Lengua, literatura, sociedad: atisbos a los intereses martianos en los Cuadernos de apuntes

Lengua, literatura, sociedad: atisbos a los intereses martianos en los Cuadernos de apuntes

En alguna parte de un ensayo anterior hacíamos referencia a la amplitud de preocupaciones o temas que aparecen en los Cuadernos de apuntes de Martí, dentro de los cuales el aspecto social ocupa un lugar relevante. En ellos, Martí une lo geográfico y lo histórico, y destaca particularmente lo americano. Se manifiesta muy preocupado por conocer el origen y las particularidades del desarrollo de América, para prever en cierta manera sus derroteros. Realza con frecuencia el valor y la legitimidad de la historia y la cultura de este continente antes de la llegada de los españoles, y se refiere la consulta de libros sobre la naturaleza y la literatura americana, con abundancia de reflexiones sobre los aportes y avatares de esta última. Entre sus inclinaciones sociales se cuentan las preocupaciones en torno a la evolución del hombre, donde sobresalen las evidencias de su estudio y amplia documentación: “Darwin dice lo mismo que Tennyson; - Y Browning en El “Paracelsius” dice, sobre la aparición y formación del hombre, poco más o menos lo que la mitología evolucionista de los chinos, –y lo de Emerson– de gusano a hombre.” [i]

Dentro de los intereses sociales de Martí puede incluirse igualmente su profundísima curiosidad intelectual por los orígenes de la cultura y el arte de los pueblos más diversos, por los vínculos y derivaciones entre los mismos, y propiamente por aspectos de la cultura de un país, como pueden ser su lengua, sus tradiciones, sus contrastes, sus aspectos más llamativos, así como los elementos comunes de uno y otro pueblo en el origen de las civilizaciones, ideas todas que tributan a un razonamiento martiano, evidente en todas sus obras, y que puede rastrearse con facilidad en los apuntes, con suficientes y diferentes argumentos representada, de que el hombre es el mismo en todos los lugares, y crece y vive de la misma manera.[ii]

Nos gustaría referirnos brevemente, aunque no es el objetivo central del ensayo, a sus intereses filológicos, entre los que resaltan la concepción del lenguaje como parte integrante y activa del universo que se rige por sus leyes [iii], la inclusión de precisiones etimológicas, unas de las vías indudables de los procesos de asimilación cultural y gnoseológica en su obra; [iv] de palabras de un habla específica, donde a veces se refiere a las relaciones entre la lengua y el habla; de refranes, uniendo el sentido de proverbios de diversas regiones del mundo, descubriendo su sentido común; [v] de frases cotidianas ingeniosas; de neologismos, recogidos en una especie de contemplación y análisis; de frases mal construidas, fundamentado su parecer; [vi] así como de confluencias cultas de máximas que demuestran su profunda curiosidad filológica. Véase el siguiente ejemplo:

El Profesor Herbermann, Catedrático de Latín en el colegio de la ciudad de N. York, ha hallado en la 1ª epístola, 65 sq. , de Horacio y en los versos que traducidos al inglés, dicen”: The voice that says, Make money, money man. Well, if so be; if not, what way you can, - el origen de la máxima americana: “Make money, honestly if you can; but make money anyhow.” [vii]

Hay, asimismo cierta búsqueda de coincidencias entre frases ingeniosas, dichas por personas comunes, y frases de figuras trascendentes de la literatura, evidenciando que el saber parece tener un mismo origen: la experiencia vivida.[viii] Observemos que Martí está pendiente de la circulación humanística de la cultura de una lengua a otra, de cómo son conocidas las mejores obras literarias en otros confines del mundo: “P.L Courier restauró en gótico el Dafnis y Cloe, de Amyot; y comenzó tarea igual con Herodoto. Littré tradujo a Homero y a Dante al francés del Siglo XIII. Duffield ha traducido a Cervantes en el inglés de Ben Johnson”.[ix] Comprobamos que le preocupa conocer los mejores traductores literarios antes de darse a la compleja tarea de leer una obra vertida a otra cultura, [x] y le interesa conocer el origen y el devenir de los libros fundadores de la historia de la humanidad. Entonces es fácil advertir que tales ideas se erigen no sólo en inquietudes filológicas dentro de su obra, sino también y en gran medida en especies de preceptos por los cuales se guía su poética. Sus continuas preocupaciones filológicas en los apuntes pueden ser explicadas refiriendo el siguiente aserto con el que cierra uno de aquellos cuadernos: “cuando se quiera ser hombre vivo, es necesario conocer las lenguas vivas”  [xi], o este otro: “una idea vale poco más o menos lo que la palabra con que se expresa significa.” [xii]

