Creado en: octubre 19, 2021 a las 03:17 pm.
La Biblioteca Nacional de Cuba «José Martí» en su cumpleaños 120

”Lo que bien nace [y hace] nunca muere”
Eliades Acosta Matos
Con esa frase antológica del doctor Eliades Acosta Matos, exdirector de la Biblioteca Nacional de Cuba «José Martí» (BNCJM) he decidido comenzar mi crónica dedicada a celebrar el aniversario 120 de la fundación de ese templo sagrado de la cultura cubana y universal, al que la intelectualidad caribeña tanto le debe desde todo punto de vista.
Mi vínculo con la BNCJM se produjo en 2003, a través de mi primera colaboración con la revista, que edita la emblemática institución cultural. Fue a raíz del número especial por el sesquicentenario del natalicio del Apóstol y los 80 años de edad de la multilaureada poetisa y ensayista Fina García Marruz, quien, está llegando al centenario de su nacimiento.
En aquella feliz coyuntura, la doctora Araceli García Carranza Bassetti, jefa de redacción de la Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, y uno de mis «ángeles guardianes» en el seno de ese templo sagrado de la cultura cubana y universal, me invitó a colaborar con ese número especial mediante el artículo «José Martí y la ciencia psicológica» 1 y la reseña que le hiciera al texto José Martí y la ciencia del espíritu, 2 del doctor Diego González Serra, profesor titular (jubilado) de la Universidad de Ciencias Pedagógicas «Enrique José Varona».
Así, «como llega cojeando la verdad de la mano del tiempo», al decir del pensador heleno Annon, se produjo mi entrada —como colaborador— a ese centenario medio de prensa, y por extensión, a la BNCJM, lo cual no solo alimentó mi intelecto y mi espíritu, sino también me proporcionó en el plano de las relaciones interpersonales y sociales una de las mayores alegrías de mi vida: ganarme el cariño y el respeto de personas únicas e irrepetibles, quienes —con el discurrir del tiempo— devinieron verdaderos «amigos del alma».
En ese selecto grupo pero no el único habría que incluir a las hermanas Araceli y Josefina García Carranza Bassetti, al escritor y periodista Julio Domínguez García, a la licenciada Marta Beatriz Armenteros Toledo, a la licenciada Rosa C. Báez Valdés, a la exsubidrectora, licenciada Olga Rosa Gómez, a la licenciada Alicia Sánchez del Collado, así como a los exdirectores, doctores Eliades Acosta Matos y Eduardo Torres Cuevas.
Lamentablemente, algunos de ellos (Josefina, Julio y Rosa), ya no están físicamente entre nosotros, pero viven en la memoria poética de los familiares allegados, colegas y amigos que laboran en tan prestigiosa institución.
Desde una óptica eminentemente objetivo-subjetiva, la BNCJM desempeña una función «clave», tanto en el fecundo quehacer profesional, como en la satisfacción de las acuciosas necesidades cognoscitivas experimentadas por intelectuales, investigadores, profesores y estudiantes de las disímiles disciplinas científico-técnicas, sociales y humanísticas, que deseen conocer los momentos trascendentes de la evolución histórico-cultural que ha tenido y tiene lugar en la mayor isla de las Antillas, así como en otras partes del orbe, además de erigirse por derecho propio en fuente nutricia de ética, humanismo, patriotismo y espiritualidad.
Eso y mucho más, que trasciende, con creces, el estrecho contexto de una crónica periodística es la Biblioteca Nacional de Cuba «José Martí», que cumple este octubre 120 años de creada.