Tres obras afincadas en la cubanidad

Tres obras afincadas en la cubanidad

  • Los autores convocaron a una gran audiencia a la presentación de estos títulos. Foto: Rubén Ricardo Infante
    Los autores convocaron a una gran audiencia a la presentación de estos títulos. Foto: Rubén Ricardo Infante

Mañana de lujo, esta del mes de agosto, con la presentación en el habanero Centro Cultural Dulce María Loynaz de los libros Lágrimas Negras, de Eliseo Altunaga; Por una Cuba negra: literatura, raza y modernidad en el siglo XIX, de Alberto Abreu, y Emergiendo del silencio. Mujeres negras en la historia de Cuba, de Deysi Rubiera y Ohilda Hevia.

En sus palabras introductorias a dicha presentación, el escritor Víctor Fowler destacó “la solidez y profundidad a la investigación que realizan estos autores en relación con la percepción de racialidad en Cuba y su amplitud temática dentro de una unidad, no obstante la cantidad de temas que aborda.

“Queremos continuar produciendo no sólo a partir de las propuestas del equipo de especialistas de este centro, sino que también aspiramos a que se nos acerquen con nuevas propuestas con vista a analizar y soñar con todas las posibilidades nuevas que se nos ocurran con vista a difundir cultura, pensamiento, búsqueda de belleza generadas a través de la literatura, del cine, de música de concierto…Queremos soñar hasta donde sea posible, pues debemos y tenemos que tener muy en cuenta que este no un centro de promoción literaria, sino de promoción cultural. En suma, es literatura y mucho más”, afirmó el también director de esa institución.

Por su parte, el escritor Roberto Zurbano explicó que en esta oportunidad

“hablamos acerca del tema de las razas —tan manejado y soslayado—, y su larga producción historiográfica en nuestro país, donde hallamos autores de gran prestigio (académicos, intelectuales) y otros, con un gran compromiso político. En tal sentido se ha ganado en rigor, en producción bibliográfica, dentro y fuera de Cuba. Esta temática, sumamente importante, atraviesa transversalmente a la sociedad cubana en todos sus espacios sociales. En la última década se realiza la mayor producción con respecto a estos temas, acompañados de una especie de activismo social”.

Zurbano explicó que, desde 1995 a la fecha, han existido más de veinte organizaciones anti racistas en la Isla —algunas existen, otras no—, cada cual con su plataforma y religiosidad, fenómeno que también ha producido conocimiento, en relación con la racialidad como forma de pensar en ángulo y forma diferentes. Citó como ejemplo al grupo Afrocubanas, fundado por un grupo de negras cubanas que empiezan a poner sobre el tapete el concepto de feminismo como clase media, académico, blanco…en términos de construcción oral de las mujeres negras trabajadoras sirvientas, en los sindicatos, en el deporte, en la vida en general del país…Todo un proceso de vindicación que se ha realizado en relación con la mujer cubana en nuestra sociedad y que han quedado ocultas.

Afrocubanas, es una mezcla de visiones diferentes desde un punto de vista académico, dentro del activismo…Todas ellas imbuidas de un pensamiento profundo. En ocasiones son académicos quienes trabajan estos temas sin incluir para ello su compromiso personal, color de la piel, y esto en el campo cultural es bastante evidente (…) Constituye un afro emprendimiento de la mujer negra (…) Es por todo ello que hemos traído acá también este segundo tomo de Afrocubanas, con el objetivo de exponerla junto a una novela de Eliseo Altunaga, Lágrimas negras, la que recurre a los hechos relacionados con la masacre del partido de los Independientes de Color, en 1902, un hecho silenciado durante años. Igualmente, presentamos el título Por una Cuba negra: literatura, raza y modernidad en el siglo XIX, de Alberto Abreu, que calificaría como conceptual, más denso y que atraviesa un largo período de la historia social cubana. Todo ello con vista a darle la sociabilidad, promoción y debate abierto sistemático que merecen estos temas”.

