Gracias a la vida y a Violeta

Gracias a la vida y a Violeta

  • La gran Violeta Parra.
    La gran Violeta Parra.

Tenía 50 años cuando lanzó esa canción al mundo:

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa, me ha dado el llanto. 
Así yo distingo dicha de quebranto
los dos materiales  que forman mi canto
y el canto de ustedes que es mi mismo canto.

Violeta Parra, nacida en 1917, en San Carlos, Ñuble, Chile,  nos dejó, además de bellas canciones (Maldigo del alto cielo, Que vivan los estudiantes), tapices, pinturas, muñecas y otras ramas de la artesanía pero, Gracias a la vida la inmortalizó  en el mundo entero que la escucha  por medio de relevantes voces como las Mercedes Sosa, Joan Baez, Omara Portuondo, Rafael, Tania Libertad y otros muchos.

Con una guitarra que abandonó su padre (don Nicanor), Violeta Parra aprendió a tocarla, con la que se presentó en 1955 en el Festival de la Juventud  en Polonia y poco después graba su primer disco en París.

Mujer que no conoció la quietud. En su tierra creó también el Museo las Artes Populares de Concepción e, igual, en 1965, en Santiago de Chile el Centro de Cultura y Folclor (La Violeta), escenario por donde han pasado los grandes poetas y cantores de las cuatro esquinas del planeta: Pablo Neruda, Paco Ibáñez, Víctor Jara, Mercedes Sosa, Nicanor Parra, Joan Manuel Serrat,  Atahualpa Yupanqui, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, entre otros.