Muestras de la Condición Humana por Peter Turley

Muestras de la Condición Humana por Peter Turley

  • Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
    Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
  • Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
    Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
  • Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
    Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
  • Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.
    Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Foto: Roberto Bello.

Muestras de instantes únicos, donde permanece la profunda consistencia de lo real, se exhiben en el Museo de Bellas Artes desde el pasado viernes 13 hasta el 15 de febrero de 2016. Esta exposición Momentos de la Condición Humana resulta un regalo del artista Peter Turley a la Isla.

Cada toma comprende sensaciones, basta con mirar de reojo las fotografías para simplemente tocar sentimientos. Así de profunda es su obra. Contiene además un fuerte mimetismo, pues es capaz de adaptarse a los contextos. No importan aquí las diferencias de razas o etnias, cualquier observador ya sea americano, latino, africano o europeo, es capaz de comprender las instantáneas. Lo primordial son los sentimientos.

Es cierto que la mayoría de las muestras desprenden tristezas, melancolías, mas consiste en un llamado a pensar sobre la realidad del mundo actual, plagado de guerras, hambrunas, soledad y desastres, pero la esperanza es el sentimiento halagador de este artífice, pues en sus palabras de presentación manifiesta “las mejores historias están todavía por contarse.” Y dentro de todas las fotografías, un espacio para esta Cuba querida, esa que siente el ritmo del bongó y del son, la que muestra arrugas de longevidad en sus habitantes, la que el fuerte sol la abraza todos los amaneceres. Turley se siente muy halagado de visitar el país y le llaman la atención las sonrisas y toda la alegría que desprende este pueblo.

En una de las entrevistas realizadas al artista por Niurga Fanego, curadora además de la obra este comentó acerca de sus inicios en la fotografía. “Mis padres me regalaron un libro de fotos cuando tenía 16 años. Me inspiró la visión del artista Henri Cartier-Bresson (…) me ayudó a darme cuenta de que había un mundo de momentos mágicos en la vida ante los que pasaba de largo, sin advertirlos.”