Creado en: febrero 3, 2022 a las 11:32 am.
Verso y visualidad a dúo con Rolando Estévez (+Fotos)

No es difícil sumergirse en el mundo bucólico-visual que propone el reconocido artista de la plástica y poeta cubano Rolando Estévez. En su nueva propuesta Ex libris: la huella de Eva, inaugurada en la galería Villa Manuela el 27 de enero, es apreciable. Convergen aquí desde formato distintos –instalación, collages, objetos y textos poéticos— y entrecruzados, líneas diversas de pensamiento y mensajes explícitos.
El arte-objeto, junto a lo conceptual, destacan como recursos expresivos plásticos. El libro-arte, otro de los fuertes del autor –es diseñador e ilustrador— de conjunto a las alegorías y las asociaciones, se yuxtaponen a la vista del espectador que, irremediablemente, ensancha los sentidos.
Dedica la muestra a siete importantes mujeres del ámbito de la creación: la pintora mexicana Frida Khalo, la poetisa matancera Digdora Alonso, la antropóloga de origen cubano Ruth Behar, la versátil maestra del diseño María Elena Molinet y la cantante francesa Edith Piaf. Un aparte para los versos de la poeta cubana Nancy Morejón con la instalación Amo a mi amo.

Es menester acercarse a las obras con mirada de lupa, indagar a lo Sherlock Holmes en cada uno de los elementos que componen las piezas. Emerge la lectura particular de esas partes y la global de estos libros-arte únicos.
Confieso que desconocía del trabajo de este poeta matancero de la visualidad y el verso propio. El fatalismo geográfico nos oculta los varios rostros de la luna que tiene el país. Es fundador de Ediciones Vigía y director de la editorial El Fortín, proyecto ideado y fundado también por él.
Para desentrañar, o al menos intentarlo, motivaciones y arquitectura expresiva, conversamos con el creador.
Una nueva exposición, una nueva manera de expresarte. Observo que has dado especial preponderancia al objeto y su redimensionamiento estético desde el arte, independientemente del uso de otras técnicas como el collage. Cuéntame un poco.
-Sí, se trata de una exposición de libro-arte, una de las manifestaciones de la plástica que he venido trabajando en los últimos años. Divido mi trabajo en dos grandes partes: los libros seriados de mi editorial El Fortín, seriados y ejemplares en tiradas de 30, 40 o 50 ejemplares y, estos, llamados libro-arte como ejemplar único.
En este caso particular de la exposición, se mueven las obras como libro-instalación, el libro-objeto y la manipulación de los objetos de diversas maneras para llegar a la instalación. Trabajo aquí con siete figuras femeninas. Por eso la muestra se llama Ex libris: la huella de Eva. Son, de alguna manera, unas heroínas.
Está el poema de Nancy, Amo a mi amo, que no es más que la disyuntiva de la esclava que se enamora del amo; está la obra inspirada en el poema de Norge Espinosa, Vestido de novia, trabajo con el objeto del traje e inicialmente iba ser un performance y dejamos para realizarlo en marzo, al final de la muestra; la obra dedicada a la antropóloga de origen cubano Ruth Behar, nombrada Las calles rotas de mi ciudad, dialogan un tanto con la diáspora judía.
En todos los casos está el objeto: maletas, copas, zapatos, medicamentos, etc. Se convierten, de alguna manera en contenido de cada una de las piezas. Es decir, cada una de las piezas está cargada de contenido, no solo por su valor textual o por la imagen misma que produce, sino, por el cómo el objeto se convierte en expresión y significado de cada una.
En esa intención discursiva tuya veo que el texto ocupa especial relevancia. La poesía tiene peso fundamental. ¿Es a ex profeso?
-Sí, se trata de siete textos poéticos, tres de ellos son de mi autoría: el dedicado a Ediht Piaf, a Frida Khalo y a María Elena Molinet. Los otros son textos, casi siempre de poetisas, que hablan sobre las propias vidas de las homenajeadas o sobre otras mujeres. La poesía tiene un gran peso en mi obra. Para mí es más que una manifestación una magnitud que invade todo lo que hago.

¿Puede asegurarse entonces que hay un dúo entre el verso y la visualidad en estas obras?
-Existe. Existe un diálogo entre la imagen plástica y la imagen literaria. El poema carga sus propios contenidos, sus propias imágenes y se matrimonia con la imagen visual haciendo un todo. Por eso son libros-arte, hay una dependencia de un texto literario y una dependencia de una imagen plástica también.
Puedes haber utilizado muy bien solamente la imagen plástica, es decir, los recursos de la plástica desde el pincel. Pero, realizas la combinación de los objetos. Me llama la atención que intensificas ese ángulo creativo…
-Para mí el objeto tiene un valor sígnico, simbólico. Se convierte también en elemento plástico. Manipulo los objetos hasta darle un valor plástico que suma al discurso que se establece entre la literatura y la plástica.
Después de esta exposición qué viene
-Pienso organizar una muestra de dibujos, quiero dibujar por un tiempo. Continuar con el trabajo en El Fortín y los libros seriados, viene la Feria Internacional del Libro, de alguna manera Ex libris… se sumaba a esta. Es un homenaje al libro, a la imagen que en sí mismo constituye.