Recuento de la X edición del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017

Sentir y pensar el danzón

Recuento de la X edición del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017

  • Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante
    Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante
  • Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante
    Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante
  • Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante
    Instantáneas del Coloquio Internacional Danzón Habana 2017. Fotos: Rubén Ricardo Infante

La Sala Dulce María Loynaz del Centro Hispanoamericano de Cultura se convirtió del 22 al 24 de junio en la sede de la X edición del Coloquio Internacional Danzón Habana. Hasta allí llegaron estudiosos procedentes de México, Colombia y Cuba, fundamentalmente para hacer del evento de este año un foco importante de análisis histórico y teórico de la música cubana, más allá de las reflexiones sobre el danzón y sus aportes a la identidad cubana.

Esta nueva edición que auspicia la Asociación de Músicos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) estuvo conducida temática y conceptualmente por un sólido programa de presentaciones desarrollado por expositores y público, y distribuido en tres largas sesiones de trabajo que aglutinaron la totalidad de las conferencias dictadas (ocho), ponencias leídas (14), proyecciones audiovisuales (dos), una mesa temática, venta de libros y otras novedades que acompañaron al evento. Fue, además, un tributo a los treinta años de creado el Festival Internacional Boleros de Oro, donde las presentaciones artísticas se unieron a la expresión hablada al final de cada jornada.

La vicepresidenta de la Asociación de Músicos de la UNEAC y presidenta del Coloquio, la musicóloga Alicia Valdés Cantero en la sesión inaugural dio la bienvenida con el mensaje de los artistas e intelectuales de la Isla dirigido a colegas y amigos de la cultura cubana en Estados Unidos, declaración que recibió el apoyo unánime de todos los participantes.

El Doctor José Loyola Fernández, presidente-fundador del Comité Organizador del evento inició su intervención haciendo referencia a la coincidencia histórica de que el año de celebración de la X edición del Festival Internacional Danzón Habana, es también el año en que se festeja el XXX aniversario del Festival Boleros de Oro cuya génesis fue un foro teórico. Mostró complacencia por la participación en el coloquio de personalidades como las del pianista Cecilio Tieles Ferrer y el Doctor Eduardo Torres-Cuevas cuyas presencias enaltecen el festival y muy especialmente al fórum. Conferenció sobre los espectáculos musicales que se disfrutarán en los teatros y acerca del concurso que tendrá como sede a la Sociedad Caribeña. No pasó por alto el trabajo del Coloquio que por la responsabilidad y el compromiso de los investigadores de varias generaciones lo han hecho crecer y sorprendió a todos cuando desenfundó su flauta, para interpretar un clásico danzón “a capella”: La Flauta Mágica, de Antonio María Romeu y Alfredo Brito.

Las conferencias

Las conferencias estuvieron a cargo de académicos expertos e investigadores de probada trayectoria portadores de trabajos que en su mayoría trascienden lo establecido por la bibliografía tradicional. Esta vez fueron ocho: Eduardo Torres-Cuevas, Cecilio Tieles Ferrer, Olavo Alén Rodríguez, Joaquín Borges Triana, Lino Neira Betancourt; el destacado periodista colombiano César Pagano y los maestros Graciela Chao y Hugo Romero Reyes.

“De lo criollo a lo cubano. Sentimiento y pensamiento de una permutación permanente” del Doctor Eduardo Torres-Cuevas devino una aguda y brillante reflexión sobre la defensa de nuestra identidad ante la homogenización de valores, creencias, modas… Insistió acerca de la importancia de conocer la historia y crear la memoria histórica y meditó acerca de la significación de la teoría para el desarrollo de las artes y muy específicamente para el desarrollo de la música cubana. Asimismo habló insistentemente sobre esta y de la necesidad no solo de crearla e interpretarla sino de sentirla y pensarla también para que su impacto, consecuencias y alcances sean más eficaces. Finalizó su reflexión haciendo referencia al danzón y a las cualidades del género para renovarse e infundir sensibilidades.

Por su parte, el pianista e investigador Cecilio Tieles Ferrer quien desde hace más de cuarenta años ejerce la docencia en Cataluña, España donde ha contribuido a impulsar profundas reformas en laenseñanza, presentó la conferencia La contradanza, antecedente del danzón. Creación del músico cubano, en la que tomando como referente orientador a la contradanza como el género musical que más frutos ha dado a Cuba, entre ellos el danzón, exploró la importancia y significado de los músicos cubanos  en la gestación de nuestros géneros musicales más autóctonos.

