Oh, Vida. Recuento de una época

Oh, Vida. Recuento de una época

  • Vivencias, valores y conflictos de la mujer de los noventa aborda la autora en el libro.
    Vivencias, valores y conflictos de la mujer de los noventa aborda la autora en el libro.

Oh Vida, de Laidi Fernández de Juan publicado por Ediciones UNION en 1999, ganador del Premio de Cuento UNEAC 1998. Es un reflejo de las diversas situaciones en que se encuentra implicada la mujer cubana en la sociedad y su época.   

Las temáticas predominantes son: la violencia doméstica, esposa y madre abnegada abrumadas en las faenas familiares y la crisis económica de los años noventa, la cual toma forma de conflicto desde una perspectiva humorística.

La manera simpática, en que están narrados los relatos más tristes como Clemencia bajo el sol, seduce a los lectores hasta la última línea. Herramienta de la  que se vale la autora para evitar la carga dramática,  la cual perfiló en cada texto, hasta convertirse en un sello que la distingue. Utilizado tanto para contar la historia como para la caracterización de sus personajes, como el de la mujer mulata.

“yo le extendí el plato y sonreí, con mis veintiséis años de mulata”. [1]

Algunos relatos mientras cuentan vivencias sobre el Período Especial, hacen alusión al valor de la amistad  y describen las creativas maneras, para con escasos recursos económicos, no solo asegurar la subsistencia familiar, también celebrar las acostumbradas fiestas infantiles que enuncia el texto  Antes del cumpleaños.

 Este libro adquiere una mayor significación al entregar un mensaje de optimismo y mostrar el asfixiante mundo de la mujer.

No faltan las imágenes poéticas donde la trama está orientada hacia la rivalidad femenina (El regocijo) o la nostalgia por el ser amado (La duda), narrados desde el discurso femenino.

Sin embargo, aunque no puede denominarse una tendencia, no es menos cierto que en la en literatura de los noventa, se ve reflejada el brote religioso de la sociedad en esta década. Y la autora, lo expresa de forma referencial[2] “me asomé a la terraza para leer un banderín que hay enfrente. “Dios te ama con infinita ternura[3]

 “Le pedí a Dios sin saber qué se dice para que nos escuche que tuviera infinita ternura para ti”.

En esta obra no hay una corriente religiosa definida, como tampoco lo existe en la literatura de este período, aunque uno de los personajes está caracterizado por esa religiosidad popular, el prototipo de la mulata santera, es una excelente forma de mostrar cómo se reconcilia religión y literatura, en correspondencia con lo ocurre en la sociedad.

Oh, Vida, es un libro breve, pletórico de vivencias que dejan constancia de las situaciones acarreadas por la sociedad cubana, el pensamiento de una época que no podría superarse sin la propuesta consciente de someter a examen lo vivido, a la cual nos conduce, con humor y destreza, la narradora.  

 

[1] Clemencia bajo el sol. P 10

[2] Ay, Carlos, P .70

[3] Ibídem. P. 71