El conciertazo del año en Cuba

El conciertazo del año en Cuba

  • Día Internacional del Jazz todo un acontecimiento musical en La Habana.
    Día Internacional del Jazz todo un acontecimiento musical en La Habana.

El conciertazo de clausura del Día Internacional del Jazz celebrado en La Habana este 30 de abril, es el acontecimiento musical del año, un soberano espectáculo que solamente podía darse en esta ciudad, con la sabrosura de los tumbaos y montunos cubanos.

Un verdadero encuentro ecuménico de la música organizó la UNESCO, con la colaboración del Instituto Cubano de la Música y del Instituto Thelonius Monk. Integrantes de EE.UU., América Latina, Asia, África y Asia conformaron un all stars (dream team) donde más de 50 artistas brindaron un encuentro de paz y amistad.       

El encuentro hermanó a músicos estelares como Chucho Valdés, Gonzalito Rubalcaba, Bobby Carcassés, Marcus Miller, Herbie Hancock, la cantante y contrabajista Esperanza Spalding, de 33 años, ganadora del Premio Grammy a la Artista Revelación del Año 2011, siendo la primera artista de jazz que alcanza este reconocimiento, antes había sido invitada a tocar en la entrega del premio Nobel de la Paz en el 2009. Otro de los asistentes a la cita fue el músico brasileño Iván Lins, compositor que ha sido versionado por: George Benson, Ella Fitzgerald, Quincy Jones, Carmen MacRae, Barbra Streisand y Sarah Vaughan.

Cassandra Wilson, cantante estadounidense de jazz, con un estilo donde el uso de la fusión (free funk, blues, country, folk, hip hop) la convierte en una de las primeras voces del jazz femenino en los años noventa.

Quincy Jones (invitado especial) y muchas otras luminarias, ofrecieron al mundo, a través de 125 países vía satélite un verdadero derroche de talento. Un total de 25 invitados internacionales de marca mayor, y una constelación de veteranos y jóvenes talentos nacionales, brindaron a millones de amantes del jazz, una muestra del poderío musical en Cuba.

Kenny Garrett, Antonio Hart, Carl Allen, Youn Sun, Tarek Yanami, Richard Bona, Regina Carter (violinista), Tarek Yanani, Christian Sand (piano), Takuka Kuroda, Kenny Garrett, Ambrose Akinmusire (trompeta), Marcus Miller y Ben Williams (bajistas), Carl Allen (baterista), Kut Elling (cantante), Tarek Yamani (pianista), el libanés Tarek Yamani, Melissa Aldana (saxofonista de Perú), Kurt Ellong, Igor Butman (saxofonista ruso), Gianluca Petrella (trombonista italiano), el mexicano baterista Antonio Sánchez, Takuya Kuroda (trompetista japonés), Marc Antoine (guitarrista francés). De Cuba Roberto García, Germán Velazco, Adel González, Héctor Quintana, William Roblejo, John Beasley, Oliver Valdés, Yaroldi Abreu, Carlos Mijares, Roberto Fonseca, Jasek Manzano, Oscar Valdés, Julito Padrón, músicos de la alta escuela cubana; unido a ritmos y estilos musicales diversos –de buena época– brindaron los participantes, todas las variantes del jazz, la rumba, el son y los sonidos caribeños se fundieron en una sola música en un caldero universal. Intérpretes de Cuba, EE.UU., el África y el Asia.  

Obras musicales emblemáticas, entre ellas: Manteca –1947– (Chano Pozo-Gillespie), Blue Monk (Thelonius Monk), Bilongo (La negra Tomasa) de Guillermo Rodríguez Fife, interpretado por el camerunés Richard Bona, la fusión del changüí de montaña oriental con el tres de Pancho Amat, el laúd de Barbarito Torres y el sabor Magrebí, algo con rareza exótica. Una coreana llamada Youn Sun Nah versionando el más famoso bolero Quiéreme mucho. Orlando Valle Maraca con un All Stars en descarga. Y la obra final de John Lennon Imagine, con su toque de la Guajira Guantanamera dicha por Bobby Carcassés, siempre cubano.

Un espectáculo concebido por Alexis Vázquez con la dirección musical de Emilio Vega y el estadounidense John Beasly. La conducción corrió a cargo del actor estadounidense Will Smith, rapero y actor estadounidense, conocido por varias películas. Smith ha sido nominado a cuatro Premios Globo de Oro, dos Premios Óscar, y Premios Grammy. Lo recordamos en la serie de televisión The Fresh Prince of Bel-Air. En sus presentaciones fue apoyado por el cubano Frank Abel.

El acontecimiento fue como una continuación del Havana-Jam efectuado en 1979, una unión de amistad y cultura. “Fue una unión a favor de la paz y la libertad musical. Un instrumento diplomático”, como dijo la funcionaria de la UNESCO Irina Bokova.

En las palabras del presidente de la UNEAC, Miguel Barnet, el escritor pidió que se detengan los tambores de la guerra, que la vida triunfe sobre la guerra y se haga la música amistosa. “¡Qué privilegio que se haya celebrado este encuentro en La Habana de Chano Pozo, Mongo Santamaría, Mario Bauzá y Frank Grillo Machito!”.

Barnet hizo un sintético recuento de los aportes de los músicos cubanos al jazz, desde la colonia. Ciertamente el jazz es una música hecha, con el aporte de muchas nacionalidades, especialmente con la contribución de Cuba.

Haciendo un recuento del programa general de actividades por la celebración del Día Internacional del Jazz, se organizaron conversatorios, visitas a la Universidad de las Artes (ISA), encuentros, entrevistas, conferencias de prensa en el Pabellón Cuba y el Hotel Nacional.

En la Casa de la Cultura de Plaza (Calzada y 8, El Vedado), donde se develó una tarja en el recinto donde se estrenó el Festival Internacional Jazz Plaza desde 1980. Usaron de la palabra Katherine Muller-Marín, representante de la UNESCO, Herbie Hanconck, Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO y Bobby Carcassés, iniciador del festival.

En una conferencia de prensa en el Hotel Nacional, participó una de las figuras más esperadas, Quincy Jones, compositor estrella, del R&B y el jazz (swing y bop), la fusión. Su extensa carrera incluye grabaciones con Frank Sinatra y también ha compuesto bandas sonoras para películas, siendo el primer compositor de raza afroamericana que lo hacía. Pero es mayormente recordado como productor de los álbumes más exitosos de Michael Jackson: Off the Wall, Thriller y Bad. Fue también el productor de la canción "We Are the World". Ha recibido el Grammy Legend Award, Premio Kennedy, la Medalla Nacional de las Artes y la Legión de Honor, entre otras distinciones. Para Cuba es un verdadero privilegio haber recibido a tan digno músico internacional.

En suma, La Habana se convirtió en la capital del jazz mundial, pero “esta muestra de Cuba no fue un montaje para un evento –como bien dijo el presidente del Instituto Cubano de la Música Orlando Vistel–, estas presentaciones musicales de músicos cubanos es algo cotidiano en diversos momentos; es una muestra de la fuerza musical cubana, producida por la alta escuela de los conservatorios nacionales”.

La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, declaró al periódico Granma: “Organizamos un programa para celebrar el jazz y la diversidad de la música cubana porque ha con tribuido al mundo en una dirección muy grande. Además, es una manera de festejar los 70 años de la membresía de Cuba en la UNESCO”.