De México “lindo y querido” llegó por tercera vez al Coloquio el Maestro Hugo Romero Reyes. Profesor y promotor mexicano y coordinador de los festivales de Rondallas en Frenillo, Zacatecas. Su trabajo El danzón y su influencia en el baile actual, busca revivir en la época actual lo que el danzón despertó en tiempos pasados: la comunicación de la pareja por el roce y el sentimiento musical que se experimenta debido al ritmo y a la cadencia del centenario género.

Otra de las propuestas presentadas durante el coloquio se desarrolló en torno a la evolución coreográfica del danzón, de la Maestra Graciela Chao. Su presentación tuvo como objetivo mostrar cómo a partir de elementos coreográficos de la contradanza y la danza del siglo XIX, el danzón asume nuevas formas y estilos que van desarrollándose a lo largo de los primeros cincuenta años del siglo XX, desembocando en nuevos ritmos y formas coreográficas como el mambo y el chachacháe integrándose todo, posteriormente a un nuevo baile popular, el Casino. La presentación de la Maestra motivó varias preguntas y muchos comentarios que fueron respondidos y aclarados con responsabilidad y profusión de detalles.

La ponencia de Luis César Núñez, “Parejas danzoneras” también se adentró en la danza pero desde una mirada sencilla y coloquial, sin otras pretensiones. Autor musical e investigador acucioso de la  vida y obra del destacado músico Luis Marquetti (1901-1991), mostró la relación nominal de parejas que desde 1938 y hasta la primera década del Siglo XX estuvieron presentes en los salones donde se baila danzón en Cuba.

De los estudios de música popular al danzón. ¡Todo mezclado! del Doctor Joaquín Borges Triana fue de las conferencias que más interés suscitaron. Borges se caracteriza por sus brillantes exposiciones, discurso diferente y capacidad de reinterpretar criterios creados a ultranza. Su exposición del viernes 23 de junio hizo referencia al desarrollo de los llamados Estudios de Música Popular (EMP) a partir de la necesidad de modelos que no solo puedan describir esquemas estructurales internos de la música popular, sino que a su vez estén en capacidad de explicar el “sentido” y el “significado” de los fenómenos pertenecientes al más amplio conjunto de la realidad cultural o de sus interpretaciones. Llamó la atención sobre el danzón que también soporta ese mayor número de miradas disciplinarias y deviene campo privilegiado para la convergencia interdisciplinaria propuesta por los EMP, estilo de análisis e investigación tan importante en la academia contemporánea.

Las exposiciones del Doctor Lino Neira Betancourt han establecido pautas en cuanto a imbricar estrechamente el estudio y la investigación con acciones prácticas. Con la rigurosidad científica que lo caracteriza y la serenidad acostumbrada, presentó la conferencia Las pailas cubanas: una herencia del danzón, que fue ilustrada por uno de los mejores ejecutantes del instrumento en el país, Emilio del Monte quien se hizo acompañar por Enrique Lazaga, otro virtuoso pero del güiro, invitado también a dar respuesta a interrogantes que animaron e impulsaron la investigación en la cual se basó la exposición escuchada con profusa atención: ¿cómo y para qué surgieron las pailas?, ¿cómo ocurrió dicho desarrollo evolutivo?, ¿cuáles son sus principales rasgos y efectos interpretativos? y ¿por qué dicho instrumento forjó relaciones indestructibles con el género danzón?

A conmemorar el centenario de Dámaso Pérez Prado (1917-1989) estuvo dedicado el evento y dos de los trabajos presentados se encargaron de revalorizar la figura del célebre músico cubano: el de Rafael Lam, El danzón mambo y del periodista colombiano César Pagano, titulado Pérez Prado cogió la sartén por el mango; Mientras que Lam examina la trayectoria del danzón mambo, sus aportes, influencia en América y principales cultores como José Urfé, Aniceto Díaz, los hermanos Israel y Orestes López, Arsenio Rodríguez y Dámaso Pérez Prado, Pagano revaloriza la personalidad creativa de este último y logra exponer la repercusión internacional de su obra desde la creación hasta la interpretación.

