Creado en: junio 26, 2021 a las 06:58 am.
Cineastas en la fundación de la UNEAC: Manuel Pérez Paredes

El habanero Manuel Pérez Paredes, nacido en 1939, parece ser el único cineasta que se mantiene hasta hoy entre nosotros, de aquella histórica fundación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en agosto de 1961. No era el único cineasta en aquel magno acontecimiento, por supuesto: se recuerda a Alfredo Guevara, Tomás Gutiérrez Alea “Titón”, Julio García Espinosa, José Massip, todos vinculados con aquella emblemática cinta El Mégano (1955) que bajo el influjo del neorrealismo italiano, fue precursora del cine que promovería el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) al fundarse el 24 de marzo de 1959, del que también todos ellos eran fundadores. Enrique Pineda Barnet también fue fundador de la Uneac pero entró como escritor, porque todavía no estaba en el Icaic ese año.
¿Quién era entonces Manuel Pérez Paredes?
En 1956 ya era uno de los jóvenes que integra la Sociedad Cultural Cine Club Visión, que fue una de las canteras de futuros cineastas del Icaic, organismo estatal creado para desarrollar la producción cinematográfica en Cuba a partir de marzo de 1959, cuando integra el grupo de sus fundadores.
Sus primeros pasos en el estudio profesional de la dramaturgia cinematográfica los da al participar como asistente en el trabajo que realizó el guionista y una de las cimas del cine neorrealista italiano, Cesare Zavattini, en Cuba, en 1959, cuando escribió el guion del largometraje El Joven Rebelde, dirigido por Julio García Espinosa, en 1961.
Fue asistente de dirección de películas documentales y de ficción en los primeros años de la década del 60. Así, por ejemplo, fue asistente de dirección de Tomás Gutiérrez Alea en el tercer cuento del primer largometraje de ficción posterior al triunfo de la Revolución, Historias de la Revolución, en el año 1960. También fue asistente de dirección de Julio García Espinosa en el largometraje de ficción Aventuras de Juan Quinquín, en 1966, y fue guionista y realizador de películas documentales entre los años 1961 y 1966.
Fue realizador del Noticiero Icaic que se exhibía en las salas cinematográficas cubanas hasta 1990. Dirigió unas cuarenta ediciones en diversos periodos en los que su director, Santiago Álvarez, filmaba sus documentales en el exterior (1966-1971). También fue guionista y director del cortometraje de ficción La esperanza, del año 1964, que tenía una duración de 25 minutos, y del mediometraje de ficción El desertor, de 1969, de unos 40 minutos; y de películas de ficción como El Hombre de Maisinicú, del año 1973; Río Negro, de 1977 y La Segunda Hora de Esteban Zayas, de 1984.
Fue coguionista y codirector del documental de largometraje documental Del otro lado del Cristal, del año 1995, coproducción del Icaic con la Fundación McArthur de Estados Unidos de América. Fue coguionista de los largometrajes de ficción: Operación Fangio, de 1999, coproducción Argentina-España-Cuba, dirigido por Alberto Lecchi; y Pata Negra, del año 2000, coproducción España-Cuba, dirigido por Luis Oliveros; y del largometraje documental La Mafia en La Habana, del año 2001, coproducción España-Cuba, dirigido por Ana Diez.
Fue guionista y director de dos documentales de 55 minutos cada uno, que integran el serial de siete capítulos titulado Cuba, Caminos de Revolución, coproducción España-Cuba, del año 2004. Uno es dedicado a sintetizar la vida de Ernesto Che Guevara (Donde nunca jamás se lo imaginan) y el otro sobre la colaboración civil y militar de la Revolución Cubana en el exterior, fundamentalmente en África: La Solidaridad Internacional: Patria es Humanidad. Fue uno de los fundadores del Comité de Cineastas de América creado en Caracas, Venezuela, en septiembre de 1974, e integró su ejecutivo hasta su disolución en 1986.
Es miembro del Consejo Superior y del Consejo Directivo de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano desde 1986, uno de los fundadores de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (Eictv). Desde 1974 se desempeñó como uno de los asesores artísticos de la producción del Icaic leyendo guiones y valorando los procesos en etapa de edición. En 1988 es elegido de común acuerdo entre los realizadores y la dirección del Icaic como responsable artístico de uno de los tres Grupos de Creación, estructura mediante la cual se organizó el trabajo creativo de los directores de películas documentales y de ficción. Esta experiencia concluyó en 1992 al deprimirse la producción del cine cubano por la situación económica que afectó el país a partir de 1991, iniciando el llamado “Período Especial”.
A partir de 1992 hasta la fecha ha continuado como uno de los asesores artísticos de la Productora Icaic (actualmente Audiovisuales Icaic), tanto en la producción nacional como en las coproducciones y servicios a la producción extranjera que se realiza en Cuba. Ha participado como analista de guiones en proceso en taller organizado por la Fundación Toscano (México, 2001), y en otro organizado por la Fundación Laboratorio de Guiones en el marco del Festival de Huelva, España, en el año 2003.
Entre julio y agosto del año 2007 fue uno de los profesores de un Diplomado de guiones de cortometraje organizado en Bogotá, Colombia, por la Universidad Externado. En octubre del año 2009 fue designado como uno de los tres asesores de los catorce proyectos de documentales ganadores en sus países por el programa DOCTV de Latinoamérica. En el año 2011 enfrentó idéntica responsabilidad.
Su último largometraje de ficción (guion y dirección) es Páginas del Diario de Mauricio, coproducción Cuba-España-México, del año 2006. Premio Especial del Jurado en Festival de Huelva, España (2006); Mención Especial del Jurado en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (La Habana, 2006); Mejor Guion en Festival Iberoamericano de Lleida, Cataluña en el año 2007. Recibió reconocimiento de la Uneac en los premios Caracol 2006. Posteriormente trabajó como coguionista en el guion del productor-guionista español Ángel Amigo, de título El Cazador de Dragones, del año 2010. Integró la Comisión Organizadora del Congreso de la Uneac celebrado en 1977. En ella se creó la Asociación de Cine, Televisión y Radio, de la que fue elegido presidente y se desempeñó como tal hasta principios de 1979, cuando lo sustituyó Pepe Massip.
Manuel Pérez Paredes integró la Comisión Organizadora del Congreso de la Uneac celebrado en 2008. Posteriormente integró el ejecutivo de la Asociación de Medios Audiovisuales y Radio hasta el año 2014. Ha sido elegido miembro del Consejo Nacional de la Uneac en dos ocasiones.
Recibió el Premio Nacional de Cine en el año 2013, y la condición de Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte (Isa) en el año 2019. En marzo reciente (2021) concluyó el documental de largometraje La vida que ha quedado atrás, entrevista realizada en Moscú, Rusia, en el año 2012, a Nicolás Leonov, quien fue General y, entre 1983-1991, vicejefe del KGB de la Unión Soviética.
Actualmente trabaja con la escritora Aida Bahr en un guion, para un filme de largometraje de ficción. Por tanto, a 60 años como símbolo viviente de aquellos cineastas que con otros altos exponentes de nuestras más variadas artes fundaron la Uneac, Manuel Pérez Paredes se muestra imbuido aun de la fiebre creadora que ya entonces le identificaba, como el primer día.