En este capítulo caracterológico queremos dar fe de nuestras más íntimas impresiones sobre la lectura de los apuntes. Por encima del ingente proyecto social emancipatorio de Martí y la concepción de un universo literario con las más amplias ambiciones, sobresalen su profundo amor al prójimo y un sentido esencial de la fraternidad humana. Es un ser altruista, que necesita y aboga por actos que reciproquen los suyos.[xiii] Su humanismo sobrepasa el desvelo por el prójimo y penetra en campos de  pensamiento aún en tela de juicio en aquel tiempo y en el nuestro:

Y mis dos problemas –mis tres problemas:

¿Qué se ha de hacer con el cadáver? ¿Quemarlo? ¿Enterrarlo? ¿Debe el hombre alimentarse de otras criaturas que como él sienten y piensan, aunque en menor grado que él? ¿Y cómo un padre inicia a su hijo decorosamente en el conocimiento de la vida sexual – o debe dejarse al azar este asunto de que depende tal vez la vida entera o hay tal ley en el hombre que ella sola le guía, y es la única guía, y es la única guía, o debe ser la guía, del padre indirecta, y no más?

La momia es una usurpación. Lo más cuerdo sería dejar podrir el cuerpo. Pero eso daña a los demás. Razonar esto ¿Derecho y necesidad del hombre de intervenir, en la naturaleza? ¿De acelerarla? ¿De contrariarla? Análisis del hábito de comer carne.[xiv]

Por otra parte, la hibridez de sus intereses en los apuntes impiden catalogarlos sólo como eminentemente humanistas o ecuménicos, o literarios. Como en toda su obra, hay marcada preferencia por recoger sentencias o frases ajenas [xv] y propias de trasfondo moral. Las reflexiones éticas siempre lindan con las reflexiones estéticas o entran en ellas, y están como entibiadas por el ejemplo de una vida y una imagen proyectadas en los cuadernos: “Antes que hacer colección de mis versos me gustaría hacer colección de mis acciones”. [xvi]Afloran también inevitablemente aspectos de la personalidad de Martí, como su condición de desterrado y sus ideas sobre lo que esto representa, de una profundidad y una penetración asombrosas, que fundamentan aspectos tematológicos de su poesía:

“Vivir en el destierro – tallar en nubes” [xvii]

“Hay algo de buque en toda casa en tierra extranjera. Dura aquella sensación de indefinible disgusto. Se siente oscilar la tierra, y vacilar sobre ella nuestros pies. A veces se sujeta uno de las paredes, - y por donde otros van firmes, camina uno tambaleando. El espíritu está fuera de equilibrio”. [xviii]

Y esta, que a pesar de estar escrita en inglés delata mucho la peculiar manera de fluir su pensamiento:”Man, like trees, must have roots“. [xix]

Un tema recurrente de estos cuadernos lo es sin duda el concepto del deber y su valor práctico. El mismo aflora en el Cuaderno de apuntes 4:

En esta tierra no hay más que una salvación: - El sacrificio.- No hay más que un bien seguro, que viene de sacrificarse: –la paz del alma. –Todas las desventuras comienzan en el instante en que, - disfrazado de razón humana, –el deseo obliga al hombre a separarse, –siquiera sea la desviación imperceptible– del cumplimiento heroico del deber. –El martirio: he aquí la calma.[xx]

