Creado en: abril 1, 2022 a las 11:11 am.

La Habana, ilusión en tiempos difíciles

La Habana de José Omar Torresno está detenida, sino que se transforma constantemente. Tiene sus edificios, sus balcones grises y coloridos, el mar, su lado conflictivo y poético. Esa ciudad se refleja en Memorias de un tiempo, la más reciente exposición del artista en la galería Villa Manuela de la UNEAC, que se extenderá hasta el 27 de mayo.

«Esta ciudad se ha ido transformando, evolucionando, tiene sus partes tristes y otras muy bien cuidadas — explica el graduado de la Escuela Nacional de Arte en 1973 —.Es interesante caminar La Habana Vieja y descubrir los muros, las verjas, la iluminación, todo se transforma. Eusebio nos enseñó que es posible una Habana hermosa, que tú puedas transitar con ella, una capital llena de acción, interrelación entre pueblo y ciudad, entre pueblo y arquitectura».

Nueveescritores cubanos inspiraron la muestra de 12 acrílicos sobre tela y tres sobre papel manufacturado. La literatura de Roberto Fernández Retamar, Eliseo Diego, FayadJamís, Nancy Morejón, Waldo Leyva, Alex Pausides, César López, Norberto Codina y Sergio Corrieri, narra una Cuba en pandemia, que también simboliza la ilusión en tiempos difíciles.

«Mi pintura es lírica. Lo que yo estaba buscando en la pandemia era precisamente la esperanza ante tanto malestar, sufrimiento, ante tantas víctimas yproblemas económicos. Empecé leyendo mucho, después descontextualicéalgunos versos que me interesaban para la obra y así fui construyendo esta ciudad», confesó José Omar Torres, quien fue vicepresidente de la Asociación de Artes Plásticas de la UNEAC entre 2007 y 2009.

La conjunción de las letras y la pintura en este matancero comenzó desde 1968, cuando estudiaba en la ENA y se enriquecía de aquel hervidero de manifestaciones artísticas:

«Los literatos jóvenes de ese momento asistían a la escuela y nosotros escuchábamos su poesía. Hay escritores que son amigos entrañables de muchos años, César López, Nancy Morejón, Alex Pausides, Norberto Codina, Fayad, que era director de la Galería L cuando hice mi primera exposición.Todos tienen un vínculo muy grande con la plástica. Durante la pandemia,la capital era una ciudad gris, desolada, yo quería dar otra Habana noble, erguida»

Como argumenta en el catálogo Virginia Alberdi, directora de la galería Villa Manuela, «la palabra cohabita con la imagen sin subordinaciones recíprocas, como acompañándose en el viaje por la memoria (…) José Omar es un pintor de atmósferas, más que de paisajes. Esta muestra lo confirma con creces». La Habana de este artista resulta abstracta, compleja y diversa, tal vez por eso no se imagina viviendo en otra ciudad.

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