El son de Nicolás Guillén

El son de Nicolás Guillén

  • El poeta camagüeyano supo enfrentar las diatribas de su época y fue introduciendo el sabroso son en la literatura poética.
    El poeta camagüeyano supo enfrentar las diatribas de su época y fue introduciendo el sabroso son en la literatura poética.

El Coloquio y Festival Internacional de Música y Poesía Nicolás Guillén se va a celebrar del 22 al 24 de marzo, es un buen motivo para hablar del son en la obra del Poeta Nacional.

El vate siempre decía que el Septeto Habanero había sido uno de los inspiradores en sus poemas soneros. Tal estaban las cosas, cuando apareció —y nunca se recordará bastante lo que significó su actuación— el Septeto Habanero, ajeno a todas las modas creadas, nos traía el son. El son de Oriente, sorpresivo, raro, poco conocido —acaso muy olvidado— por el hombre de la capital, que venía a oponerse oportunamente a la ofensiva frontal del jazz (Alejo Carpentier).

Bururú varará
Cómo está Migué.
Bururú varará
Cómo está Migué.

Guillén tuvo que afrontar muchas críticas por defender el son, perteneciente a las más deleznables capas sociales, como escribió la poeta Mirta Aguirre. En otros tiempos era una música de negros o mestizos muy mal mirada, como en la década de 1990 sucedió en muchos intelectuales con la música bailable llamada timba.

El poeta camagüeyano, a pesar de haber nacido en una etapa donde imperaban las sociedades de clases, supo enfrentar las diatribas y fue introduciendo el sabroso son en la literatura poética.

Muy liberado de prejuicios, no le hizo el juego a la aristocracia europeísta, se empeñó en darle a su poesía “color cubano”.

Motivo de Son era el primer paso hacia esos versos que no podían agradar a la elite de intelectuales que le hacían el juego a lo europeo. Planteaba un problema serio: introducir el son en el terreno del verso. Creaba un tono, una diversidad estructural, una temática, un esquema rítmico: un estilo.

Pero la obra poseía una innegable calidad literaria y lo bien hecho se impone. En la obra “Sóngoro cosongo” escribe:

Trigueña de carne y hueso
Ven a ver mi carreton;
Carretón de palma verde.
Carretón;
Carretón de sol y tierra,
¡Carreton!

Los sones, según indicaba Mirta Aguirre, se hace con versos de arte menos, preferentemente en octosílabos. Por lo general comienza con algo que concentra el “motivo” y que podría llamarse exposición; que prosigue con un desarrollo sobre la idea-base antes apuntada; y que culmina con una sucesión de un estribillo integrada a un número indeterminado de versos, de pie quebrado en pares.

Para la presunta exposición y el desarrollo, se utilizan, casi siempre o siempre combinaciones de cuatro versos de rima asonante o consonante, que pueden mezclar ambas o dejar versos libres. A veces la exposición, al modo de las antiguas letrillas o villancicos, trae implícita la idea central y puede contener un estribillo. Y hay sones que, al final exponen, de nuevo en cuatro versos, una conclusión o clausura temática.

Un ejemplo bastante académico, si así puede decirse, es, en “Motivo de son”, el poema “Mulata”.

Ya me enteré, mulata,
Mulata ya sé que dice
Que yo tengo la narise
Como nudo de corbata.

Y fíjate bien que tú
No era tan adelantá
Porque tu boca e bien grande
Y tu pasa colorá.

Si tú supiera, mulata
La verdá;
¡Que yo con mi negra tengo,
Y no te quiero pa´ná!

Es la mulata que desprecia al negro por ser tal; y este, en lo que lo que puede considerarse desarrollo del poema.

El investigador Samuel Feijóo, escribió que no hubo cubano que no escuchara el famoso son “La mujer de Antonio”. “El joven poeta Nicolás Guillén le acercaba su oreja ávida, entre millones de orejas alegradas por el ritmo de este son, y bien que lo recogería en su letra primera. “La mujer de Antonio” es un clásico de la música popular cantado por Los Matamoros y su letra es un clásico de la música cubana, y su letra un clásico del son-musical y del son literario”.

La vecinita de enfrente
Buanamente se ha fijado
Cómo camina la gente
Cuando sale del mercado.

La mujer de Antonio
Camina así
Cuando sale de la plaza
Camina así,
Cuando viene del mercado
Camina así,
Cuando trae la vianda
Camina así,
Por la madrugada
Camina así,
Cuando trae lechuga camina así.