Farándula: una obra para reír y pensar

Farándula: una obra para reír y pensar

  • En declaraciones a la prensa local, Jazz Vilá comentó que “[…] al elenco inicial se incorporan otros distinguidos invitados, que ya han confirmado su participación […] Foto tomada de Tribuna de La Habana
    En declaraciones a la prensa local, Jazz Vilá comentó que “[…] al elenco inicial se incorporan otros distinguidos invitados, que ya han confirmado su participación […] Foto tomada de Tribuna de La Habana

Farándula es el estreno que la compañía Jazz Vilá Project llevara a la capitalina sala Adolfo Llauradó; y  dirigida —fundamentalmente— a los jóvenes, a quienes desea enamorar con la forma sui generis que posee dicha agrupación, para atraer —al igual que las flores a las mariposas— el interés de los bisoños espectadores hacia el arte de las tablas.

Esa puesta en escena deviene una divertidísima comedia, cuyo principal conflicto es la incomunicación entre los seres humanos; uno de los flagelos que azota —hoy día— a quienes viven, aman, crean y sueñan, no solo en el archipiélago cubano, sino también en todo el orbe.  .

El elenco actoral está integrado por los carismáticos artistas Camila Arteche, Carlos Solar, Chintia Paredes, Leo Garrido, Carlos Busto, Yordanka Arioza y Omar Rolando, entre otros que alternan con ellos.

Farándula, con más de 60 minutos de duración, se destaca por la espontaneidad, la lozanía, la frescura y el marcado énfasis por establecer contacto con el público juvenil, pero —sobre todo— por focalizar la atención del espectador e incitarlo a reflexionar o meditar (hacer silencio interior para escuchar los sonidos que emite nuestro yo, el auténtico, el verdadero), acerca de temas tan escabrosos como la migración, la soledad, la corrupción, pero, ¡ojo!, siempre enfocados desde una óptica humorística por excelencia.

Para materializar en el proscenio esos loables objetivos, se apela a la utilización del flashback como recurso dramatúrgico, así como al empleo de la economía y la sencillez que sirven para identificar los elementos escenográficos, en los cuales un vetusto mueble (sofá) se convierte —por derecho propio— en eje principal  que centraliza la acción dramática.

Por otra parte, se aprecia una bien dosificada selección de colores para ilustrar la imagen de cada uno de los personajes que participan en la puesta, así como la inclusión de obras pictóricas de los artistas de la plástica Mabel Poblet, José Capaz y Richard Somonte. Esos recursos cromáticos y estético-artísticos desempeñan una función básica indispensable en ese contexto eminentemente dramatúrgico: generar en el público el pleno disfrute del desempeño artístico de tan versátiles actores, cuya profesionalidad se evidencia a través del uso inteligente que hacen de los conocimientos técnico-interpretativos adquiridos en la academia y consolidados en la praxis teatral, así como del lenguaje verbal y gestual; indicadores básicos indispensables en que se estructuran las artes escénicas .

En modo alguno, el mágico mundo de las corcheas y las semicorcheas queda relegado a un plano secundario. El tema musical lo diseñó originalmente para Farándula, el compositor Osmany Espinosa, y lo interpreta el vocalista Alex Duvall.

 En declaraciones a la prensa local, Jazz Vilá comentó que “[…] al elenco inicial se incorporan otros distinguidos invitados, que ya han confirmado su participación […] Son actores de bien ganado prestigio nacional e internacional que interpretan papeles protagónicos en laureados filmes cubanos: El Acompañante, Fátima o el parque de la Fraternidad y Juan de los Muertos, entre otros”.

Por último, medio en serio y medio en broma, el joven dramaturgo expresó que en esta deliciosa comedia “se ocultan las verdades y se gritan las mentiras”. Buen gancho periodístico para que los amantes del buen teatro insular no se pierdan las peripecias en que se ven involucrados los personajes que intervienen en Farándula.