Creado en: octubre 20, 2021 a las 09:55 am.

La Música y el Béisbol en Cuba

Béisbol cubano, Patrimonio Nacional

Este 19 de octubre, en el Estadio de Matanzas El Palmar del Junco se declaró Patrimonio Nacional al Béisbol cubano, la diversión nacional. Dedico este texto a los azules de Almendares que me hicieron feliz en mi juventud con las jugadas maravillas de Willie Miranda, el torpedero que todos queríamos ser. También a los Industriales, el mito de la pelota de nuestro tiempo. Hay que volver a los legendarios cuatro equipos –como piden casi todos-: Los Leones de La Habana, con la zona occidental. Las panteras negras de Santiago de Cuba con toda la zona oriental. Y dos equipos del centro: Elefantes y Tigres.

Hay muchos especialistas que han escrito sobre la relación de la pelota con la música. Desde el cronista Eladio Secades, hasta el escritor Cintio Vitier, Rubén Rodríguez, el musicógrafo Helio Orovio, Leonardo Padura, Norberto Codina, Félix Julio Alfonso y muchos otros.

Entre los peloteros del siglo XIX que tuvieron alguna relación con la música tenemos al padre de Antonio Arcañoa, astro del danzón. Ya en el siglo XX encontramos al padre de Omara Portuondo: Bartolo (décadas de 1910 y 1920), muy amigo de Eliseo Grenet y Sindo Garay.

El lanzador y manager del equipo de Habana y Cincinnati, Adolfo Luque, considerado por Félix Julio Alfonso degustador de danzones, rumbas calientes y guarachitas del teatro vernáculo del Alhambra: utilizaba la composición Tres lindas cubanas de Antonio María Romeu, como estimulante para enfrentarse a los Gigantes de Nueva York.

De la vieja guardia se recuerdan unas notas beisboleras de la Orquesta de Raimundo Valenzuela de San Antonio de los Baños, el pueblo de Silvio Rodríguez.    

En la década de 1940 era frecuente ver departir a peloteros con  músicos. Helio Orovio de Santiago de las Vegas me contaba que en un homenaje en su pueblo a Antonio Estrella (1944), se presentó la orquesta de Los Hermanos Palau y la de Nita Almanza.

El más grande pelotero cubano Martín Dihigo aparece en una foto junto a la tropa de trovadores de la Peña de Sirique. También allí se observa a Valentín González “Sirique”, electo al Salón de la Fama del Béisbol cubano en 1939.

En la década de 1950, el cantante más famoso de Cuba (símbolo de la música cubana) Benny Moré practicaba el béisbol y hay fotos donde aparece el “Bárbaro”, vestido de smoking en el Gran Estadio del Cerro con el Club Habana. Se retrató con Rafael Noble “San” y René Gutiérrez “El Látigo”. Acompañaban al Benny: Chocolate Armenteros y Generoso Jiménez.

En esa época asistía constantemente al Estadio el reglano Roberto Faz quien coreaba en las congas que sonaban en los juegos.

Uno de los más brillantes peloteros Orestes Miñoso está registrado en un chachachá de la orquesta América con una composición de Enrique Jorrin: Miñoso al bate: Cuando Miñoso batea de verdad, /la bola baila en el chachachá”. Ese estribillo también se utilizaba, años más tarde a uno de los más queridos peloteros de Cuba: Pedro Chávez del pueblo de La Salud (ahora Quivicán).

Todavía recordamos aquella composición de Ricardo Díaz A la pelota con Carlota, interpretada por Los Hermanos Bravo, el Conjunto Casino. “Mamá no quiere que yo juegue a la pelota con Carlota”.

Hasta los Matamoros se introducen en la pelota, Miguel le ponía música a las reflexiones del cronista Eliades Secada: “Donde quiera y como quiera que te pongas pelota, / donde quiera que tú vayas pelota/ Donde quiera que te metas pelota…/.

Por otro lado, la Orquesta Cosmopolita dedica una canción a los Cuban Sugar King, en la década de 1950.

Canciones de doble sentido muy picantes se conocieron: Por el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro grabó la guaracha picaresca De pelota no. Chapottín difundió la guaracha de Martín Valiente Tírame la pelota. Pío Leyva dejó grabada Se ponchó con la bola afuera.

No podía faltar la orquesta Aragón con el son de Felo Bacallao y su compañero O. Pérez: Jugando a la pelota.”La pelota se va, / la pelota se va”/,  estribillo que llega hasta la Serie Nacional de Cuba.

En muchas canciones se introducen diálogos de la pelota en la que aparecen cronistas deportivos o los propios cantantes como Faz y Espí en El Casino.

En los tiempos más actuales de la Serie Nacional, en la década de 1970, el cronista Rubén Rodríguez participa con su narración en un tema del Conjunto Musicuba con Tejedor y Luis.

César Pedroso graba con Los Van Van El bate de aluminio. Pedrito Calvo,  interpreta: “Que yo no quiero discutir de pelota, / que yo no quiero discutir, / no me interesa quien la bota, / que yo no quiero discutir/”.

La Maravilla de Florida Por la TV la pelota. En la etapa del Boom de la salsa, el sonero Ricardo Leyva popularizó con la banda Sur Caribe: Enséñame la bola.

En esta última etapa el dúo Buena Fe dedica una canción al mítico equipo de los Industriales 2003: Soñar en azul.

De los músicos que fueron jugadores de beisbol, son conocidos: Eduardo Morales “Tiburón”: Rolando Macías, pelotero de azucareros y Las Villas. Roberto González Echevarría, danzonero. El cobrero Manuel Alarcón que hizo leyenda con el equipo Oriente fue cantante, en Bayamo. Rafael Cueto integrante de Los Matamoros.

Muchas de las decisiones finales de la Serie Nacional están relacionadas con el tema del hit del momento. Cuando Marquetti desapareció la pelota decidiendo el juego con Pinar del Río en 1986, estaba de moda La berenjena, con Los Latinos y la voz del Ruso. En la Serie de 1997 ganaron los Industriales con aquello de “Porque hay que estar arroba de la bola/ arriba de la bola/ arriba de la bola/”, que fue el exitazo del siglo XX.

Muchos de los juegos de pelota se acompañan con una buena conga cubana donde el público va coreando los estribillos dedicados al béisbol o que están de moda. La pelota y la música están muy unidas porque son dos de los medios culturales más importantes de los pueblos americanos. Alarcón decía: “Cierren la Trocha y preparen al Cocoyé”. Y cuando Industriales ganaba, en los estribillos decían: “Los Industriales silenciaron al Cocoyé”.

FUENTE:
Félix Julio Alfonso, “Música y béisbol”, Revista Música cubana, Uneac, 1-2008, p.48.

Helio Orovio, Leonardo Padura, Eliades Secadas, Roberto González, Osvaldo Castillo, Norberto Codina.

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