir y el Productor.

También, tomamos como referente los conocimientos obtenidos de la praxis como Productor vinculado a los medios por casi medio siglo, con una experiencia acumulada que poseemos acerca de la realización de la Producción nacional e internacional en las distintas manifestaciones del arte en cuanto a: teatro, danza, espectáculos, musicales, eventos, galas, veladas, conciertos, festivales, carnavales, documentales, video, radio, televisión, y cine entre otros. Estos conocimientos practico-teórico-práctico, han sido adquiridos desde la base a lo largo de una carrera sistemática, donde hemos cursado por los distintos niveles y categorías de dicha especialidad que nos ha formado e instaurado en nuestro acervo cultural las herramientas adecuadas de aplicación por y para el ejercicio de esta profesión.

Lo interesante sería que todos los involucrados en la creación artística, pudieran tener un mínimo de estos saberes, que en materias académicas deben conformar la malla curricular de un Productor, con la cual trataremos de familiarizarnos nosotros, a partir del estudio sistemático y actualizado de las nuevas tecnologías mediáticas. También como realizador y profesor de la especialidad, debemos tener un pasamiento creativo en el logro de los objetivos propuestos y, con el propósito de acercarnos lo más posible a la categorización nacional e internacional en esta especialidad, para tratar de lograr ser un verdadero Productor.

Producción

Lo primero que debe hacerse es referir qué es la Producción. La misma queda enmarcada en los propios debates que enfrenta en la actualidad la preparación para la construcción o realización de una obra de arte, ya sea para su exhibición, puesta en escena o función, la Producción como especialidad artística es la herramienta adecuada y apropiada que se fundamenta en un conjunto de saberes y conocimientos, con la finalidad de lograr la conexión teórico-práctica desde la definición de la idea hasta su materialización, de la acción programada a la asumida (ver, percibir, pensar) esta alcanza enlazar lo creativo con la industria del entretenimiento.

En las disímiles consultas efectuadas de la literatura especializada que hemos podido encontrar, ha sido definida la Producción Artística del modo siguiente: “…conjunto de actividades de orden organizativo, práctico, económico, artístico y técnico que confluyen en la creación de un producto audiovisual”.[1] La definición anterior no deja lugar a dudas. No obstante, sigue aceptándose como regularidad del referido concepto que la Producción no es más que: “(…) el arte de interpretar y organizar las ideas que se expresarán en un mensaje escénico, televisivo o cinematográfico, real o ficticio, y que su evidencia perceptual se concretará en una toma de conciencia para el enjuiciamiento de los valores humanos que la acción y los conflictos introducidos en la narración proponen”.[2]

Podríamos decir que en la Producción las leyes de Murphy cobran rotundidad:

  • Toda tarea es más complicada de lo que se piensa.
  • Toda tarea lleva más tiempo que el originalmente previsto.
  • Si algo no previsto, puede fallar, fallará.

En la Producción de cualquier manifestación de arte, a nuestro juicio, siempre debemos tener en cuenta las siguientes etapas:

  • Etapa 1:  Guion. Desarrollo de proyecto y financiación. Finaliza en el mejor de los casos con la maduración del proyecto, la identidad del mismo y tener casi el 100 % de la financiación asegurada. Semielaborado: carpeta de presentación / pitch / WIP.
  • Etapa 2: Pre-Montaje. Montaje. Función. Desmonte y Devoluciones de la construcción “industrial” / “artesanal”.
  • Etapa 3: Comercialización (distribución, festivales, ventas nacionales e internacionales, estreno comercial o audiciones. Copias en video / DVD para la promoción en la TV y otros medios apropiados).

Para el tratamiento escénico del Espectáculo, se debe diseñar y organizar un plan de Producción por etapas, con un lenguaje afín a esta especialidad y siguiendo, según nuestra opinión, un sentido de orden lógico:  Guion, Pitch, WIP, Pre-montaje, Montaje, Función o Puesta en Escena, Desmonte y Devoluciones, Pagos contractuales y Agradecimientos, Distribución de la Obra, Pitching, Comercialización y Derechos de Autor, entre otros. También entendemos y sugerimos que se debe cumplir un orden lógico en los planes parciales de los procesos de grabación de sonido e imagen así como en lo cinematográfico.

Siempre le recordamos que en las Matemáticas, como ciencia exacta, al multiplicar y/o adicionar el producto y/o la adición no se altera por el orden que colocamos los factores y/o los sumandos, pero en la Producción de Arte, si alteramos el orden de los factores y/o sumandos vistos como etapas de la OPE, si se altera el producto final a la hora de Producir una idea, recordando que esta, no es el pensamiento artístico-estético de la misma.

