Creado en: octubre 17, 2021 a las 08:31 am.
El generoso legado de la memoria

Quienes creen en los espíritus aseguran haber sentido nuevamente en Bauta la presencia del padre Ángel Gaztelu y sus amigos en la comarca artemiseña. Volvieron aquellos jóvenes de la revista Orígenes a la parroquia de la que, de alguna forma, nunca se han ido. Lo hicieron a propósito de la jornada por la cultura cubana y en el centenario de uno de sus protagonistas, el poeta, ensayista, investigador y cubano emérito Cintio Vitier.
Fueron los poetas, escultores, pintores, narradores, músicos, investigadores, hombres y mujeres de la cultura de este tiempo en Bauta, quienes se dieron cita en la villa artemiseña para el homenaje necesario. Los vecinos del pueblo se acercaron a escuchar, se asomaron curiosos a la puerta convocados por la pasión en las palabras de la Dra. C. Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos.
No puede hablarse de Cintio sin ir al apóstol. Bajo el título “Memoria generosa de Cintio Vitier con motivo de su centenario”, fluyeron los apuntes de un hombre pródigo en talento, un imprescindible calificado en el encuentro como el discípulo más aventajado de José Martí. Sobre sus inquietudes, su existencia solo completa en Fina y la exquisitez sus abordajes filosóficos sobre la vida y la literatura se departió con gusto.
Vázquez Pérez destacó que Cintio estimulaba el talento de los jóvenes investigadores y dijo que la lectura de sus textos es una necesidad de la familia cubana en los actuales escenarios, matizados por la crisis de valores y limitaciones económicas.
“Todo lo que hizo fueron grandes aportes a la cultura cubana. Pero si tuviera que elegir elegiría dos libros que están por encima de los demás y son Lo cubano en la poesía y Ese sol del mundo moral. Allí no solo está el poeta y el ensayista extraordinario que fue Cintio, sino que está toda la cultura cubana sintetizada y gravitando en torno al núcleo duro del pensamiento y del sentimiento de Cintio, que es José Martí.”
La poeta bautense Mireisy García Rojas, vicepresidenta primera de la UNEAC en Artemisa acudió también a lo generoso en la memoria con sus reflexiones sobre el sistema de trabajo del Grupo Editorial de los origenistas. Recordó que aquellos escritores se costeaban sus publicaciones que luego se repartían entre los amigos y otros lectores seleccionados. Para ello, evocó García Rojas, tuvo una marcada importancia la relación de Cintio con José Lezama Lima, quien además de su innegable virtud de prosista y poeta, era dueño de un extraordinario talento como editor.
Otro bautense de renombre, el poeta y dramaturgo Juan José Jordán, se refirió con insistencia a lo criollo dentro del grupo Orígenes y a cómo el pensamiento de aquellos intelectuales derivó en nacionalismo. Aplaudió la existencia en la localidad de jóvenes investigadores que escudriñan la obra pródiga de Cintio y su relación con el territorio.
Velada de especial significación en la parroquia local, donde los amigos hallaron el abrazo de los iniciadores, el cariño de los anfitriones de la biblioteca municipal “Antonio Maceo” y el humilde decir de quienes llegaron con recato al tributo sincero. No faltó en el recinto el té de los amigos, la poesía profunda, la cómplice sonrisa y el asombro de un rencuentro después del encierro forzado por la pandemia. Faltaron quizás Cintio, Lezama, Eliseo, Fina, Bella, Collazo, García Vega, Lozano, Mariano, Orbón, Octavio Smith, Virgilio y otros. Aunque también estuvieron allí de alguna forma.