El sacrificio contemplado como deber ofrece en esta idea una valiosa filosofía sobre la vida, digna de ser imitada. En el par sufrimiento/deber, el primero siempre quedará subordinado al segundo. Por eso dice Martí en el  Cuaderno 8: ”No debe perderse el tiempo en sufrir: debe emplearse en cumplir con nuestro deber. Así, siento que muero, y alzo la cabeza, tiemblo de un espantoso frío, y sigo adelante – Moriré entero. ” En tal sentido, el fundamento que hace que el deber se constituya como tema aparece en una escueta esquela a Carmen Zayas Bazán, del Cuaderno de apuntes n. 6, que, entre otras cosas, demuestra la naturaleza de las relaciones de la pareja: “A Carmen: Nada por mi placer – Todo por mi deber: Todo lo que mi deber permita en beneficio de los míos”.[xxi]

Por otra parte, para Martí, los hombres dotados de genialidad tienen el supremo deber de contribuir al mejoramiento de la humanidad. [xxii]  El tema al que nos referimos es nota dominante dentro de la obra de Martí y tiene en los apuntes variadas formas de manifestación que prueban la evolución de su pensamiento ético y estético. En tal sentido reconoce la importancia del deber en el arte: “¡No debe el brazo / Que lanza no empuñó, mover la pluma!” [xxiii] Son aludidos aquí los bríos épicos y redentores que todo creador, según Martí, debe poseer. Recuérdese su máxima con el mismo sentido: “El mejor modo de decir es hacer” o la línea de Versos libres que reza “Ganado tengo el pan: hágase el verso.” [xxiv] El deber emparentado lúcidamente en los primeros cuadernos con el sacrificio se vincula ahora al humanitarismo, al altruismo, al olvido de sí. Se va de un enunciado de corte filosófico a otro de carácter socio-histórico:

El egoísmo era la nota de los tiempos antiguos. El humanitarismo (el altruismo, la abnegación, el sacrificio de sí por el bien de todos, el olvido de sí) es la nota de los tiempos modernos. No hablo de la gente común: esta está en todas partes, es una trailla de bestezuelas; el estómago del universo: hablo de espíritu superiores que ensalzan y representan los tiempos.[xxv]

Tales postulados, que aparentan tener una enunciación general, en plena comunión con una mirada incisiva sobre el mundo, calan profundo sobre su autor y lo llevan a confesar, a tomar partido:”Porque amo a mi deber, más que a mi hijo. Tú debes gozar de toda la libertad que quepa dentro de mi decoro.” [xxvi]. No soy ¡líbreme Dios de serlo – un revolucionario empedernido. No ligo mi vida a los tumultos. Pero no me importa que sea impopular el cumplimiento de un deber: lo cumplo, aunque sea impopular.” [xxvii]  Semejante interés le permite esclarecer sus ideas sobre el término: “El deber de un hombre no es forzar las condiciones de la vida, para ocupar en ella una situación más alta que las que sus condiciones le permiten, sino hacer en cada una de las condiciones en que se halle la mayor obra posible. –“[xxviii] De aquí en adelante hasta el Cuaderno 17 seguirá cuestionándose sobre la necesidad del cumplimiento del deber para poner freno al desequilibrio imperante en el mundo. Llega a decir: “¿Qué existencia es ésta, donde singulares dotes para hacer el bien, y decidida voluntad de hacerlo, no bastan a hacerlo?”, muy vinculado estilísticamente con aquella idea rotunda de Versos libres: “¿Qué es lo que falta, que la ventura falta?” [xxix]

A partir del Cuaderno 17, que corresponde aproximadamente a los años 1892, 1893 y 1894, observamos el repliegue del oficio de escritor por la necesidad de asumir el cumplimiento del deber, y afloran con más asiduidad los asuntos relacionados con la organización de la guerra. Allí confiesa:

 Yo conozco el placer de la palabra pintada, y del palacio de los pensamientos, y decir lo que se ha sentido o visto, de modo que haga bien al mundo, y lo sienta y lo vea. Pero eso es placer inferior, y deber inferior. Cuando todos sean libres, y estén en vía de ser felices, entonces. Si la vida entre el hombre ruin llega a tanto, será grato poner en lengua de bronce, que brille como oro, la verdad simple y fuerte de la vida a la sombra de aquellas. [xxx]

Y en el mismo cuaderno vuelve a hacer referencia a la imposibilidad de dedicarse en tiempos tan convulsos exclusivamente a la poesía, conocedor ya de su profunda valía como escritor:

Que ¡cuando todo padece, cuando todo sangra, cuando...

