Hay un run run: falleció el último compadre

Hay un run run: falleció el último compadre

  • Rey Caney siempre será un “compadre”.
    Rey Caney siempre será un “compadre”.

Reinaldo Hierrezuelo de la O, más conocido como Rey Caney, por haber nacido en el Caney Santiago de Cuba, el 30 de diciembre de 1926. Falleció un poco antes de cumplir 90 años, el jueves 24 de febrero del 2016.

En tantos años de vida artística hizo casi todo en la música: cantó en grupos, por las calles, imitó al Benny Moré en el Ali Bar, sustituyó a Compay Segundo en el Dúo Los Compadres que recorrieron medio mundo. Grabó con la Sonora Matancera, el conjunto más famoso de América e integró la Vieja Trova Santiaguera, y finalmente, se retiró de manera triunfal.

Reinaldo era hermano de Lorenzo Hierrezuelo, ambos eran músicos naturales, de oído, pero con muchas horas de vuelo. Respecto con sus inicios declaró: “Comencé en dúos, tríos, piquetes y conjuntos de todo tipo. Fundo el Cuarteto Patria y también trabajaba como ayudante de albañil, carpintero, limpia pisos, mensajero de bodega, carbonero (…) Un Día decidí dejar el trabajo para jugármela en la música y la que pasé fue mucho”.

Llega a La Habana desde 1936, pero se instala en 1952, fleteando por las calles. La capital para él era una “una ciudad de mucho brillo, pero con desigualdades. Toque con Miguel Ojeda, Clavelito, Celina y Reutilio, el Conjunto Ariguanabo y con Angelito Valiente”.

Llega al famoso Ali Bar, en 1953, donde se especializa en imitar al Benny Moré y a veces, cuando faltaba, lo sustituía. Estuvo diez años en el legendario rincón del Bárbaro del Ritmo.

“Conozco muchos de los secretos del Benny, era inigualable, impredecible, como muchos de los grandes genios. Él tenía una licencia para hacer lo que quisiera. A veces había que ir a buscarlo a su casa en La Cumbre, en su conuco. Y, un día lo trajeron en pijamas, aquello fue lo más grande. Mucha gente pensaba que Benny cantaba allí, en el Ali Bar con su orquesta, aquello no era grande, lo acompañaba un piquete del cabaret. Una vez, como algo especial, llevó toda la banda”.

Rey sonaba con su propia voz, una flauta salida de su garganta. Aprovechó en 1955, la salida de Compay Segundo dentro Los Compadres y se une con su hermano Lorenzo creando un dúo. No necesitaban más, ponían “bueno” el ambiente de cualquier teatro con guarachitas y sones de abolengo.

En la década de 1960-1970 no paraban de viajar, impresionaban a toda Europa. La cubanía que destilaban mantuvo la identidad nacional en una etapa en que la juventud solamente escuchaba el pop electrónico. En 1958 graba dos temas con La Sonora Matancera y en 1960 canta en el Palladium de New York, alternando con Tito Puente, Miguelito Valdés, Machito, Cortijo, Arsenio y Cuní.

El sobrenombre de Rey Caney se lo puso Rogelio Martínez, director de La Sonora Matancera.

En la década de 1990 vuele obtener fama en Europa con el grupo La Vieja Trova Santiaguera, cuando Buena Vista Social Club estremecía al viejo continente.

Quedó ciego, en su última etapa, cuando finalmente se retiró y recibía a periodistas e interesados de la música en su casita de Infanta. En una de sus canciones Lorenzo dice: “Hay un run run que los compadres están muertos”, pero no es cierto porque “Hay compadres para siempre”.