Fuegos que arman la luz II

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Fuegos que arman la luz II

  • La escritora granmense Lucía Muñoz.
    La escritora granmense Lucía Muñoz.

Lucía Muñoz es sin dudas una de las voces más importantes del concierto poético del oriente cubano. Sin proponérselo quizás, sus versos resumen una femineidad no precisamente frágil, que signa un derrotero estilístico en su obra. Sus poemas parecen cargados de premoniciones, destellos con los que cuenta una historia común que, de pronto, se nos hace divina. Una poesía íntima ciertamente brota del nido de sus dedos como si tejiera el manto sagrado con el que cubrirnos del frío. Una rarísima candidez se asoma en los recodos de su escritura.

Aún se recuerda la ovación ferviente que recibiera por la lectura de sus tres poemas a la Patrona de Cuba en la Catedral de Bayamo. Lucía Muñoz, como otra virgen, desgranó allí su palabra sobre el sembradío de los feligreses en un acto que generó frutos de amor y respeto.

Dueña de una familia que ha consolidado con devoción durante casi tres décadas, ella y Luis Carlos Suárez, su compañero de vida y de letras siguen haciendo en Bayamo una invaluable labor en la literatura, palmo a palmo, milímetro a milímetro, sin descanso y a pesar de manquedades o incomprensiones posibles.

“…No todos los ogros viven en Ceylán,
uno en mí desangra,
se complace en apretarme el corazón
hasta casi morir,
hace que sienta ausencias,
ver falsos abismos,
temblor de miedos infundados.
El ogro de la duda
tiene ojos sangrantes,
manos poderosas
para apretar el cuello y abatirme,
hacerme llorar.
Vasta es su crueldad,
pero más mi esperanza.
Cortaré este limón
y morirán los miedos.”

Lucía Esther Muñoz nace en 1953 en Bayamo. Es Licenciada en Letras por la Universidad de Oriente. Durante casi dos décadas dirigió la filial de la Unión de escritores y artistas de Cuba en su provincia natal.

Ha publicado una veintena de volúmenes desde 1982 en Cuba, México y España, entre ellos algunos dedicados a los niños, entre ellos: Rphasody in blue, Sobre hojas que nadie ve, Únicos paraísos, Los más bellos bisontes de la tierra, El llanto de Dios, Trébol de la suerte, Una mujer puede andar y    Amargo Ejercicio, por solo citar algunos exponentes de su extensa bibliografía.