Creado en: marzo 10, 2022 a las 08:35 am.
Alexis Díaz Pimienta: “Mi mundo es Cuba, con sus luces y sus sombras”

“A Cuba me une todo. Pese a que llevo más de dos décadas compartiendo vida entre Cuba y España, nunca he dejado de vivir aquí. Esa es una realidad que bien conoce mi familia, tanto la española como la cubana. España ha sido y es mi segunda patria, pero siempre será la segunda. Mi mundo es Cuba, con sus luces y sus sombras, con sus alegrías y sus tristezas, con sus aciertos y sus desaciertos”.
Así expresó el reconocido escritor cubano Alexis Díaz Pimienta, cuya obra en repentismo, improvisación, cuento y novela, además de prestigioso teórico de estos dos primeros género líricos, cuyo personaje de Chamaquili acaparó simpatía entre los insulares durante los años más difíciles del enfrentamiento a la pandemia del Nuevo Coronavirus.
Los breves dramatizados de esta figura en la televisión cubana llevaron mensajes de aliento y esperanza a los cubanos a través de un proyecto emprendido por la compañía de teatro infantil La Colmenita, bajo la dirección de Carlos Alberto (Tin) Cremata. Sin embargo muchos desconocen que esta simpática personita de la literatura para infantes ya existía desde hace muchos años, cuando a partir de 2006 la Editorial Abril, comenzó a publicar sus poemarios ¡Chamaquili, Chamaquili!; Buenos días, Chamaquili (2006); Chamaquili en el cuarto de baño (2009); Chamaquili en La Habana (2010); Chamaquili en Almería (2011); ¿Qué me cuentas, Chamaquili? (2013); y Chamaquili en el Oeste (2013), hasta completar más de 20 títulos.
“Chamaquili y la pandemia, como proyecto televisivo, tuvo mucho de azar y de encargo. Ni siquiera conozco el pequeño Lucas en persona. Lucas Baños es un niño de solo cinco años, hijo de la actriz Claudia Alvariño y del músico Rene Baños; ambos son grandes amigos míos y trabajan vinculados a La Colmenita, con la que colaboro hace más de 30 años. Un día Muma, como llamamos cariñosamente a Claudia, me escribió un mensaje por WhatsApp pidiéndome un poema de Chamaquili para explicarle a su niño lo que estaba pasando con el Coronavirus. Y yo, en vez de un poema, le escribí todo un libro. Se lo mandé a ella, ella se lo mandó a Cremata, y Cremata se lo mandó a la televisión. Y pasó lo que pasó. Y en menos de una semana estaban saliendo las cápsulas televisivas con los poemas del libro.
Se trata de un libro de poesía infantil que se ha publicado primero en formato audiovisual que impreso. Y yo, como autor, me alegro muchísimo de que haya sido útil tanto para los niños como para los adultos. Tengo constancia de que gran parte del éxito de la campaña de vacunación infantil, por ejemplo, se debió al impacto de mis poemas en la voz de Lucas, al carisma de Lucas, al cariño responsable con el que se hizo todo el proyecto. Yo solo escribí los poemas. El gran mérito es de Lucas, como actor, de Muma como directora, de René como músico, de Cremata, como mago creativo”.
Además de cuentista, novelista y un destacado autor para niños, Alexis ha publicado 51 libros, en todos los géneros: novelas, libros de cuentos, ensayos, poesía, literatura para niños… “Y no quiero decir la cifra de libros inéditos para no asustarte. La literatura es como decía Lezama, ‘mi rasguño en la piedra’. Mi yo más yo está en mis libros. Y sueño con que algún día todos se publiquen en Cuba, para que me conozcan más. En resumen, todo me une a Cuba, y así será siempre”.
Este carismático creador alterna varias responsabilidades, entre estas la de director de la Cátedra Experimental de Poesía Improvisada, y Sub-director del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado; además de fundador y director del Proyecto Oralitura, una plataforma multipropósito con la que acerca la tradición del repentismo a la era de Internet y las nuevas tecnologías; vertiente en la que creó el grupo musical Pimienta.cu, con exitosas actuaciones en varios países.
Sobre su entrega a tan disimiles ejercicios aseguró: “para mí no es fácil organizar el tiempo, pero lo hago. Digamos que si el día tiene 24 horas, yo escribo las 26 horas del día. Siempre estoy escribiendo. Disfruto tanto la literatura que dedicarle todo mi tiempo es uno de los mayores placeres que me da la vida. Aunque por mi vida pública y en continua exposición de la impresión contraria, en realidad soy una especie de monje literario, siempre que puedo estar encerrado escribiendo lo hago. Y no me da pereza escribir en los aviones, en los hoteles, en los trenes, donde sea. Por otra parte, la docencia me apasiona, me siento útil, y disfruto mucho el poder compartir mi experiencia, mis conocimientos, el resultado de mis investigaciones, con tanta gente de tantos países que descubren ahora el potencial de la improvisación poética.
La importancia del punto cubano no solamente radica en que haya sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco; radica, también, en el prestigio académico y artístico que han generado nuestros improvisadores a lo largo del mundo, sobre todo en las últimas dos décadas.
Díaz Pimienta profesa admirable orgullo por ser cubano. Al respecto afirma: “siempre he dicho que ser cubano es una condición que te marca y te cambia la vida, sobre todo, cuando recorres el mundo, cuando sales de Cuba. Cuba es un país que siempre provoca reacciones. Todo lo que llega desde Cuba llama la atención, provoca charlas, debates. La gente tiene tantas preguntas, tantas conjeturas. Somos un país misterioso para mucha gente. Y de eso nos beneficiamos los que estamos fuera, o los que viajamos. En fin, ser cubano es muy significativo, sin chovinismo de ningún tipo. En un mundo global y homogéneo nosotros somos ‘los otros’, y esa otredad, para bien o para mal, nos marca y distingue. Nos diferencia.