Más corazón que odio
Ahora es cuando más seguro de nosotros mismos estamos. Y más corazón debemos poner a la Patria. También vida, alma, brazos. La dignidad, la razón y el honor se encontraron siempre y continúan encontrándose de nuestro lado. Son elementos sagrados; no se venden ni se someten a la ambigüedad. O se les tiene o no.