Creado en: marzo 3, 2022 a las 09:50 am.
Desafío en Cuba: Contra un Goliat multiforme

Los científicos de la sociedad antropológica de Cuba en el año 1877, según develan las actas publicadas, legitimaron que el hombre negro, mestizo, amarillo y chino, tenia tenía una inteligencia discapacitada en relación al hombre blanco, una invalidez mental.
Tal develación expuso la Doctora en Ciencia Kezia Henry Khight al dictar la conferencia Un desafío: La mujer negra en el pensamiento social cubano desde revistas camagüeyanas de 1923 a 1933 y dijo que muchos de los números, inexistentes en bibliotecas del país, llegaron a sus a través de descendientes de los protagonistas.
Apreció que “el pensamiento científico nos va guiando en ese sentido”, pensamiento que ejerció influencia en la sociedad de la época porque la ciencia certifica la “verdad” aunque después no sea así.
En un encuentro incluido en el programa de acciones que desarrolla la filial agramontina de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en alianza con la Ruta del Esclavo, la Fundación Nicolás Guillén, la Comisión Aponte y la Universidad Ignacio Agramonte, entre otras instituciones, la estudiosa reflexionó que del pensamiento de la época “heredamos todo un lenguaje y una forma de mirar, hablar, valorar, considerar las personas que tengan que ver con el color de la piel y la clase social.
“Como la inteligencia del hombre negro, mestizo, amarrillo científicamente estaba probado tenia una capacidad menor e incluso moralmente considerado totalmente inferior, para una persona con esas características, sin un pensamiento capaz de llegar a altos niveles de educación, no le era permitido estudiar mas allá de las primeras letras, porque si científicamente estaba demostrado su incapacidad para qué entonces se permitiría a estas personas estudiar”.

Puntualizó que con esas develaciones la ciencia en 1877 estaba vetando la presencia del hombre negro y aun mas la mujer, mientras que en 1912 se publica en Cuba el libro La extinción del negro, de la autoría de Gustavo Enrique Mustelier, que salió a la luz en el contexto del alzamiento armado, principal de los miembros del Partido Independiente de Color, integrado casi en su totalidad por negros o mulatos y liderado por Evaristo Estenoz y Pedro Ivonet.
Meditó la estudiosa: “¿Por qué la extinción del negro? Porque era un mal social, los lastres de la sociedad cubana después de tantos siglos que le aportó económicamente al país. Fue la plataforma de las ganancias y las riquezas en Cuba”.
Ese autor dijo que en 1912 que la extinción del negro (matar), era la respuesta ideal e idónea para que la sociedad cubana llegara a un nivel que debía alcanzar en el contexto de las naciones más desarrolladas.
“Había toda una atmosfera, y un acogimiento desde la ciencia, anclándome en el pensamiento legitimado y no es los prejuicios, que asegura que el hombre negro y mucho más la mujer, desde el punto de vista científico, tenia una disminución mental y moral”, testimonió la Doctora en Ciencia Kezia Henry Khight, tras un estudio profundo de revistas camagüeyanas de 1923 a 1933.
Señaló que ante las absurdas afirmaciones “científicas” de la época surgieron ideas contrarias, como las de José Martí, Antonio Maceo y Juan Gualberto Gómez, que era un pensamiento contrario a los argumentos científicos validados en 1877.
“Aparte de esas lecturas del pensamiento científico que validaba la disminución de la capacidad de la inteligencia del negro y más aun de la mujer porque tenia varias discriminaciones: por el color de la piel, el sexo y su clase social, están las costumbres heredadas de la colonia, la cual segmentó y divido por clases y color de la piel en Cuba. Eso se hereda y sustento que con la República se reafirma. Con la intervención norteamericana las costumbres segregacionistas del Sur de EEUU son las que predominan en Cuba”.
Puntualizó que aunque la Constitución de 1901 establece la igualdad de todos los hombres “se hereda todo un comportamiento y un patrón de discriminación, no por ley sino por costumbre. Esas costumbres se imponen, y lo peor, se asumen y naturalizan de tal modo que las mismas familias negras y mestizas generalmente asimilan esa discriminación y se comportan auto discriminándose. Por qué, por costumbre. La costumbre excluye y también reagrupa determinados sectores, pero excluye a otros”.

La investigadora ponderó la importancia de la palabra Desafío porque en esa validación de la ciencia de la época que invalida al negro y al mestizo, familias negras camagüeyanas (102 hijos de mambises), empujaron a sus hijos a romper las reglas, con un capital social y también político respaldado por la práctica y en los campos de insurrección. Familias negras camagüeyanas, a través de las asociaciones de instrucción y recreo, estimularon a sus hijos a llegar a un nivel de instrucción que le habían negado por las costumbres. Destacó a la familia Vélez Vázquez, los Páez, los Guillén y otras familias que empujaron a sus hijos a colocarse en un nivel que le era negado por la ciencia y también por las costumbres.
“Lo más distintivo es cómo en esta región del Camagüey se gradúa la primera Doctora de medicina de piel negra de Cuba, llamada Cruz Angulo Verdeci en la temprana fecha de 1916, cuando en 1912 se estaba hablando de la extinción del negro
Consideró que el tema de la mujer es actual, especialmente “en este contexto en el que estamos librando una batalla de seguridad nacional que tiene que ver con las desigualdades y dentro de ellas la del color de la piel, el género y el sexo…”
Opinó que en la historia de la nación los estudios en torno al desempeño de la mujer, se solapa el papel de las camagüeyanas en el ámbito del país. Preexiste una forma velada del tratamiento de la mujer camagüeyana. “Conocemos de Mariana Grajales (madre de los Maceos) y de Leonor Pérez (la madre de Martí), pero de Camagüey, con la excepción de Amalia Simoni, desde el punto de vista ancilar (esposa de Ignacio Agramonte) y la escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda, existe un conocimiento insuficiente de manera general de su papel en la historia. Y si se trata de la mujer negra, mestiza, afro descendiente o mulata, el silencio y la ausencia es mayor”.