La parte literal, argumental o sinopsis que conformamos después de la idea la denominamos inicialmente  Guion que puede ser argumental o temático, literal, técnico, artístico, entre otros y lo definimos así:

Guion: Escrito breve que sirve de guía, o pauta para representar por escrito el argumento de una obra de arte, de una película cinematográfica o programa de televisión para su cabal realización. Texto en el que están desarrollados y detallados todos los elementos que intervienen en la realización y puesta en escena de un espectáculo, de una película, anuncio, obra teatral o de un programa de radio o de televisión.

“Las preferencias estéticas pasan a ser políticas cuando se violan los límites convencionales que distinguen el arte del no-arte”.                    

Keith Moxey

“La forma escrita de cualquier espectáculo audio y/o visual. Es la base codificada de una expresión artística. Esto se aplica a espectáculos de teatro, televisión, cine, radio, entre otros”.

Doc Comparato

 

“En los estudios visuales de José Luis Brea: visualidad y Producción Cultural dice que significa la materialización en palabras de un conjunto de imágenes “imaginadas” por el autor, con sus correspondientes diálogos y según el cual se cuenta una historia”.

“También está expresado: que con un buen Guion, un buen director puede hacer una obra maestra; con el mismo  Guion, un director mediocre puede hacer una película aceptable, pero con un Guion malo ni siquiera un buen director puede hacer una película buena”.

Akira Kurosawa

Uno de los elementos principales que se insertan en el debate a la hora de Producir una idea es el Guion, Herramienta fundamental para el trabajo de Producción.

Al definirlo se tiene en cuenta que es un escrito breve que sirve de guía, o trama para representar por escrito el argumento de una obra de arte, de una película cinematográfica o programa de televisión para su cabal realización. Además, es un texto en el que están desarrollados y detallados todos los elementos que intervienen en la realización y puesta en escena de un espectáculo, de una película, anuncio, obra teatral o de un programa de radio o de televisión. Se puede concluir que el  Guion es sinónimo de libreto y constituye una herramienta fundamental y de mucha utilidad en el importantísimo trabajo de mesa con el equipo de realización y en el colectivo técnico-artístico. Lo que aquí no quede definido para su realización queda expuesto a la improvisación, aspecto nada aconsejable profesionalmente en la realización de una obra de arte. No obstante, para los “imprevistos” que se puedan dar, pero estos no deben ser por falta de cuidado, el Productor dará las sugerencias y las soluciones técnicas-artísticas-económicas adecuadas, según la realidad objetiva y la situación real sin afectar en ningún momento la calidad de la obra.

Producir

Es ante todo crear, es hacer que algo exista, esa es la tarea de la Producción y, en particular, del Productor la cual se cumplimenta en generar trabajo y riqueza partiendo de la idea de un sueño y, haciendo posible que este se convierta en realidad con la puesta en escena o presentación de la obra. Debemos recordar que Producir no es más que definir de manera artística, económica y financiera el futuro al que se quiere arribar, establecer los pasos y elementos necesarios para hacerlos, encontrar, como en cualquier actividad de creación, cuál será el Diseño de Producción más adecuado y factible para la materialización de la obra a realizar, teniendo siempre como premisa fundamental, el logro de los objetivos propuestos. Al adentrarse en esta denominación pueden hallarse los siguientes:

De eso trata el Producir:

“ …no es más que definir el futuro al que se quiere arribar, establecer los pasos y elementos necesarios para hacerlo, encontrar, como en cualquier actividad industrial, cual es el Diseño de Producción que hace una ecuación artística y económica viable para llevarlo adelante hasta el final.”

Pablo Robito

El Productor

Pocas veces encontramos que en la enunciación del Productor se tenga en cuenta cómo este debe tener un verdadero dominio de la parte conceptual de la obra, sin hacer a un lado los elementos estéticos, o sea, la parte formal; y es que lo trascendente será responder el qué se dice y, lógicamente, cómo se dice. Puede añadirse que a esa conceptualización dual le debemos sumar el aspecto logístico, es decir, con qué recursos y herramientas contamos para lo que queremos hacer.

