Fotografía y teatro como experiencia histórico-social

Fotografía y teatro como experiencia histórico-social

  • El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición
    El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición. Fotos: Pepe Cárdenas
  • El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición
    El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición. Fotos: Pepe Cárdenas
  • El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición
    El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyeron un valor añadido en la exposición. Fotos: Pepe Cárdenas

La Casa del Alba, asentada en el vedado capitalino, se reafirma una vez más, como un contexto expositor del arte Latinoamericano, tras acoger la exposición colectiva Luz en Escena, protagonizada por la escuela de fotografía creativa de La Habana. En la muestra participan artistas cubanos, los cuales re-crean varías obras teatrales que incluyen a diversos países de la América Latina como: Cuba, Colombia y Brasil, entre otros; para sobre la base de un espacio estético sensible, en tiempo dinámico crear una realidad otra.

Es conocido por todos, que el arte tiene una estrecha relación con la sociedad, ya que el sistema de producción artística se halla ligado al desarrollo de las estructuras y procesos sociales. El arte como forma específica de la actividad humana, constituye uno de los procedimientos de la aprehensión estética del mundo circundante. En la base del desarrollo histórico del arte se encuentran los cambios estructurales en las esferas económico, político y social del macro-sistema.

Desde un enfoque macro-social, el objeto específico del arte está constituido por las actitudes estéticas del individuo frente a la realidad concreta. Ello explica por qué en muchas obras artísticas figura a condición humana como portadora de las relaciones estéticas. En consecuencia, la fotografía y el teatro deben ser valorados desde una perspectiva sistémica, donde se tenga presente su valor intrínseco vinculado a la experiencia histórico-social; es decir, donde valores artísticos conforman el estado espiritual de una generación, que a su vez, se trasmite a las generaciones posteriores, por esa razón, nunca debemos perder de vista estos aspectos en nuestros análisis.

Si analizamos la obra de Yillan de Balacoming Soon, de Gian Carlo Marzall, nos damos cuenta de que el uso de la luz posee una singular connotación en la dramaturgia de la puesta en escena fotográfica, lo cual permite decir, que la luz está en función de la intencionalidad del artista. El carácter argumental de la composición escénica pone al individuo/espectador a interactuar con el individuo/artista, ya que es un proceso concebido como una relación entre iguales (actores sociales), pero en el ambos componentes del hecho comunicacional cumplen roles sociales diferentes, de acuerdo a la exigencia de la situación vital concreta.

El equilibrio y la sincronización en la estructura interna son elementos que constituyen un valor añadido en la exposición. La sensación de movimiento, lograda a través del empleo de las diferentes líneas, provocan un efecto estético en el estado anímico diferente en cada individuo/espectador. También, la influencia psicológica lograda mediante el color y la incorporación de los primeros planos a la composición, resultan algunas de las premisas que responden a la concepción general de la muestra.

Luz en Escena, es una exposición fotográfica que establece un diálogo con la realidad objetiva, haciendo cumplir la función específica del arte: satisfacer las necesidades de las personas, creando obras susceptibles de proporcionar al individuo bienestar espiritual. Lo anterior nos impulsa a pensar, que por medio de la función específica del arte, sale a relucir el valor cognoscitivo del mismo y su acción ideológica sobre el individuo/espectador.