Creado en: enero 25, 2023 a las 06:12 am.

Bobby Carcassés: Un imprescindible de la cultura cubana

Por José Dos Santos

Bobby Carcassés, artista de fina sensibilidad tanto musical como plástica, con incursiones en el teatro musical y el cine, evalúa ante un nuevo Festival Jazz Plaza fundado por él en 1980, tres acontecimientos muy relevantes dentro de su larga vida como profesional del arte.    

El primero, data de 1962, cuando Bobby llevaba seis años de ejercicio profesional, viajes a New York -con Tropicana al Waldorf Astoria 1958- y a Europa -al Festival de la Juventud y los Estudiantes, en Viena-, y giras por la Unión Soviética, en 1959.

«Entré en el Teatro Musical, compartía en esa etapa con Leo Brouwer, Federico Smith, Tony Taño, Chucho Valdés y otros valiosísimos artistas. Fue un período, hasta 1964, que significó una Universidad Superior del Arte para mí.

«Luego, en 1966, permanecí dos años en el Teatro Martí compartiendo con Candita Quintana, Alicia Rico y otros grandes del vernáculo».

Todo ello le ganó, desde entonces, el sobrenombre del showman de Cuba, un artista integral que incorporó, además, el arte visual y la narrativa para aumentar sus recursos con el objetivo de “divertir a nuestro pueblo y allende los mares, con amor y siempre la verdad».

El segundo acontecimiento fue la creación del Festival Jazz Plaza y así lo narra: En 1979 me llamó Bárbara Castillo para que asumiera el liderazgo de unos jam sessions que se iban a realizar los fines de semana en el pequeño teatro de la Casa de Cultura de Plaza.

«Acepté el reto y estuvimos un año descargando con los mejores músicos de jazz del patio. Tal éxito me trajo a la mente que era hora de que Cuba tuviera un festival de jazz, todo doméstico, nacional, sin pretensiones».

Según cuenta, aplicó todas las enseñanzas de su maestro Alfonso Arau, «el cual aparte de enriquecer grandemente mi estatus artístico, me hizo crecer aún más inculcándome los elementos necesarios para organizar un evento de cualquier magnitud».

ÉXITO DESCOMUNAL

El festival comenzó el 14 de febrero, Día de los Enamorados, de 1980, «con un éxito descomunal, pues enriquecí la gran pléyade de jazzistas veteranos y jóvenes egresados de nuestras escuelas de arte, uno de los grandes logros de la Revolución Cubana». También incorporó a figuras del denominado Movimiento Filin, entre ellas, Elena Burke, Omara Portuondo, José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Marta Valdés y Ñico Rojas; sumado a artistas que eran afines al jazz como Juan Formell y otros representantes de la música bailable cubana.

Al año siguiente, la estadounidense Bárbara Dane, madre de Pablo Menéndez y reconocida cantante de blues y soul, aportó al evento la primera presencia extranjera; luego, en 1984, llegó Tania María, la gran cantante y pianista brasilera.

«Con su talento y carisma le dio el puntillazo para convertirse en una cita internacional, y uno de los más importantes del planeta, ya que por él han pasado y siguen pasando los mejores jazzistas del mundo y los cubanos más relevantes», expresó Carcassés.

Para Bobby, este Jazz Plaza 2023 tiene especial significación, pues será un espacio de tributo a Marta Valdés, Los Muñequitos de Matanzas y otros notables, y la celebración también de sus 67 años como profesional y los 85 de vida.

Me confiesa que se prepara para dejar bien claro que un homenaje no significa que el homenajeado esté en el ocaso de su carrera y de su vida, ni mucho menos.

«El programa que pienso brindar es un compendio de todos mis logros en tantos años de trabajo. Estaré mostrando cómo conservo, dosificadamente, el dominio pleno de la escena a través de mi voz, los instrumentos, la danza y alguna que otra sorpresa.

«Todo, acompañado por B’Jazz, que dirige la genial flautista Belinda Guerra, e invitados de Canadá y Reino Unido: John Finley, tremendo cantante de soul, y George Haslam, formidable saxofonista barítono, un casi fundador de los Jazz Plaza», explicó.

El tercer momento que Carcassés subraya fue el Premio Nacional de Música 2012, otorgado por los años de un trabajo que califica como «muy serio y tratando de forma incansable de enriquecer cada vez más mi acervo cultural y general».

El jurado de ese galardón cimero se lo confirió de forma unánime, y estuvo integrado por Digna Guerra como presidenta, Luis Carbonell, Pancho Amat, María Teresa Linares y Adalberto Álvarez.

«Eso fue y es para mí un acicate, una forma de demostrarme a mí mismo que durante todo ese tiempo he estado junto a mi pueblo cubano, dándole el corazón y la entrega total en cada aparición.

«Y hoy, a punto de entrar de lleno en el enigmático 2023, sigo firme y seguro de que mis pasos van firmes por el sendero de la verdad, de esa verdad que enarbolaba Mahatma Gandhi en su lucha y estancia en este controvertido planeta físico».

Con ánimo permanente y miras a dedicar su arte múltiple a la música, la escritura (tiene a las puertas un libro) y la pintura, celebra Bobby Carcassés esta nueva edición de aquella criatura sonora hoy convertida en Jazz Plaza 2023.

(Tomado de Prensa Latina)

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.