La última de las conferencias que cerró de igual modo las sesiones de trabajo del coloquio el sábado 24 de junio fue impartida por el Doctor Olavo Alén Rodríguez, musicólogo y director-fundador del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana, quien como profesor ha dejado su impronta en generaciones de graduados de musicología en Cuba. El Doctor Alén, quien caracteriza sus exposiciones por un alto nivel científico y amenidad singular que mucho agradece el público receptor, mostró y demostró en su ilustrativa conferencia sobre El asentamiento francés en Cuba con vídeos y música grabada, el proceso, las causas y consecuencias para la cultura musical del cubano, del peculiar proceso de transculturación que condujo al nacimiento del danzón y de todos los géneros y agrupaciones musicales vinculados a él.  

Las ponencias

Casi todas las ponencias presentadasgiraron en torno al danzón, el bolero y a la música cubana, en general, no así a la danza que generó solo un trabajo. Sus autores, de diferentes generaciones y diversas disciplinas y perfiles (músicos, musicólogos, investigadores, profesores, promotores, comunicadores y realizadores audiovisuales) —como así se ha propuesto el foro para que tenga un mayor alcance su recepción— pertenecen a diferentes instituciones culturales y docentes como el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana, Universidad de las Artes, Biblioteca Nacional José Martí, EGREM, Conjunto de Música Antigua Ars Longa, Perla Visión, Movimiento Nacional Amigos del Danzón, UNEAC, Centro Universitario Municipal de Palma Soriano y Escuela Nacional de Música. 

Gaspar Marrero, Ada Oviedo, Enrique Zayas, Rafael Lam y Alegna Jacomino adscribieron sus trabajos a uno de los ejes temáticos propuestos por la Convocatoria relacionado con las historias musicales de creadores e intérpretes danzoneros. Y así sepensó y concibió como pretexto para realzar los aniversarios cerrados y traer de vuelta, las vidas y fecundas trayectorias de cinco brillantes músicos cubanos. Porque en este 2017 se conmemoran, entre otros, el centenario de Dámaso Pérez Prado y los aniversarios de Electo Rosell, Chepín (110), Paulina Álvarez (105), Miguelito Cuní (100) y Rafael Lay (90), cuyas trascendencias y lugar en la historia de la música en Cuba no se discuten, y aunque sobre ellos se ha hablado y escrito bastante urge continuar estudiándolos a partir de las nuevas herramientas de análisis que nos proporciona la sociología histórica y otras disciplinas porque en muchos casos sus legados permanecen aun reclamando, desde lo social y estético, por una cabal comprensión de su trayectoria vital.

Juan Gaspar Marrero Pérez-Urría es un investigador musical que se ha consagrado al estudio de la discografía musical cubana con frutos encomiables y reconocidos, incluso, a nivel internacional. Excelente comunicador, en su trabajo: …Y dicen que el danzón solo es para charangas, bosqueja la biografía y producción discográfica del compositor, violinista y director de orquesta Electo Rosell, Chepín, en ocasión de su 110 aniversario. Ilustró su presentación con grabaciones musicales de algunos de los danzones más representativos y otros menos conocidos del compositor interpretados por su orquesta, con formato de big band, en el intento de contradecir el mito de que el danzón solo es ideal para el formato de orquestas charangas.

El trabajo de la historiadora del arte, Ada Oviedo se enmarca en una línea de investigación que viene desarrollando desde hace varios años en el CIDMUD basada en el conocimiento, preservación y difusión de la vida y obra de personalidades de nuestra cultura musical poco visibles hoy en la escena musical. Con su ponencia sobre Miguelito Cuní, la Oviedo se acercó a la vida y obra de una de las voces emblemáticas del canto popular cubano como un acto de justicia en el centenario de su natalicio. 

La comunicación de Enrique Zayas relacionada con el instrumentista, compositor y director de orquesta Félix Reina (Trinidad, 1921-La Habana, 1998) estuvo colmada de memorias llenas de anécdotas y opiniones nacidas de su vasta experiencia como musicógrafo y colaborador de programas musicales radiales y televisivos, y sobre todo como orgulloso trinitario conocedor de lo que en materia de música y músicos se desarrolla en la tercera villa de Cuba. Los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar algunas de las obras musicales más exitosas del creador, entre ellas el danzón, Angoa y el bolero Si te contara.

Para satisfacción del comité organizador del Festival, el coloquio ha hecho visible la participación intelectual de un grupo de jóvenes investigadores y de otros no tan jóvenes quienes proceden de otras provincias y con  quienes mantiene una excelente relación. Ellos son Yaisel Madrigal Valle, de Sancti Spíritus; Sandra Busto y Alegna Jacomino, de Cienfuegos y Alfredo Quintana Hidalgo, profesor del Centro Universitario Municipal de Palma Soriano. Asimismo, ha logrado una interrelación con diferentes instituciones y organismos del sector de la música, la industria, y la enseñanza artística que va dando sus frutos.