En relación con el segundo tomo de la obra Afrocubanas titulada: Emergiendo del silencio. Mujeres negras en la historia de Cuba, de las autoras Deysi Rubiera y Ohilda Hevia, esta última, investigadora del Alto Centro de Estudios Fernando Ortiz, hizo referencia a que “entre los muchos objetivos que ostenta el grupo Afrocubanas están no sólo la realización de reuniones para debatir y realizar determinadas actividades, sino también para tratar de visibilizar el papel que las mujeres negras tuvieron en la Historia de Cuba partiendo de sus más diversas perspectivas. De esa forma comenzamos a generar literatura desde un punto de vista histórico. Así, en la preparación del primer tomo Afrocubanas, historia, pensamiento y prácticas culturales, participaron mujeres quienes habían trabajado esta temática desde las más diversas perspectivas”.

Especificó la académica que “luego de creado el grupo Afrocubanas, comenzamos a pensar en la posibilidad de publicar otros libros, y es así cómo surge un segundo libro Emergiendo del silencio. Mujeres negras en la historia de Cuba. Este, a diferencia de Afrocubanas, reúne más textos históricos con el objetivo de visibilizar el papel de la mujer negra en nuestra historia de forma diferente y dándole una mayor atención. Existe una gran visión historiográfica acerca de este tema, pero sin profundizarse en el papel fundamental que ha jugado la mujer negra al respecto. En este sentido, tanto Deysi como yo no aspiramos a profundizar en todos aquellos hechos históricos que puntualizaban tan sólo en la presentación de la mujer negra o mulata sumisa, esclava y decidida en ocasiones a conquistar al hombre blanco para el logro de una mejor posición social, sino que accedimos a temáticas como la decisión de la mujer negra a la lucha por su libertad con una perspectiva diferente; la presión que ejercieron sobre las leyes españolas con vista este y a otros muchos objetivos como la formación de pequeños negocios, involucrándose (tanto negras como mulatas) en transacciones económicas, en la política desde una forma conspirativa…Algo muy poco conocido en nuestra historia actual y que constituyó una manera muy distinta de apreciarlas socialmente (…) Se necesita que investigadores y académicos —o todas aquellas personas que posean archivos—, continúen produciendo textos que permitan una perspectiva diferente sobre la mujer cubana negra y mulata, y que esto sea trasladado a nuestros centros de enseñanza para su real conocimiento, nuestros espacios de comunicación social —radio, cine, televisión, prensa escrita—, y sobre todo con vista a algo que, a mi juicio, tenemos que superar y es a dilucidar la manera en que los mitos construidos sobre ellas en el pasado provienen de una intelectualidad negra y mulata que trataba de justificar el sistema esclavista existente en la Isla, además que distorsionaba todos los prejuicios y desequilibrios generados contra este grupo social”.

Acerca del libro Por una Cuba negra: literatura, raza y modernidad en el siglo XIX, de Alberto Abreu —autor distinguido con los Premios Ensayo de la UNEAC y Casa de las Américas—,  y que, al decir del presentador de las citadas obras Roberto Zurbano: “es una obra ensayística extensa, acuciosa, por su cantidad de ideas, argumentos, aproximaciones en relación con la temática racialidad dentro de la sociedad cubana durante el siglo XIX”.