¿ estaré yo como un rey, con los pies en la estufa, leyendo rimas y tirios para salir como un sortilegio con un cúmulo de remiendos y el traje de remiendo, y todo yo de remiendo, a que los míos me admiren, los míos, que lloran y sangran, porque sé mucho de...? De sus penas es de lo que quiero saber para remediárselas. Esa es, amigo mío, mi literatura, mi literatura salvaje:

Yo he leído esto y aquello, y todo, y no me importa que se sepa.[xxxi]

Y seguidamente en un fragmento de carta recalca con el mismo sentido:”Un bribón dice que mi literatura es salvaje, porque digo estas cosas, porque me sale de las venas la sangre de los demás, porque mi sangre es la sangre de todos. Y yo le digo: bribón y sigo mi camino, consolando al triste. Patria es eso, equidad, respeto a todas las opiniones y consuelo al triste.” [xxxii]

El repliegue del oficio de escritor pasa por momentos de quebranto y renuncia donde entran en pugna su entereza moral con su definitiva y raigal condición de poeta: “Versos: Yo no, - yo sujetaré mi palabra en el destierro, y me dejaré devorar por ella, sin que me seduzca el deseo del brillo, ni me intimide el morir oscuro, ni me arrastre la tentación de dejarla ver, antes de defender ni propagar con ella.”  [xxxiii]

En este proceso de interiorización, de concientización, de maduración ideológica, el deber se ha convertido en su deber. Apreciamos entonces como se unen las ideas de su poética y su objetivo de construir la patria. Curiosamente, igual que cuando hemos tratado otros aspectos de los apuntes, la mayoría son elementos que tributan a su poética, que pueden ser tratados desde otro perfil, pero culminan allí en la integración cumbre de un proyecto vital que, pese a sus cuestionamientos, está enraizado a la creación, a la literatura. Porque, en su caso, y en este especial de los Cuadernos de apuntes, no se trata, como dice Claude Bouchet – Huré, sólo de una expresión natural, sino también de una voluntad de arte, es manifestación capital, creo yo, de la paradoja que distinguió a Martí toda su vida: él, que fue todo lo contrario de ‘un hombre de letras’ de profesión, fue siempre, en el fondo y a pesar de todo, un escritor por temperamento.[xxxiv]

Notas:

[i]  Ob. Cit. p. 409.

[ii]  Dicha idea es uno de los temas capitales de su  revista para niños La Edad de oro. Sirva el siguiente ejemplo como botón de muestra  de  la presencia de la misma en los apuntes:

Y como prueba de la naturaleza salvaje e inferior de los negros  y de los indios, he leído en alguna parte que han arrancado a sus enemigos el corazón: y haber comido de él es tal vez la causa única de que se acuse a ciertas tribus de caníbales.

  • Pues eso fue lo que hicieron los franceses, lo que en el pleno siglo y país de Corneille y de  Malherbe hizo Picard, con el cadáver, recién colgado por los pies, del Mariscal de André: le partió el pecho, le arrancó el corazón, y lo asó sobre los carbones que le traían: luego de asado lo cortó en lonjas, comió la primera, y ofreció las demás a sus vecinos.

Y en las Confesiones de Marion  Delorme,  por Mirecourt, se lee este párrafo: - “Uno de entre ellos, que dijo haber amarrado el cadáver del Mariscal a la horca, tendía el fieltro a los que pasaban, y les pedía  ' algo por haber colgado al Señor Mariscal ': y cada cual se  apresuraba a darle”.  - Eso, contado en el “Sun” de New York, casi con las mismas palabras, es lo que hizo, en febrero de 1894, un negro de Pennsylvania, que ayudó a ahorcar a otro negro, y luego pasó el sombrero entre los concurrentes, y anduvo por la ciudad, vendiendo a peseta pedazos de la cuerda del suplicio. Y otro hecho de blanco: el español que estuvo conmigo en presidio, y muy bien tratado por cierto, por haber servido una oreja de cubano en un banquete a sus amigos de Pinar Del Río. Ob. Cit. p 432 – 433.

