Creado en: marzo 13, 2022 a las 08:30 pm.

«El barbero de Sevilla» y sus primeras versiones en el teatro en Cuba

Una representación de El barbero de Sevilla a mediados del S. XIX

Menudo asunto escogí para esta entrega, referida a una obra conocida universalmente.  Dedico este trabajo a mi colega Enrique Río, uno de los más profundos estudiosos del teatro musical en nuestro país.

El dramaturgo Pierre Caron de Beaumarchais estrenó en Paris la comedia Le barbier de Seville en 1775, inspirada en La escuela de las mujeres, de Molière. El argumento narra la aventura del conde de Almaviva, quien, enamorado de Rosina, una joven huérfana, intenta arrebatársela a Bartolo, su viejo tutor, que pretende casarse con ella. Disfrazado de estudiante pobre, mientras pone en práctica su plan encuentra al barbero Fígaro, quien por medio de enredos burla a Bartolo y consigue el casamiento de los enamorados.

Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais

En español se conocieron entonces dos traducciones de la comedia francesa: la de Manuel Fermín de Laviano en 1780 y la del humanista Jose Clavijo, protector de las ciencias naturales y también dramaturgo, en la segunda mitad de los ochenta.

El músico italiano Giovanni Paisiello, a partir de la traducción que hizo Giuseppe Petrosellini sobre la comedia de Beaumarchais, compuso una ópera cómica que se estrenó en la capital rusa de San Petersburgo en 1782 con el título Il barbiere di Siviglia, ovvero La Precauzione inutile. Ambos autores la calificaron de dramma giocoso per musica. Sin discusión la obra más importante de Paisiello, fue profusamente  representada en  Europa y América durante unos cuarenta años.

El compositor Nicolas Isouard estrena en Nápoles en 1796 una ópera basada en el libreto de Petrosellini, pero al parecer no tuvo buena acogida.

La versión operática que hoy se representa en el mundo entero es Il barbiere di Siviglia, de Gioachino Rossini, con libreto de Cesare Sterbini, igualmente inspirado en la comedia de Beaumarchais. Estrenada en 1816 en Roma bajo el título Almaviva o L’inutile precauzione, calificada como melodrama bufo, obtuvo de inmediato un clamoroso éxito y es considerada, al cabo de doscientos años, una obra maestra, la ópera bufa por excelencia. Pueden contarse en miles las funciones que se han dado de esta obra en todos los continentes.

Gioachino Rossini

En Cuba, durante el primer cuarto del s. XIX se estrenaron la comedia de Beaumarchais en español y en francés, y las óperas de Paisiello y Rossini.

La primera representación de la comedia El barbero de Sevilla ocurrió el martes de Carnestolendas 17 de febrero de 1801, como cierre de la temporada iniciada en 1800 por la Compañía de Cómicos de París en el Teatro del Circo.

Da fe de esta puesta en escena, en El Substituto del Regañón de la Habana, el crítico José Antonio de la Ossa, quien no menciona al autor de la versión castellana; pudiera ser la de Laviano, que en 1780 obtuvo una licencia para su representación en Madrid, pero en los muy documentados estudios de Emilio Cotarelo, Ada M. Coe y Jerónimo Herrera Navarro sobre el teatro español de la época no hay referencias sobre el estreno de esa traducción en España; tampoco se menciona en tratados similares de investigadores de teatros nacionales como Guillermo Lohman (Perú), Maya Ramos Smith (México) y Osvaldo Pelletieri (Argentina); lo mismo ocurre con la versión de Clavijo. Por lo que infiero que aquel grupo habanero de principiantes en la profesión es el que estrena esta comedia en las Américas; sin que se haya documentado la identidad del autor de la versión castellana. 

Aventuro como posible traductor a Pablo Boloix, francés naturalizado, residente en La Habana desde los años ochenta del siglo anterior, quien en el segundo semestre de 1801 comienza a aparecer en la prensa como traductor de óperas y comedias para la misma Compañía. Esta comedia no volvió a representarse en Cuba en español, al menos hasta 1826, por el momento fecha tope de mis pesquisas.

