Creado en: enero 23, 2023 a las 08:32 am.

Aramís Delgado: sensibilidad, carisma y elevado prestigio profesional  (I)

“Por la calle me paran para saludarme, felicitarme, la gente me quiere; para mí esto es muy lindo, es muy satisfactorio y lo único que pido es que la vida me de mucha salud para poder seguir diciendo cosas. Me gusta estar aquí en mi país trabajando y diciendo cosas”1,  ha asegurado el reconocido actor cubano Aramís Delgado (La Habana, 25 de abril de 1942), quien ayer domingo fue seleccionado Premio Nacional de Teatro 2022.

Se reconoce, de tal modo, una larga y prolífica carrera artística en la televisión, el cine y las tablas, cuya consumación, en lo concerniente a las artes escénicas, se produjo precisamente durante la celebración en Camagüey del Día del Teatro Cubano, ocasión en que un jurado integrado por prestigiosas personalidades de esta zona de la creación artística en Cuba se reunió en esa ciudad durante la Jornada Ciudad Teatral, encuentro que congrega a artistas y grupos a través de un proyecto que sustituye al Festival Nacional de Teatro.

Venido al mundo como Francisco Aramís Delgado Cruz, la sólida formación actoral de este amigable y sencillo cubano se inició  desde la adolescencia de una manera prácticamente autodidacta, ejercicio que le ha valido asumir con total desenfado y seguridad  cualquier papel para diferentes medios destinados al entretenimiento masivo. Aunque por sus características personales se le suelen adjudicar papeles  de villano o “malo”, ha demostrado todo lo contrario al desempeñar otras sicologías. En una u otra manifestación de su inmenso caudal interpretativo, ha alcanzado reconocimiento popular de altos quilates, amén de su infinidad de premios institucionales.

“Entre todas las artes, el teatro es donde siempre me he sentido más realizado, por su vínculo directo con el público. No puedo olvidar que fue precisamente sobre las tablas donde comenzó mi carrera artística.  

en un grupo de teatro de aficionados perteneciente al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias”; tal me expresó en el año 1986 en un breve diálogo que sostuve con él durante el Festival de Teatro de Camagüey, donde alcanzó el Premio de mejor actuación masculina con la pieza Buscón busca un Otelo, de Teatro Buscón, bajo la dirección de José Antonio Rodríguez. En esa ocasión, el público puesto de pie lo ovacionó durante varios minutos.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, cuando tenía 17 años de edad,  Delgado se incorporó a la unidad 2100 de artillería, y movido por su extraordinaria vocación por las tablas creó un grupo de teatro integrado por jóvenes militares aficionados. Luego se graduó como jefe de batería de la Escuela de oficiales de Milicias de Matanzas, sin renunciar a sueño por la actuación.

Recurrentemente recuerda que durante los ratos de ocio, cuando era militar, se propuso estudiar la teoría del ejercicio escénico a través de un libro de Richard Boleslawski, recreado en el célebre método del actor, director escénico y pedagogo teatral ruso Konstantín Stanislavski (Konstantín Serguéievich Alekséiev, Moscú, 1863-1938), para el teatro y la actuación.

De tal manera, el incipiente actor se introdujo en los senderos del arte por el que había apostado.  Estudió detalladamente las propuestas del gran maestro ruso para controlar el rendimiento en los aspectos más intangibles e incontrolables del comportamiento humano, tales como las exaltaciones y las inspiraciones personales. Aquellas lecturas incentivaron en él las ideas de  Stanislavski en torno al “arte de experimentar”, en contraste con el  “arte de representar”, mediante una activa movilización del consciente y la voluntad para activar otros procesos psicológicos menos controlables, como la experiencia emocional y el comportamiento subconsciente, de manera comprensiva e indirecta.

Tales presupuestos moldearon, desde temprana edad,  el talante interpretativo de Aramís, quien lo asumió sobre la premisa de buscar motivos internos para justificar la acción y la definición de lo que el personaje busca lograr en un momento dado. Luego, con solo 20 años de edad, aquel concienzudo aprendizaje le agenció aspirar a una plaza en el Grupo de Teatro Rita Montaner, donde se hizo realizad su debut como profesional, en tanto continuó su preparación a través de cursos y seminarios impartidos por prestigiosas figuras, como Adela Escartín, Vicente y Raquel Revuelta y José Antonio Rodríguez; así como reconoce la influencia ejercida en él, además, por el teatrista checo Lubos Pistorius y el entrenamiento en Moscú con el director Liubimov del grupo Taganka.

Prontamente, el público habanero lo reconoció como uno de los más valiosos y versátiles actores jóvenes, quien disfrutaba —y aun así lo hace— de cada desempeño en el que entreteje experiencias, emociones y un elevado nivel técnico que prontamente interesó a otras compañías, como Los Doce, donde ingresó en 1968, para el año siguiente incorporare a Teatro Estudio, donde permaneció hasta 1983, año en que comenzó en el grupo Buscón.

Perteneciente al catálogo de la Agencia Artística de Artes Escénicas ACTUAR, Aramís Delgado ha dejado su impronta en más de 80 obras de lo mejor del teatro cubano y universal, bajo la dirección de los más connotados directores cubanos de la segunda mitad del Siglo XX. Asimismo ha reconocido, entre sus más recordadas y fértiles experiencias, su trabajo —hace pocos años— con el grupo Coribante, de Puerto Rico, con el cual representó la obra La última tentación de Cristo.

Entre las numerosas puestas en escena para diferentes salas y grupos de la capital incorporadas al extenso currículo artístico de Aramis, se encuentran Abdala (1960, bajo la dirección de Clara Noriega); La gata sobre los rieles (1969, Ignacio Gutiérrez); Las Impuras (1970, Armando Suárez del Villar); El perro del hortelano (1971, Vicente Revuelta); Doña Rosita, la soltera (1980, Raquel Revuelta); Ciclo de Teatro Clásico Cubano (1981, Armando Suárez del Villar); Ni un sí ni un no (1982, Abelardo Estorino), Buscón busca un Otelo (1985, José Antonio Rodríguez) y Cómicos para Hamlet (1988, José Antonio Rodríguez).

1 Susana Méndez, entrevista  publicada el 20 de diciembre de 2017 en el periódico Cubarte bajo el título Aramís Delgado: “Me gusta estar aquí en mi país trabajando y diciendo cosas”,

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