[iii]  Fijémonos en esta temprana aprehensión de las esencias de la lengua en el Cuaderno de apuntes 2: “Hasta en el lenguaje está la síntesis: Yo, el ser; es un monosílabo; y la mayor cantidad de  ser en la Tierra. Sí, la afirmación: es un monosílabo; es la mayor cantidad de afirmación en una voz. Es la esencia. Monosílabo. Es la expresión mayor del germen de las ideas [...]  Y no, la negación mayor: y casi todas las ideas primitivas se expresan por muy cortas o monosilábicas palabras. “Ob. Cit. p. 66.

[iv]   “harem, del árabe haram, vedado.

        serrallo, del persa serai, palacio”. Ob. Cit. p. 283. También Martí concibe lo etimológico como elemento base en la formación de la cultura, por eso dice:” no hay como saber de donde viene cada palabra que se usa, y qué lleva en sí, y a cuánto alcanza; - ni hay nada mejor para agrandar y robustecer la mente que el uso esmerado y oportuno del lenguaje. Siente uno, luego de escribir, orgullo de creador (de escultor y de pintor)” Ob. Cit. p. 167.

[v]  “Decía Fernando V de Nápoles, el hijo de Francisco 1º el padre de Francisco 2º

“El mundo se rige por tres F: festa, farina, forca.-“

Y Martí  agrega debajo: “Pan y toros / Panem et circenses”. Ob. Cit, p. 214.

[vi]    Por qué ha de decirse mente profunda pa. dar a entender, no que la mente es honda, sino que sabe ahondar? Dígase: abismo profundo, y mente ahondadora.

Ni se alegue que porque se usa: que porque a un gañán que no sabe acomodarse el chaleco, se le antoje llevarlo toda la vida, con las solapas en el dorso, y en la pechera la espalda, y lo hagan asimismo muchos gañanes, - no ha de quedar establecido modo semejante de usar el chaleco. Fuérzase a su primera forma lo torcido, que este torcer es destorcer: y ajustar el idioma a sus (fuentes, patrones, modos, orígenes) es hacerlo claro. Ob. Cit. p. 260.

[vii]  Ob. Cit, p. 268.

[viii]  Aquí uno de los varios ejemplos: “Yo le he oído decir a un judío en Bath lo mismo que celebran tanto como dicho por Heráclito.

'Me coloco en el terreno, para q. los demás vengan'. -” Ob. Cit, p. 348.

[ix]  Ob. Cit, p. 166.

[x]  Traductores.

Aníbal Caro – muy célebre. –

Alfieri – de la Eneida.

Arici – Eglogas y Geórgicas. –

Leonel da Costa. Eglogas y Geórgicas – verso suelto – Portugal. –

Manl. Odorico Mendes. – “Virgilio Brazileiro”. –

Warton

Inglaterra

Dryden

Voss – Alemania

Delille – La Eneida en verso.

Barthelemy y Méry – después de lo de Caro.

Ob. Cit, p. 224. Dentro de sus intereses filológicos puede situarse  también su ampliamente conocida proposición de innovaciones ortográficas: de una “Coma menor” y el “acento de lectura o de sentido” y el “guión menor”. Para conocer su definición y especificidades ver Ob. Cit, p. 388.

[xi]  Ob. Cit, p. 284

[xii]  Ob. Cit, p. 48.

[xiii]  “Tiene uno que sacar de sí todas las fuerzas para la vida de sí propio. - ¡Qué dulce es recibirlas de otro – aunque para pagárselas, tengamos que emplear fuerzas mayores! –“Ob. Cit., p. 237.

[xiv]  Ob. Cit, p. 414 – 415 y 425, respectivamente.

