Creado en: febrero 13, 2022 a las 10:04 am.
Carcasés y el general Antonio

Soñaba el joven Manuel Fernández Carcasés, con dirigir un tanque de guerra o ser oficial de una cohetera de la Marina de Guerra Cubana, no podía imaginar que sería rechazado por la comisión médica encargada de la admisión de los estudiantes de las escuelas militares cubanas. Hoy se nos ocurre pensar cuánta frustración para aquel adolescente; acabado de graduar, en 1977, de la enseñanza media en su natal Santiago de Cuba. En un acontecimieto simbólico había nacido el 20 de julio de 1959. Hoy nos dice este doctor y profesor titular del Departamento de Historia de la Universidad de Oriente que: “pensando en asegurar algo” matriculó historia en el Instituto Pedagógico de su ciudad.
Casi medio siglo después de aquella repentina decisión de cambiar cañones y tanques por un aula es imposible andar por los senderos de los estudios del pasado de la isla sin chocar con un nombre: Carcasés como es conocido por todos. Podríamos acercarnos a este colega desde muchos caminos; de su generosidad intelecual, su inmensa información sobre las guerras de independencia de la isla, de esa chispa del buen humor implícita en los naturales de esa ciudad de calor y mar. Pero preferimos andar por su universo académico y enterarnos que en 2018 ganó el premio Oriente, convocado por la editorial del mismo nombre, con un libro al que tituló Antonio Maceo Grajales. Ensayo biográfico sucinto. Por primera vez no estamos de acuerdo con el colega pues realmente la obra no es nada sucinta. Tiene una extensión de mas de 400 páginas.
No podía ser de otra forma, pues al general Antonio hay que acercarse desde lo grande no solo en la extensión sino en la profundidad. Nos sitúa en un asunto poco conocido y menos divulgado del general Antonio y es que a pesar de no haber tenido una amplia formación escolar, su autodidactismo le llevó a convertirse en un hombre de una vasta cultura, de un trato exquisito y de distinguidos modales.
Sus análisis sobre sus acciones militares, lo enmarca en uno de los más destacados de Cuba e incluso de América Latina. En este contienente de tantos cuadillos, de cuarteles y cañones nos sorprende el autor al demostrarnos que no fue, sin embargo, un militarista. Mucho menoscomo a menudo se desliza en algunos textos, la antípoda del poder civil de la Revolución, sino únicamente de los peligrosos errores que con frecuencia emanaron de esos poderes civiles. Consideró Maceo, segun el autor, muy acertadamente, que el factor militar era decisivo en la guerra, e insistió en que en él debía residir la dirección máxima, pero nunca negó la necesidad de un aparato civil, que se lo representó simple, breve, útil y ágil; jamás rémora, como en la práctica fue en la Guerra del 68, e incluso en la Guerra de 1895. Aún así, demuestra en el texto que fue el más disciplinado de los soldados de la Revolución, y acató y cumplió las leyes, a veces absurdas, que emanaban de esos poderes civiles, y enfrentó con firmeza a los que se desviaron de ese deber.
Nos descubre el autor un criterio, en ocasiones, olvidado y es que genio político alcanzó igual tamaño que sus virtudes como guerrero. Fue capaz de alertarnos sobre el peligro del racismo para la Nación que se forjaba, del cual fue víctima en no pocas ocasiones. Dejó clara su vocación latinoamericanista, tanto en sus cartas y otros documentos, como en su acción práctica. Temprano nos mostró sus precauciones contra las apetencias yanquis sobre Cuba, y advirtió el peligro de “contraer deudas de gratitud con vecino tan poderoso”. Afirma Carcasés que se reveló, además, como el luchador que, con independencia de su región de origen, actuaba con igual compromiso y autoridad en cualquier rincón de la Isla, desterrando de su mente, e intentó desterrarla de las de los suyos, el nefasto regionalismo y el caudillismo aberrante.
Carcasés nos dice que comprendió la necesidad de realizar transformaciones en el aparato social de la Nación luego de alcanzada la independencia, a la vez que tuvo la cautela de no anticipar su aplicación antes o en medio de la guerra, pues esto pudiera convertirse en un factor retardatario en el logro del objetivo primero que era el de lograr la independencia, y sólo después acometer las acciones en el terreno de lo social. No obstante, siempre tuvo preocupación en practicar, desde la propia guerra, la formación cívica de los futuros ciudadanos de la república independiente, cultivando en ellos los valores más elevados de solidaridad humana, patriotismo, honradez. Sus campamentos estaban libres de juegos de azar, alcohol, groserías, blasfemias y lenguaje soez, desviaciones que el Titán castigaba sin miramientos.
Asunto no muy tratado en otros libros pero destacado por el autor es que entendió el papel importantísimo de la prensa revolucionaria en la guerra de ideas que debía librarse simultáneamente con las operaciones bélicas. Frente a la enorme campaña de desinformación de los órganos de prensa al servicio de España alzó la presencia útil y revolucionaria de El Cubano Libre, a la vez que se preocupó por la salud de otros periódicos separatistas y por atender a corresponsales de periódicos extranjeros, brindándoles la información fidedigna sobre el estado de la Revolución.
El autor expone los principios eticos que lo aracterizaron ejemplificado cuando reprendió firmemente a los que planeaban emboscar a Martínez Campos cuando éste se dirigiera a la entrevista con él en los Mangos de Baraguá.
Nos muestra el autor a un hombre que estuvo lejos de las ansias de poder y protagonismo. Siempre quiso ser, apenas, un soldado de la Revolución, y los altos cargos que desempeñó en las Guerras fueron consecuencia directa de sus méritos. El criterio esta confirmado por su origen humilde y pertenecer al grupo que menos oportunidades tenia en la sociedad colonial; el de los negros y mulatos.
Con el sentido de la nobleza que lo caracteriza Carcasés nos da una lista de colegas, que le ofrecieron su ayuda en el desarrollo de esta investigacion. A los lectores solo nos queda un camino esperar la proxima feria internacional del libro en abril de este año donde se presentará el libro.