La segunda representación de esta pieza se debe a la Compañía de ópera y verso de Monsieur Armand, que en 1821, procedente de Nueva Orleans realiza una temporada de varios meses en La Habana. El 1º de diciembre subió a la escena de una sala teatral habilitada para 150 espectadores en la calle San Ignacio nº 15, esquina a Amargura. Actuaron Aimée Bataille, Mr. Armand, Mme. Ribié, Mmlle. Elise y Mr. Orry. Se trata del estreno en Cuba, en su idioma original, de esta famosa comedia.

La ópera cómica de Paisiello se presenta en castellano en el Principal habanero el 28 de enero de 1813; los únicos antecedentes cercanos que conozco son su estreno y reestreno en Madrid en 1787 y 1800, en castellano; y en la capital mexicana en 1806 en italiano y 1809 en castellano. Reproduzco el anuncio del Diario de La Habana:   

“A beneficio de la seńora Antonia Rodríguez, la célebre ópera, en cuatro actos, titulada: El barbero de Sevilla(*). Cuya música es del acreditado Paisiello. Consta de dieciseis piezas distribuidas de esta forma: dúo por la señora Gamborino y el señor Pau. Aria por la señora Gamborino. Dúo por la señora Galino y Palomera. Coplas amorosas por el seńor Pau, contestadas desde una celosía por la señora Galino. Dúo por la señora Gamborino y el señor Pau. Terceto por las señoras Canal y Rodríguez y el señor Palomera. Aria por el señor Vargas. Otra por el señor Palomera. Terceto por la señora Galino y los señores Pau y Palomera. Aria por la señora Galino. Dúo por los señores Pau y Palomera. Dúo por la señora Galino y el señor Pau. Coplas por el señor Palomera. Quinteto por las señoras Galino, Gamborino, Pau, Palomera y Vargas.  Dúo por la señora Galino y Pau. Desenlace. Para la mayor ejecución de la pieza se ha encargado la señora Gamborino del interesante papel del barbero, la señora Canal y la beneficiada el de los dos pajes ridículos, y el señor Palomera el del bufo principal. Espera la interesada no desmerecer en su elección y mucho más cuando ha procurado reunir lo nuevo con lo bueno, así como confía en el desempeño más exacto de sus compañeros y en la asistencia de un público que en diversas épocas la ha favorecido por su constante esmero y aplicación.

(*) Esta famosa ópera fue ejecutada en el teatro de México, veinte días seguidos!!!”.

En los Estados Unidos de Norteamérica tengo referencias del estreno de la ópera de Paisiello en Nueva Orleans, en 1801, con toda seguridad en francés.

La ópera bufa en dos actos de Rossini se estrena en La Habana el 13 de noviembre de 1823 en español, con gran éxito.

Fue escogida para su función de beneficio por el actor y cantante Nicolás Garcias Reyes.  El libreto de Sterbini fue trasladado al castellano por el joven intelectual criollo Manuel González del Valle. En los papeles principales estuvieron Mariana Galino (Rosina, soprano), Petita Flores (Berta, soprano), Garcias Reyes (Fígaro, tenor), Andrés del Castillo (Conde de Almaviva, tenor), Manuel García (Bartolo, bajo cómico o bufo) y Juan López Estremera (bajo). Quedan Fiorello (tenor) y Oficial (bajo), alguno de los cuales pudo ser interpretado por Rafael Palomera. El bajista y compositor José Serrano hizo unas variaciones a la música, quizás para adaptar algunos temas a las voces de que disponía. Dirigió la orquesta Manuel Antonio Coccó.

En España se cantó por primera vez en italiano en 1818, en Barcelona; el estreno madrileño en esa lengua data de 1821 y por fin en español en 1824. En Buenos Aires se representó por primera vez en italiano en 1825, y el estreno en español en la capital mexicana fue en 1826.

O sea, que la famosa ópera de Rossini se cantó en castellano en La Habana antes que en ninguna otra ciudad de habla hispana.

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