Creado en: agosto 31, 2021 a las 07:21 am.

Bobby Carcassés: un apasionado del jazz

Aunque no nació en Cuba, sino en Kingston, Jamaica, Bobby Carcassés es considerado un cubano de pies a cabeza, un hombre que ha defendido y defiende la música como parte de su vida. A sus 83 años, las motivaciones sobran para continuar aportando a  la permanencia y desarrollo de  los ritmos y sonoridades que hacen auténtica a la música de la mayor isla caribeña. 

Desde pequeño, Bobby  sintió que el arte era su camino y así lo ha demostrado. Su entrada a los escenarios fue casi paralela a la del mundo musical y pictórico. Villa Clara fue la tierra que lo acogió, pero La Habana lo recibió luego de brazos abiertos para abrazar al entonces joven lleno de talento y capacidades artísticas que prometía un lugar certero en el panorama musical cubano. 

La música resultó para él una herramienta útil de trasmitir emociones, sentimientos, un soporte de comunicar con su público. El jazz fue el género idóneo por el cual emprendió una carrera que se fortifico desde  1979, cuando se fueron  cimentando las bases del Festival Jazz Plaza de La Habana, del cual fue  su primer presidente. 

 Desde entonces, Bobby ha consolidado un movimiento jazzístico en Cuba y una plataforma de integración con cultores del género de varias latitudes. Su pasión  y constancia le ha hecho posible recorrer un amplio circuito de festivales, teatros, clubes en los cinco continentes, regresando siempre a La Habana, a su querido Festival Jazz Plaza. Por su amplio caudal histriónico ha compartido escenarios con Eddie Palmieri, Dave Valentin, Tito Puente, Giovanni Hidalgo, Anthony Carrillo, McCoy Tyner y el percusionista sudafricano Vusi Kumalo, entre otras  grandes figuras del jazz mundial y excelente exponentes de la música. 

Considerado el showman de Cuba, es el  padre del hoy mundialmente conocido Festival Internacional Jazz Plaza, que cada año reúne en La Habana, y actualmente también en Santiago de Cuba, a figuras cimeras del jazz. 

En entrevista publicada en el periódico Granma, el prestigioso músico reconoce que “el jazz, más que un ritmo o un género musical es una filosofía, la de la libertad. El swing, su energía vital y la improvisación, lanzan al jazzman al espacio, vuela libre por los arcanos de la creación, y, cargado de amor a esa filosofía, entrega luz al que escucha y participa de manera activa en ese raptus mágico, ese momento milagroso de la improvisación. El jazz y yo nos encontramos en 1956 a través de un gran músico, Armando Sequeira Romeu, el cual me develó los misterios del swing y las maravillas rítmicas, armónicas y melódicas de esos temas.”

Acerca de lo que era para él el jazz, añadió “Comprendí, luego de tantos años, que el jazz verdaderamente nació en África, desde el momento en que los negros fueron convertidos en esclavos y obligados a abandonar a la fuerza su cultura, familia y costumbres, pero impusieron al final su genio musical a través del ragtime, los góspels, espirituals, y los blues, donde volcaban sus sentimientos, tristezas y eventuales alegrías, siendo los verdaderos creadores, a través de toda esa historia, de esa maravilla llamada jazz”.

A sus 83 años de vida, Bobby Carcassés es considerado figura cimera de la música cubana y en especial del movimiento jazzístico al cual ha aportado desde la pasión con que asume la música.

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