Al hacer mención a dicho libro, el también escritor y colega de Abreu, Eliseo Altunaga, subrayó que Por una Cuba negra…”es un libro serio, marcado por un gran dispositivo académico, lleno de referencias e inclusivo de todos los términos que la etnia refiere, además de desmontar cómo se conformó el imaginario de este país (…) Quiénes somos, hacia dónde vamos, y qué queremos…va mucho más allá que la mera discusión sobre la racialidad. Es interesante saber que tan sólo el 20% de la población cubana era esclava durante el siglo XIX; existía un 80% de negros que no eran esclavos y con distintas denominaciones. Es a partir del desarrollo de la industria azucarera en que se inicia la construcción de un imaginario sobre la Cubanidad (…) Estimo que el libro Por una Cuba negra… de Abreu es una revelación y reconstrucción académica muy seria, e interesante de vincular en la realidad cubana y en la polémica sostenida durante los últimos años. Es un título concebido a partir de una multiplicidad de miradas, además de ir más allá de una posición sectorial y racial. Va al pensamiento, a la nación (…) Pienso que, a partir de 1902, la necesidad y mantenimiento de una unidad nacional se vio opacada y contribuyó al mantenimiento de un pensamiento del negro subalterno, del negro en función de las ideas de los blancos; en función de la aristocracia azucarera (…) Estos son los presupuestos que aún persisten, como resultado de la voluntad de la subalternidad del negro. Este es uno de los libros más serios que he leído en relación con la creación del pensamiento cubano en los últimos años”.

En relación con la novela de Eliseo Altunaga, Zurbano especificó que ella se dirige a las intríngulis (o lo que estaba tras bambalinas) “a la masacre ordenada por parte del gobierno de José Miguel Gómez contra los miembros del partido de los Independientes de Color, el que había logrado un número importante de seguidores y que, en las próximas elecciones, si no tendrían un presidente, sí iban a tener un gran éxito. Quizás, la historia de Cuba habría sido otra con el triunfo de ese partido. Este ha sido, histórica y literariamente, el hecho más soslayado, más vapuleado y que, no obstante, ahora comienza a mencionarse en algunos textos escolares”.

Al hacer referencia a la novela Lágrimas Negras, de Eliseo Altunaga (Ediciones UNIÓN), su colega Alberto Abreu, destacó en ella “el haber tomado uno de los capítulos más bochornosos y terribles de la Historia de Cuba (…) Sus personajes parecen abocados a una encrucijada, a una situación límite. Son los años que van del final de la Guerra de Independencia, la intervención norteamericana, los primeros diez años de la República proclamada en 1902, de densas tramas y complicados laberintos políticos y raciales en un momento inaugural de la vida nacional. Sus capítulos recrean la situación de un país que ha puesto fin a cuatro siglos de dominación colonial española, donde la aspiración de nación independiente “con todos y para el bien de todos”, y por la cual negros y blancos habían luchado en la manigua durante el transcurso de tres décadas continuaba siendo una aspiración reciente. El país que esta novela recrea vive confrontaciones de valores y costumbres ante las nuevas representaciones políticas, sociales y culturales promovidas por las autoridades interventoras y que serían de influencia decisiva en el devenir de la república. Dichas tensiones no sólo atraviesan formas de pensamiento y los nuevos discursos sobre la nacionalidad, el deber ser y el devenir de la Cubanidad, sino también a entidades e instituciones administrativas y su voluntad de una modernización a la americana”.

Lágrimas Negras, de Eliseo Altunaga; Por una Cuba negra: literatura, raza y modernidad en el siglo XIX, de Alberto Abreu, y Emergiendo del silencio. Mujeres negras en la historia de Cuba, de Deysi Rubiera y Ohilda Hevia, tres obras historico-literarias concebidas no sólo para el conocimiento de una época y hechos desconocidos y silenciados en nuestra historia nacional y para su necesidad de ser divulgados, sino también para la fortaleza, enriquecimiento y unidad de la Nación cubana. Títulos que contribuyen a la unidad y fortalecimiento de una Nación, hoy asediada más que nunca por aquella otra imperial  interventora y por sus acólitos oligarcas, los que también trataron de avasallarla y derrotarla (tantas veces) durante el pasado siglo, y que ahora más que nunca exhorta a cada uno de sus hijos sin distinción de razas y credos, a defenderla hasta el último aliento. Demostremos al mundo entero que nuestra cultura nacional, afincada en la Cubanidad, es única en fuerza, raíces y pensamiento.