Sandra Busto y Yaisel Madrigal Valle saben muy bien que una de las limitaciones de la historiografía actual es haber recogido muy poco de las historias locales y dentro de ellas la relacionada con la música, aún muy escasamente trabajada. Felizmente ya han visto la luz algunos diccionarios y otras obras en general sobre historias musicales y personalidades artísticas que han contribuido a enriquecer el acervo de la cultura local. Al coloquio trajeron estos jóvenes investigadores dos excelentes trabajos: Cienfuegos: tras los pasos del danzón y Arturo Alonso: versiones danzoneras en la voz de Barbarito Diez.

El primero de ellos, que firma Sandra Busto, flautista y musicóloga, muestra la importancia singular que el danzón ha tenido en la vida social y cultural deCienfuegos debido a las agrupaciones, compositores e intérpretes que lo han asumido en sus repertorios. Hace un recorrido por el quehacer musical sureño y la historia legada por Rafael Lay Apesteguía y Efraín Loyola junto a sus agrupaciones, sin dejar de mencionar los aportes de Félix Molina Marín con la Orquesta Revelación y Alberto Soria junto a la Orquesta Festival. Todas, con sus formatos de charanga francesa definen la sonoridad de la ciudad cienfueguera que sigue bailando y defendiendo el centenario género. El trabajo deviene un merecido homenaje a los precursores y  promotores del danzón, a los que hicieron de su interpretación un estilo y a las  generaciones actuales que han asumido el reto de continuar defendiendo la sonoridad danzonera, conscientes del compromiso que implica para la cultura y la identidad nacional.

El guitarrista y compositor santaclareño Arturo Alonso forma parte de las figuras aún no estudiadas por nuestra historia de la música, no obstante formar parte relevante de ella por su personalidad y hechos. El interés del joven musicólogo Yaisel Madrigal ha impedido que el perfil del compositor se desvanezca y desaparezca definitivamente. De ahí que resulte muy valiosa la información recogida en su ponencia que dio a conocer en la última sesión de trabajo del coloquio, Arturo Alonso: versiones danzoneras en la voz de Barbarito Diez, que por demás nos trajo de vuelta al inolvidable cantante.

Alegna Jacomino Ruiz es Licenciada en Estudios Socioculturales y actualmente  cursa un Doctorado en Ciencias Históricas bajo la guía del Dr. Eduardo Torres Cuevas. Su trabajo sobre la Orquesta Aragón tuvo como objetivo  analizar la evolución del danzón desde la sonoridad de la orquesta y la significación que tienen sus textos en el público que asiste a sus presentaciones. En su análisis también se detuvo en la impronta de Rafael Lay (1927-1982) como artífice de la sonoridad que distingue a los aragones y la trascendencia socio-musical de sus danzones. Es el homenaje de la estudiosa al 90 cumpleaños del violinista y compositor cienfueguero.

Por primera vez llega al coloquio Alfredo Quintana Hidalgo, profesor del Centro Universitario Municipal de Palma Soriano, quien habló profusamente sobre la implementación del Proyecto Fiesta de las Orquestas Charanga “Iván Bychkó In Memoriam” que desde el 2015, y en el mencionado municipio santiaguero, rescata y revitaliza la tradición musical-bailable asociada a ese formato orquestal que comenzó a gestarse en 1985 con el Encuentro Nacional de Orquestas Charanga Rafael Lay In Memoriam para favorecer  la práctica danzaria de bailes populares y tradicionales cubanos. Según el profesor la fiesta resulta una traducción del acento y espíritu de la nación, al configurar parte de lo que se ha llamado nuestra idiosincrasia.

Valga este empeño de Antonio por socializar el proyecto y los esfuerzos que desde distintos puntos de la geografía nacional se hacen para mantener vivos, especialmente entre las más jóvenes generaciones, propósitos como este que forman parte de la cultura musical de la población cubana.

