Fuegos que arman la luz VI

Mireya Piñeiro

Fuegos que arman la luz VI

  • Mireya Piñeiro ha obtenido en cinco ocasiones el Premio del Regino Boti.
    Mireya Piñeiro ha obtenido en cinco ocasiones el Premio del Regino Boti.

Su lenguaje poético puede vislumbrar, a estas alturas, influencias de lo mejor de la poesía cubana, desde el catauro de Orígenes, hasta lo más preciso del coloquialismo contemporáneo. Sin embargo, en ella, las influencias se tornan  veladas invocaciones donde el acto primario es refundir los decires en la argamasa de una lírica propia.

Una línea divisoria le separa, en su estilo, de aquellos primeros poemas publicados en el fragor de la juventud de los setenta donde todo se arriesgaba por alzar la voz, en un panorama poético a todas luces distinto al de hoy. Aquellos versos fueron los cimientos, sin dudas, de la obra que “en lo callado de la hoguera” hoy Mireya Piñeiro levanta con paciencia de orfebre. Aunque si aguzamos las orejas percibiremos el himno del crepitar de la hoguera.

De cualquier manera estamos ante una poetisa, tal como si dijéramos tigresa,  que ha plantado banderas en el complejo poético del Oriente cubano y más allá de las fronteras cardinales.

“…He mirado hacia atrás en la  confianza

de encontrar un culpable. Ya pasaron

todas las profecías, se agotaron

los sueños fundadores, la esperanza

de un rumbo iluminado, el entusiasmo

del atisbo y de la gracia. Estoy frente

a mis días como quien cruza un puente

colgadizo y sin barras. El marasmo

de la rutina es mi alimento, y deja

la palabra de ser inevitable

envoltura del asombro. Se aleja

mi pujanza de ganar lo salvable,

mientras lío y desato la madeja

ilusoria de encontrar un culpable.”

Mireya Piñeiro Ortigosa (1955) nace en Guantánamo aquel  paraje que para ella es “lugar de la tibieza, concurrencia/ de las aguas; allí la vida canta/ su ufanía en eternos nacimientos”. Ha obtenido en cinco ocasiones el Premio del Regino Boti, importante certamen nacional  literario que cada año se convoca desde su provincia. Graduada de la carrera profesoral en la especialidad de Literatura, fungió durante muchos años como  directora de la  editorial El Mar y La Montaña.

Es autora de varios poemarios, entre ellos En lo callado de la hoguera, En la ruta azarosa del velero y Polvos de Sahara. Además es Miembro de la UNEAC.