Creado en: enero 18, 2022 a las 09:44 am.

La espuma de los días: La sombra de la desventura

Fotograma del filme

Por Andrés Duarte

Contrario a lo que algunos pueden suponer, Fernando Timossi Dolinsky no ha realizado con La espuma de los días (2019) un largometraje biográfico. Como todo cineasta, hay un reportorio vital que le precede e influye: Argentina y Cuba, sus años de formación, sin que ello represente la idea de una película de aprendizaje. El filme presenta a un personaje que aspira a una reinserción social. Pero no es un desclasado solitario. Cada uno de sus amigos es bien diferente y lo complementa. La trama tiene el sumo cuidado de que él se identifique con los otros y sobresalga.

Está tan lograda la noción grupal a partir del casting que, en resumidas cuentas, es en pantalla donde debe y cuaja con indiscutible armonía. Ese espíritu del conjunto más que las amistades homosociales del buddy film, alcanzado en principio en los teleplays, es un logro en esta trama de readaptación que Timossi explaya a lo nacional y lo rebasa, desde un barrio habanero.

Regresar aquí, en las demarcaciones del panorama sociocultural cubano, entraña ciertas ondulaciones entre lo que hay que aceptar, cuanto toca por destino y, por supuesto, se aspira sea diferente. Toda mudanza íntima está jalonada por la supremacía de las circunstancias adversas y consentidas como si no quedara más remedio. El desánimo del protagonista, velado por las pericias de sus compinches de infancia, adolescencia y juventud expande el paisaje a través del retrato de una ciudad como La Habana, detallada e insinuante.

La trama de La espuma de los días se asienta en el testimonio de la contemporaneidad cubana. Sucede que el guion se distancia de incurrir en lo pintoresco facilista, aun cuando tiene que partir y agarrarse del “cubaneo”, el decir popular y el choteo. Es una de las películas cubanas menos atendidas, acaso por su proyección un tanto tardía, pero todavía funcional. Lo que viene a ser confirmado por la propia inquietud en que sus personajes se debaten. Se habla de la potencial emigración y del problema de la comida y el transporte; quedan expuestas maneras de vida contrastantes, se juega a la bolita y, en verdad, nada nuevo bajo el Sol… Pero su falta de pretensión es la carta de triunfo de esos hombres y mujeres, quienes pese a los contratiempos, son optimistas y ocurrentes.

Pudiera cuestionársele a Fernando Timossi la elección de Gastón Pauls para un cubano quebrado por un pasado que lo golpeó hasta llevarlo a su lastimera situación del presente. Mas esto no es nada en comparación con la inverosimilitud de que una chica contrariada termine aceptándolo tal cual es y se enamore así no más. Se dice que cuando en la realidad se consumen casi todas las posibilidades de la acción, la fantasía es el umbral de nuevos caminos.

Lo anterior acentuará lo infausto de reunirse a ratos en un rincón de Cuba.

Tomado de: http://www.cubacine.cult.cu/es/articulo/la-espuma-de-los-dias-la-sombra-de-la-desventura

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