Especialistas y críticos de la realización audiovisual, cuando se adentran en sus diferentes acepciones, coinciden en afirmar que, en la Producción, el Productor debe tener talento para poder mostrar y defender el pensamiento artístico-estético en su compromiso ético como artista- creativo, desempeñando así su rol protagónico. Debe ser una persona poseedora de una amplia cultura general, con larga visión estética de futuridad, y, sobre todo, ha de tener conciencia de los límites y los riesgos en relación con su desempeño y la meta que busca alcanzar.

  • Un Productor, además, debe conocer con profundidad desde la perspectiva de una valoración crítica y epistemológica, las características de los medios en los cuales se desenvuelve recordando que los conceptos artísticos han cambiado en la modernidad; pero sobre todo, debe ser un ente creativo, realista, muy actualizado en los saberes de la semiótica, la crítica, la historia, la metodología de la investigación y los medios de comunicación teniendo presente el pensamiento que acompaña los tránsitos de la tecnología. Debe ser un gran conocedor de lo que ocurre en la actualidad; no solo en los marcos de lo audiovisual, sino en la propia vida cotidiana. Este postulado incluye, los problemas sociológicos de su país, del mundo en general y de su espacio inmediato como ser biopsicosocial, teniendo en cuenta para este análisis su mirada crítica hacia la estética de la política cultural vigente.

El principal reto al cual me he enfrentado como profesional del medio e investigador, fue en le proceso de conceptualización de la definición de este término no muy bien explicado o bien entendido correctamente. A ello se le agrega lo analíticamente planteado:

  • Un Productor debe ser profeta y general, diplomático y árbitro, avaro y verdugo. Le hacen falta la paciencia de un santo y el puño de hierro de un Cromwell. A priori clarividente e ingenioso, debe tener, además una especie de olfato universal. Es un demiurgo pícaro e inteligente, en apariencias disperso, pero muy ordenado, que va a montar en la vida real otra vida.[3]
  • Además, un buen Productor debe investigar y buscar referencias anteriores que estén plasmadas en la cultura y en el medio social y natural en el cual se desarrolla el proyecto. Este, llevará siempre el sello de su tiempo, y de las personas que viven, trabajan y crean la obra artística, teniendo siempre en cuenta sobre el tema que se va a tratar, el objeto de la obra de arte, luego el pensamiento y después el pensador con la intención de llamar la atención pública de dicha obra según su público meta o destinatario. Siempre se debe tener en cuenta, el criterio al respecto obtenido del imaginario social y grupal, como un gran aporte del público y que de igual forma nos conduzca a una provocación para una reflexión de los especialistas del equipo de realización.
  • El Productor debe ir a la búsqueda de la originalidad, de lo novedoso, que no siempre es algo desconocido, sino también algo ya conocido, aunque enfocado y trabajado con un concepto de la estética y desde otro punto de vista epistemológico, que tal vez sea más cercano al público, que transmita algún mensaje que el receptor sea capaz de decodificar y sentirse identificado, para despertar su interés y a su vez esto nos oriente el camino a seguir en la corrección del pensamiento nuevo con el arte nuevo, su renovación factual y conceptual de las técnicas y las poéticas utilizadas.
  • El Productor en cada paso dado, encontrará una actuación reflexiva, estimulada por la obra que va a Producir, no desde afuera, sino desde dentro. Tiene que ser, al igual que el guionista, el director, o el resto de los especialistas del equipo donde se inserta, una persona comprometida con su tiempo, tiene que disfrutar lo que hace, y sobre todo ser consecuente con sus principios éticos y morales, así como críticos y estéticos. Tiene que ser alguien de carácter severo, pero también tiene que ser un psicólogo-sociólogo secreto, para poder llegar a personas de diferentes condiciones de convivencia y comunicación social durante su incesante labor de investigación, búsqueda y gestión por obtener todo lo que el proyecto requiere, con la premisa de cuidar que no se vea afectada la calidad artística de la obra en su tratamiento evaluativo parcial, ni en su resultado final.
  • El Productor es el responsable artístico, económico y financiero de una obra de arte desde el primero al último día de vida de la misma, en sus millones de detalles en todo el universo. Todo lo que pase o deje de pasar, por acción u omisión, en la realización y Producción de una obra de arte, es responsabilidad del Productor.
  • Cuando nos referimos al Productor, queda explicado que se está ante un artista creador, máximo responsable artístico, económico y financiero de una obra desde la idea hasta la materialización. Todo lo que pase o deje de pasar en cuanto a dicha obra desde la concepción del  Guion, su desglose, el listado de necesidades, la planificación y organización de los colectivos técnico-artístico, los planes parciales de trabajo, confección y control del presupuesto, la programación de los trabajos de mesa con el director y el equipo de realización (asesor, coordinador, sonidista, efectista, actores, entre otros), además de controlar los recursos asignados a la Producción ya sea por acción u omisión, así como los aspectos legales y contractuales establecidos y normados para la: promoción, ejecución, transmisión, distribución, comercialización, propiedad intelectual y autoral, entre otros.