El economista y autor musical, Antonio Towie Marsh, quien integra el Movimiento Nacional Amigos del Danzón hizo referencia a la influencia haitiana en la creación del danzón y el son cubanos a través de la ponencia Danzón versus Son”. En su exposición también describe la llegada del danzón a La Habana, México y otros países de Centro América y la etapa de esplendor que tuvo hasta que el son comenzó a desplazarlo de los salones de bailes. Mencionó las diferencias y puntos de contactos que existen entre el danzón y el son cubano y como ambos, surgidos a fines del siglo XIX han transitado hasta el siglo XXI activos y presentes  en el gusto y preferencia de los cubanos.

Al igual que Alfredo Quintana Hidalgo, Oscar Cañizares Sarasa participaba por vez primera en el coloquio. Fue un gusto conocer al trombonista, cantor y al primer  (y hasta ahora único) intérprete profesional del sacabuche en nuestro país. Su ponencia titulada Un trombonista superlativo y plural: Raimundo Valenzuela León (1848-1905) forma parte de la tesis que presentó en la primera edición de la Maestría en Gestión del Patrimonio Histórico Documental de la Música del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, con título “El trombón en el ámbito musical habanero (1850-1910)”. La ponencia leídapor el también integrante del conjunto de música antigua Ars Longa, centra su mirada en el quehacer musical de Raimundo Valenzuela León, figura rutilante del acontecer musical de su tiempo y exponente más destacado entre los trombonistas del período abordado. Sin ser su objetivo, el profundizar en aristas de la labor de Valenzuela más conocida en la historia como compositor de danzones (El negro bueno, La Angélica, Los empleados de Tacón, María Belén, Pilareño, Tu beneficio, La bohemia, Madame Butterfly, Rigoletto y Tosca) su trabajo pretendió  aquilatar en lo posible la dimensión de Valenzuela como intérprete del trombón. A su vez, poner de relieve, por primera vez, detalles inéditos o escasamente divulgados sobre su vida privada, que sin dudas contextualizan y reconfiguran su estatura personal y profesional. 

A solicitud de quien esto escribe, Krysia López-Nussa, arquitecta y actualmente curadora de la obra del pintor y dibujante Leonel López-Nussa, mostró a través de un powerpoint, parte de la obra que su padre  en distintas épocas y con diferentes técnicas realizó utilizando como tema al danzón; y cómo el artista dedicó gran parte de su obra a representar pictóricamente a los músicos y sus instrumentos, y en particular a los músicos cubanos. La ocasión fue propicia para mostrar dibujos y litografías en las que el pintor referencia conjuntos y orquestas danzoneras de los años treinta y cuarenta del siglo XX, y leer textos aparecidos en distintas publicaciones periódicas y/o catálogos en la medida en que iban apareciendo las imágenes plasmadas en el powerpoint elaborado para la ocasión.

Los treinta años del Festival Internacional Boleros de Oro (1987-2017) a cumplirse en el mes de julio, estuvo entre los tópicos temáticos convocados por el X Coloquio Internacional Danzón Habana. A él se adscribieron las musicólogas Alicia Valdés y Ailer Pérez, quienes interesadas en el tema, presentaron un interesante trabajo sobre cómo el Festival ha contribuido a fomentar y mantener las prácticas musicales asociadas al bolero, y la necesidad de preservar la memoria que permite conocer las formas en las que se ha gestionado la música y sus principales comportamientos. La ponencia presentada  que es solo un punto de partida para empeños mayores, no solo representa el justo reconocimiento a los gestores del festival, sino a los intérpretes (cantantes, instrumentistas acompañantes, músicos de atril, directores), investigadores… además de ser un paso importante para entender la historia reciente de la música popular cubana y su repercusión a nivel local y regional.

Este año y por primera vez, el Coloquio propició la participación de los  estudiantes delsistema de enseñanza artística y específicamente de la Escuela Nacional de Música en aras de apoyar su formación y en el empeño de exhortarlos al desarrollo y superación de sus perspectivas. Dos brillantes ponencias fueron leídas por Lilliam Chacón, estudiante de Asignaturas Teóricas y de  violonchelo (“Presencia del violonchelo en la orquesta Aragón”) y Javier Méndez (“Miradas a la timba cubana”) quien cursa el primer año de asignaturas teóricas. Ambos, bajo la  guía de la profesora y musicóloga Liettis Ramos.

