¿Hacer teatro es sinónimo de renovación?

¿Hacer teatro es sinónimo de renovación?

  • Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor
    Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor
  • Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor
    Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor
  • Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor
    Del Decamerón por teatro Gaviota en el Sótano. Fotos del autor

El arte teatral es considerado un medio de conocimiento y opinión, lo cual proporciona a la creación contemporánea múltiples matices. Ejemplo de lo anterior lo constituye la obra Del Decamerón presentada por teatro Gaviota, basada en el original de Giovanni Boccaccio, y que en esta ocasión cuenta con la versión y puesta en escena a cargo de Lilian Dujarric. Dicha entrega escénica se encuentra disponible al público en la sala Teatro El Sótano, sita en el Vedado, en los horarios habituales de la institución. Entre los intérpretes que conforman el reparto se encuentran: Evelio Ferrer, Misael Álvarez, Yura López, Marta Salema, Migdalia Ferrer y Blanca Corona.

En notas al programa se expresan ideas como las siguientes: Y así como la alegría extremada se sobrepone al dolor, así las miserias desaparecen ante la alegría que sobreviene. En Boccaccio, cubanos de hoy abracen, pues, el telón de la imaginación y disfrutemos todos Del Decamerón. Al leer esto podemos pensar que vamos a apreciar un montaje artístico que retomando las premisas fundamentales de una obra que es considerada un clásico de todos los tiempos, re-crea las problemáticas actuales. Puede resultar legítima esta opción.

Para elaborar un criterio artístico debemos tener presente, tanto los aspectos explícitos como los elementos de valor artísticos que aparecen implícitos en la creación. Indudablemente, el arte teatral es un medio de conocimiento y de opinión. Gracias al cual, nos adentramos en una cultura determinada, en sus tradiciones culturales, su sistema económico y sistema político. Hacer teatro implica asumir una postura política. Ante una nueva entrega teatral, el espectador tiene la sensación de que le están narrando algo que no había escuchado antes. Para lograr esto es imprescindible una actualización constante de los referentes estéticos que tomamos como punto de arranque. En correspondencia con lo anterior, el arte teatral contribuye a la formación de estados de opinión a nivel individual, grupal y macro-social, quiere decir, a la sociedad en su conjunto. Lo expuesto hasta aquí lo tiene en cuenta la directora en su más reciente obra teatral.

La escenografía funciona de manera discreta y efectiva, pues responde a la acción dramática, materializada en acciones físicas y respuestas emocionales de los actores. El diseño de luces apoya la acción dramática, aunque para próximas presentaciones quizás se pueda valorar un mayor empleo de contrastes entre luces y sombras, y una utilización del color que resulte más abarcadora, ya que este puede funcionar como elemento expresivo de diversos estados de ánimo. Es justo mencionar que el elenco está integrado por talentosos intérpretes que se esfuerzan al máximo en el escenario. Sin embargo, debemos ser mucho más cuidadosos en este sentido para que una interpretación no sobresalga en detrimento de otra. El vestuario se puede analizar también la posibilidad de sumar o retirar elementos con el objetivo de realizar una caracterización de los personajes lo más exhaustiva posible. La delineación de la banda sonora, los efectos acústicos y el desplazamiento en escena de los intérpretes permitieron mantener desde el inicio hasta el desenlace de la obra, una cadencia en la narración que brindó las coordenadas necesarias al espectador, que enriqueció notablemente el proceso de comprensión del mensaje artístico. También, insertar situaciones que resultaron humorísticas, le otorgó cierto dinamismo a la puesta en escena, puesto que siempre hacer referencia al género comedia es algo que el público asistente agradece mucho.

De modo general, en esta puesta en escena se analizan temáticas como: las relaciones interpersonales, cómo se expresan los procesos sicológicos individuales dentro de los grupos y los conflictos que surgen de esta interacción. La obra Del Decamerón es en esencia, una profunda reflexión de la realidad contemporánea. La obra de teatro concebida como estructura y totalidad se manifiesta como un testimonio visual de la relación de su autora con el medio circundante. Y este valor testimonial de la obra junto a su función comunicativa se traduce en un llamado de atención sobre el espectador para que adopte una conducta activa ante la realidad. De modo que, artistas y espectadores deben participar en un proyecto de nación, ambos son imprescindibles.