Coincido con los estudiosos del tema de la Producción que, para todo Productor, cada proyecto representa un nuevo reto, una nueva meta el cual lo obliga a prepararse, investigar, superarse y sacrificarse; es obvio que, al lograrse los objetivos propuestos, emergen la complacencia y el auto reconocimiento.

Es en esa solicitud, desde el mecanismo formativo y el desempeño profesional que debe insistirse en reconocer al Productor como un artista creador. Este postulado nos hace expresar que le sugerimos a cada una de las instituciones de nuestro país que rigen el arte creativo de lo audiovisual, que tengan presente la posible formación académica-profesional del Productor, según la malla curricular de la misma, por la importancia que a nuestro juicio tiene, que este personal esté altamente capacitado, pues se va a enfrentar a una tarea para nada fácil, como es la Producción y el Producir una idea con un pensamiento artístico-estético hasta convertirla en una obra de arte. Esto se logra estudiando, perfeccionando y aplicando correctamente el marco referencial teórico-práctico de la Organización de la Producción Escénica (OPE) desde la idea hasta la materialización de la misma.

Sin embargo, solo podrá trabajar bajo estos preceptos el Productor cuando esté instruido y sea consciente de la realidad objetiva, cuando logre establecer una buena comunicación con el equipo de trabajo y hacer posible que predominen el respeto, el diálogo y la profesionalidad. Todos estos elementos son indispensables para el trabajo en equipo, donde cada parte tiene su influencia en el todo, por eso es tan importante que exista una idea con un pensamiento común del objetivo que se persigue; sólo así se logrará en la Producción a realizar un resultado satisfactorio.

Considero que se debe analizar al Productor como parte de la creatividad en el arte en general, estas postulaciones parten de mis vivencias profesionales y la aplicación de la labor del Productor en las distintas propuestas del género audiovisual, en cualquiera de sus manifestaciones. Esos retos son: la materialización de la idea, el procesamiento del argumento, el tratamiento del Guion temático, el  Guion y su desglose, el listado de necesidades,  Guion artístico, Guion técnico por especialidad, los planes parciales de trabajo, el cálculo del presupuesto y el Diseño del plan de Producción.          

Después de todo lo expuesto puede expresarse que para diseccionar la tríada Producción, el Producir y el Productor en la actualidad, ha de tenerse un pensamiento artístico-estético del arte, sin restricciones, empeñados en solucionar ese gran búsqueda dentro de la Producción artística y su implementación en todas las manifestaciones de la cultura. Por último, me gustaría saber si les sería importante salir de su zona de Confort, extendiendo la misma hasta la zona de Aprendizaje y enrumbarse, sin temor, ¿tal vez al Éxito o al Fracaso?

Entonces, ¿te atreves a producir?

Referencias bibliográficas:

Abreu Lizaso, N: Lo que no puede olvidar un Productor. Editorial Adagio, La Habana, 2008.

Álvarez Navarrete, L: Derecho de ¿Autor? El debate de hoy. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2006.

 Bayardo, R y Spadafora, A: Derechos culturales y derecho de propiedad intelectual: un campo de negociación conflictivo en ttp://www.cuadernos.bioetica .org/doctrina3.

Écija, H: Cómo producir, distribuir y financiar una obra audiovisual. Editorial Omega, Barcelona, 2007.

García, M: La producción Audiovisual: Una olímpica Carrera de Resistencia Entrevista a Giselle Cruz Clemente. En Bisiesto No. 4, Muestra Joven ICAIC, 2012.

María de León Ceballos: Espectáculos escénicos. Producción y difusión, 2005., A-757.

Notas al pie:

[1] Pedro Hernández Herrera et al: Glosario de Términos Audiovisuales: artísticos y técnicos. Ediciones ICAIC, La Habana, 2012, p. 229

[2] N. Lizaso Abreu: Lo que no puede olvidar un Productor. Editorial Adagio. La Habana, 2008, p. xv.

[3] Jesse L. Lask “I Blow My Own Horn”, en R. Santovenia, R: Diccionario de Cine. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2006, p.190.