Lilliam centró su exposición en el timbre extraordinario del violonchelo  y en sus capacidades técnicas interpretativas que le ha dado la posibilidad de ser enaltecido por múltiples compositores como instrumento solista e intervenir en diversos formatos. Sin embargo, dentro del panorama musical internacional actual, aun siendo esencial en numerosas agrupaciones, tanto de la música popular bailable como en la música de concierto,  resulta insuficiente la valía  que se le otorga. Se tomó ejemplo a la Orquesta Aragón por su relevancia en la historia musical cubana y el protagonismo del instrumento dentro de la misma.

Javier Méndez Pérez quien estudia el Primer  año de Asignaturas Teóricas hizo referencia al desarrollo de la Timba en Cuba partiendo  de la revisión de diversas fuentes documentales. Su interés se centró en la búsqueda de los principales tópicos analizados para estudiar el género y conocer los criterios al respecto de los autores consultados. En busca de un método integrador delimitó cinco esferas de análisis: la etimologíade la palabra “Timba”, su surgimiento y distintas acepciones que tuvo a lo largo del siglo XX; sus inicios, agrupaciones que la cultivaron y niveles de popularidad y aceptación en la década de los años noventa; rasgos técnico-musicales que la caracterizan y el impacto de sus textos en la sociedad cubana. Al finalizar se dejaron escuchar ejemplos de temas donde se confirma la religiosidad como una de las temáticas más reflejadas e importantes en la Timba cubana.

Este vínculo del Coloquio con los estudiantes y profesores de la Escuela Nacional de Música marcó pautas que deben ensancharse en el futuro como garantía para la continuidad del desarrollo, pues estudiantes como Lilliam, Javier y la decena de ellos que colmaron la Sala Dulce María Loynaz del Centro Hispanoamericano de Cultura, serán los profesionales responsables del mañana que con premura se requieren.

La mesa temática, los audiovisuales, las promociones de libros, las presentaciones artísticas y otras novedades

El panel Danzando entre puentes dio cierre a la jornada inaugural del jueves 22 de junio con una aproximación a la creación danzonera del pianista, compositor, arreglista, productor musical y figura representativa del panorama jazzístico actual Alejandro Falcón. El análisis, a cargo de las musicólogas Leydet Garlobo González y Gretel García Garlobo, abarcó la producción de danzones de Falcón para diferentes formatos identificando rasgos técnico musicales y estéticos que le adjudican un estilo propio.Se realizaron las presentaciones de dos materiales significativos que han marcado la más reciente producción de este artista: su libro Danzando entre puentes que reúne obras para piano con fines docentes, y el DC-DVD Cuba Now Danzon, premiado en Cubadisco 2015 en las categorías de Música instrumental y Grabación, el cual reúne danzones propios y otros antológicos de la música popular cubana recreados en un ambiente sonoro contemporáneo.Se contó con la presencia de Alejandro Falcón quien interpretó al piano dos de sus danzones insignes: Danzando entre puentes y Monserrate, en los que evidenció la herencia musical cubana desde una perspectiva jazzística que combina modernidad y tradición. 

A la programación del evento se sumaron acciones colaterales que se materializaron en promociones de libros (Roberto Faz: sonero de Cuba, de Gaspar Marrero y Concierto cubano. “La vida es un divino guión”,de Joaquín Borges Triana) y venta de discos y revistas. La proyección de dos audiovisuales (“Simplemente danzón” de Elba Torres y “Paulina Álvarez” de Rafael Hernández) que abordaron la historia del danzón y sus distintas variantes hasta la incidencia del baile en la Juventud de hoy; y el significado de la vida y obra de  Paulina Álvarez, la primera intérprete femenina que en 1929 diera a conocer el danzonete, respectivamente. Y la presentación de Los Clásicos, Compañía integrada desde el 2012 por un grupo de jóvenes egresados de la Universidad de las Artes y de la Unidad Docente del Teatro Lírico Nacional que apuestan por fomentar y promover el repertorio clásico y popular del cancionero lírico, cubano y universal.

Final y nuevo comienzo para sentir y pensar el danzón

El sábado 24 de junio, a las 2.30 pm, Alicia Valdés, presidenta del coloquio pronunciaba las palabras de clausura y con ellas sellaba, a su instancia, el compromiso con el conocimiento y la investigación. Quedaron trazados, desde entonces, los nuevos caminos para la próxima edición y el desafío de un buen pretexto para retornar y continuar tramando la historia del Festival Internacional Danzón Habana y de una de sus voces más significativas: el Coloquio, que  hace “sentir y pensar”sobre algunos de los más acuciantes problemas históricos y teóricos de la música y los músicos desde la convergencia de múltiples miradas.