Creado en: mayo 6, 2022 a las 08:00 am.

Cine alemán conquista la Cinemateca de Cuba

Fotograma de Toubab de Florian Dietrich

Por Joel del Río

Hasta el 14 de mayo tendrá lugar en La Habana, exactamente en la sede de la Cinemateca de Cuba, cine 23 y 12, la Semana de Cine Alemán número 16, de manera que el evento se ha transformado, junto con las jornadas dedicadas al cine francés o español, en una cita fija, esperada por los admiradores de ese buen cine que, desde siempre, hicieron los germanos. Este año la Semana está dividida en dos zonas: del 4 al 11 está la Semana en sí misma, con siete filmes, cinco de estos novedades absolutas en Cuba, y otros dos, de estreno en Cinemateca, mientras que del 12 al 14 será la retrospectiva de la prestigiosa cineasta Claudia von Alemann. De manera que hablaremos de los filmes en el mismo orden en que aparecerán en pantalla.

Muy respetado también por su trabajo en televisión y teatro, y considerado uno de los líderes de la llamada Escuela de Berlín, particularmente inclinada al realismo, y al llamado slow cinema, Christian Petzold esta vez nos propone Ondina (2020), una fantasía romántica, beneficiada por una notable actuación de Paula Beer (galardonada como mejor intérprete en el Festival de Berlín y en los Premios del Cine Europeo). En la Mitología griega las ondinas son ninfas acuáticas que habitan en los lagos, ríos o fuentes, y a partir de estas leyendas se han generado centenares de mitos europeos muy antiguos sobre muchachas traicionadas y vengativas, que viven sumidas en las aguas. Estrecha relación con tales narraciones folclóricas tiene esta película, que también fue nominada entre las mejores del año en los premios del Cine Alemán.

Toubab es el apelativo que reciben los descendientes de europeos, de raza aria, en los países de África Central y Occidental. De Senegal exactamente proviene el personaje principal de Toubab (2020, Florian Dietrich), un hombre que ha pasado dos años en prisión y espera recomenzar con la ayuda de su amigo Dennis. Pero, de repente, su fiesta de bienvenida deviene operación policial, y el pobre hombre vuelve a tener las manos esposadas, y pronto será deportado a Senegal, aunque nació en Alemania.

Basada en hechos reales, El Golpe se remite al verano de 1988, cuando un joven empleado de un banco descubre una falla de seguridad en el lugar donde trabaja, y así decide desfalcar millones y huir a Australia con el dinero. La estructura aburridamente convencional del filme de robos está refrescada aquí por una saludable impronta documental, en tanto se utilizan como voz en off varias entrevistas al personaje real en el cual se inspira la trama, mientras que los actores intentan representar la sorprendente historia. De este modo, El Golpe navega entre los puertos del documental y el de ficción, y tales recorridos le valieron el Premio del Cine Alemán al Talento Nuevo.

Fotograma del filme Guerra de mentiras

Para espectadores interesados en la narrativa sobre personajes LGBTQ, está Crisálida (2020, Leonie Krippendorff), que fue laureada en los premios de Cine de Baviera, en las categorías de mejor director novel y mejor actriz novel. Lena Urzendowsky entrega una expresiva actuación con el personaje de la adolescente Nora (el filme se nombró El despertar de Nora en otros países de habla hispana), una muchacha introvertida y observadora cuyo mundo se estremece cuando conoce a Romy, y después comienza a oír música en el aire mientras su cuerpo a la vez está cambiando, como una mariposa a punto de escapar del capullo.

Del intimismo adolescente, la Semana de Cine Alemán nos lleva al entorno internacional y bélico de la sátira política en Guerra de mentiras (2020, Johannes Naber), que retrocede a los días anteriores a la invasión de Iraq, en 2003, y descubre el embuste utilizado para desatar aquella contienda. El personaje principal es un experto alemán en armas biológicas, el doctor Wolf, obsesionado con la idea de que el Gobierno de Iraq estaba fabricando armas de destrucción masiva. Con un tono de comedia negra bastante efectivo, el filme se posiciona en torno al axioma respecto a que, en cualquier guerra, la primera víctima es la verdad. En los premios del Cine Alemán, ganó el Lola de bronce a la Mejor película, y el Lola de Oro al Mejor actor de reparto.

Muy distintas entre sí resultan también las dos películas que cierran la Semana: Los pececitos (2019, Alireza Golafshan) y Preciosa Ivie (2021, Sarah Blaßkiewitz). La primera es también comedia, con ciertos matices de road movie, sobre la vida intensísima de Oliver, obligado a cambiar el ritmo cuando queda paralítico debido a un grave accidente automovilístico. Aparte de tener que vivir en silla de ruedas, Oliver debe poner a salvo su dinero negro en Suiza antes de que lo encuentren las autoridades alemanas, y se le ocurre organizar una excursión para el grupo de discapacitados de la residencia donde vive.

Preciosa Ivie también se concentra en un personaje afroalemán. Se trata de una muchacha que se sorprende por la súbita llegada a su puerta de una medio hermana berlinesa, y mediante ella se entera del fallecimiento del padre de ambas y del inminente entierro de este en Senegal. Ambas circunstancias la conminan a replantearse su identidad y las futuras relaciones con su cultura, en tanto africana residente en Europa.

Asidua maestra de la cátedra documental de la Escuela Internacional de Cine y TV, en San Antonio de los Baños, Claudia von Alemann suele dedicar sus trabajos a temas vinculados con el feminismo, tanto en ficción como documentales o en video experimental. En 1980 realizó El viaje a Lyon, sobre una joven historiadora alemana que emprende un viaje hacia el recuerdo, a partir de las huellas que aparecen en el diario de Flora Tristan, una de las fundadoras del feminismo moderno. En una tónica similar incursiona la siguiente El cuarto de la mujer (1981), «una invitación a reflexionar sobre lo patológico en la vida cotidiana, el poder, la violencia, la soledad», según aseguró la crítica de Jordi Torrent, en la publicación española Video Actualidad.

En una etapa de mayor inclinación al documental, Von Alemann realizó Sombras de la memoria (1996-2000), que cuenta el itinerario de una mujer de 86 años, madre de la directora, de vuelta a su aldea natal en Turingia, en la antigua RDA. El diálogo entre la abuela, la hija y la nieta revive los recuerdos de Alemania, y además transmite momentos conmovedores y conflictivos sobre el intercambio de vivencias entre mujeres de diferentes generaciones.

Para cerrar la retrospectiva, y la Semana, se programa el ensayo documental La mujer con la cámara-Retrato de la fotógrafa Abisag Tüllmann, que discursa no solo sobre la vida, obra y contexto de una cinematógrafa que participó en películas de respetados directores como Helke Sander y Alexander Kluge, además de sostener una larga historia de amistad y colaboración con Claudia Von Alemann. Un filme confesional, cálido, que muestra más de 500 fotografías en blanco y negro tomadas entre los años 60 y 90.

Paula Beer, galardonada como mejor intérprete en el Festival de Berlín, protagoniza Ondina.

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