[xv]  Veamos estas en ingles que parecen propias: “Corruption wins not more than honesty”. Ob. Cit. p. 351. ”- Well, my experience has been this, No soft money ever honorably earned,

  • Sof money means wrong somewhere
  • It is only that which cost, that lasts” Ob. Cit. p. 378.
  • Y otras dos ajenas, al parecer fragmentos éticos de los libros que lee, donde refiere el sacrificio de la virtud para triunfar: “The distinction and end of soundly constituted man in his labor. – The greatest spirit only attaining to humility”.

 Emerson

“There is no sun never dimmed by clouds, no eminent virtue beyond the reach of calumny” Ob. Cit, T 21, p. 391 y 392 respectivamente.

  •  

[xvi]  Ob. Cit., p.159.De muchas máximas de los C. A. habría que decir lo mismo que dijo Alberti sobre las de los Diarios Intimos de Baudelaire: “sus máximas, ¡qué buenas bombas todavía para colocar a  la puerta de ciertas gentes con las que aún nos tropezamos.” Rafael Alberti. Prólogo a Diarios Intimos de Charles Baudelaire, Ediciones Coyoacán, México, 1999, p. 9.

[xvii]  Ob Cit. p. 167.

[xviii]  Ob. Cit. p. 242. En su excelente poema “[ No, música tenaz, me hables del cielo]” afloran de manera rotunda similares cuestionamientos:

¡ Es morir, es temblar, es desgarrarme

Sin compasión el pecho! Si no vivo

Donde como una flor al aire puro

Abre su cáliz verde la palmera,

Si del día penoso a casa vuelvo…

 ¿Casa dije? No hay casa en tierra ajena?

Poesía Completa, Edición Crítica, T. I, p. 169.

[xix]  José Martí. Ob. Cit., p. 423,  C.A. 18.

[xx]  Ob. Cit. p. 138. En un poema recogido en el Cuaderno de apuntes 4 contemplará la misma idea; “- ¡la conciencia / Del recto bien obrar basta a la vida! – Ob. Cit, p. 148.

[xxi]  José Martí. Ob. Cit., p. 180.

[xxii]  Tempranamente en sus apuntes sobre José Espronceda afirma: “Los hombres que la Naturaleza favorece especialmente, traen con su nacimiento el deber de corresponder a sus favores [...] Los genios se deben a la virtud y al perfeccionamiento de la humanidad.” Ob. Cit. p. 40.

[xxiii]  Ob. Cit. p. 145.

[xxiv]  José Martí. “Hierro”, Poesía Completa. Edición Crítica, Editorial Letras Cubanas y Centro de Estudios Martianos, T. I, La Habana, 1985,  p. 67.

[xxv] José Martí. Cuadernos de apuntes, Obras Completas, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. 1975, p. 152.

[xxvi]  Ob Cit. , p. 186

[xxvii] Ob. Cit, p.146.

[xxviii] José Martí. Ob. Cit, T 21, p. 252.

[xxix] José Martí. “Amor de ciudad grande” Poesía Completa. Edición Crítica, Editorial Letras Cubanas y Centro de Estudios Martianos, T. I,  La Habana, 1985, p.90.

[xxx]  Ob. Cit, p. 368 – 369.

[xxxi]  Ob. Cit. p. 369 – 370.

[xxxii]  Ob. Cit. p. 370. Más adelante, en el Cuaderno 18 se cuestiona sobre la cualidad presuntuosa de los críticos literarios y su escasa incidencia en la vida de la nación cubana: “Críticos. – Y ¿qué es lo que importa, - críticos de seguidilla y punto y coma, la influencia del lenguaje poético, y la influencia del espíritu poético, del sentimiento poético (para el mejoramiento y espiritualidad de la nación)? Ob. Cit, p. 424.

[xxxiii]  Ob. Cit. p. 390.

[xxxiv]  Claude Bouchet – Huré. “Las últimas notas de viaje de Martí. (Algunas observaciones sobre el estilo) “en Anuario Martiano, Dpto. de Colección Cubana, Biblioteca Nacional José Martí, n. 1, La Habana, 1969 p. 32.