Creado en: julio 30, 2021 a las 05:57 am.
Diálogos UNEAC: «Sumar y jamás dividir»

La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) comenzó este 29 de julio su ciclo de debates «Diálogos 60», nombre que conmemora las seis décadas de la institución y busca ponderar un espacio de crítica y autocrítica entre su membresía.
Este jueves la sala Rubén Martínez Villena acogió a un grupo de la Asociación de Escritores de la capital, quienes, respetando las medidas sanitarias para el enfrentamiento a la Covid-19, intercambiaron de manera transparente sobre el papel de los artistas e intelectuales en la Cuba actual.
Integrantes del Consejo Nacional, miembros del ejecutivo de la Asociación de Escritores, reconocidos intelectuales, Premios Nacionales de Literatura, entre otras figuras del universo literario cubano, reflexionaron sobre el trabajo de la organización. Junto al Secretariado de la UNEAC, encabezado por su Presidente Nacional Luis Morlote Rivas, se retomaron los acuerdos del IX Congreso y la manera en que las instituciones culturales han atendido los principales planteamientos de los escritores.
Alberto Marrero, presidente de la Asociación de Escritores, aboga por sumar y jamás dividir. «Nuestra preocupación no solo es la creación, sino también el destino de la Patria y la nación».
Aunque persiste una insatisfacción en la divulgación del autor y su obra, nacional e internacionalmente, Marrero destacó la voluntad de la UNEAC para revertirla y comentó qué se hace en este sentido. Entre las acciones se incluye la inserción de la categoría de ensayo literario en los Premios David, la producción de más de 200 títulos y la habilitación de dos bibliotecas, una popular con más de 80 títulos y una virtual con miles de lecturas, que estarán disponibles para la enseñanza primaria, secundaria media y superior. Otro de los avances es la aprobación de la Resolución sobre los Derechos de Autor, recién publicada en la Gaceta Oficial.
El poeta y politólogo Rafael Meinardo Hernández, señaló la importancia de la unidad: «La polarización es lo contrario al consenso. El consenso no es un legado, no se hereda, se debe construir». En ese diálogo, insiste el especialista, asumen protagonismo temas como la pobreza, el racismo y la migración, que han estado presentes en los debates entre la dirección política del país y los artistas.
Para el Doctor en Ciencia Políticas, Abel Enrique González Santamaría, vicepresidente de la Asociación de Literatura Histórica y Social, se debe trabajar en la confluencia de disciplinas y especializaciones para el abordaje de la realidad cubana actual. Entender las problemáticas de nuestra sociedad requiere equipos multidisciplinarios y una comunicación efectiva, no solo en los medios tradicionales sino también en las redes sociales. Como apuntó el especialista se libra una guerra psicológica, económica, espiritual y simbólica.
Elier Ramírez, Doctor en Ciencias Históricas, pondera la vocación social de escritores y artistas en momentos difíciles. Cuba enfrenta un escenario de guerra no convencional que tuvo antecedentes en Nicaragua, Venezuela y otros países de la región. Asimismo, plantea profundizar en las problemáticas internas, visibilizarlas y conectar procesos en función de estas.
Para el crítico y ensayista Víctor Fowler, es necesaria una crítica y una autocrítica. En ese empeño juegan un papel fundamental las iniciativas locales, el trabajo cultural en las comunidades, la política antirracista, las alternativas económicas propias de las comunidades y barrios, el papel de los gobernantes locales, la trasformación de la narrativa revolucionaria. Lograr dichos objetivos conlleva un uso creativo de los medios.
Zaida Capote, Premio Alejo Carpentier 2020, resaltó la necesidad de reconstruir el tejido social y espiritual creando mecanismos de discusión transparentes al interior de las instituciones y entre estas y la sociedad. A su vez, las problemáticas de la Cuba actual requieren un mayor espacio en las parrillas informativas del sistema de medios públicos.
Por su parte, Ernesto Limia, Vicepresidente primero de la Asociación de Escritores de la UNEAC, reconoce que la pandemia ha generado dos efectos adversos: en el plano económico y en el emocional. Se está tratando de deslegitimar la institucionalidad y el proceso revolucionario cubano. En esta batalla es importante fortalecer los nexos con las nuevas vanguardias artísticas del mundo.
Pedro de la Hoz, vicepresidente de la UNEAC y presidente de la Comisión José Antonio Aponte, recalcó que existe una lucha histórica y actual contra el racismo, una voluntad de alcanzar políticas cada vez más inclusivas.
Mientras, el ensayista y guionista cubano Arturo Arango insiste en los canales de participación: «El socialismo debe ser democrático, no en un sentido electoral, sino popular». Para ello es imprescindible la sensibilidad y el uso de las herramientas para comunicar.
En las intervenciones se reiteró la importancia de encarar de un modo fecundo y útil el Aniversario 60 de la UNEAC, una organización que con indiscutible compromiso social ha aportado ideas para solucionar los problemas del país. Como insistió Luis Morlote Rivas, desde el intercambio, la utilidad de las ideas, se responde no sólo a las inquietudes de la intelectualidad cubana, también se contribuye al desarrollo del país. Abordar estos y otros asuntos, adelantar acciones y propuestas, multiplicar los intercambios en toda la Isla, será la mejor manera de celebrar los 60 años de una UNEAC que aspira parecerse a su tiempo.