Creado en: noviembre 26, 2021 a las 01:38 pm.

«La espiral eterna» de José Villa Soberón

El artista posa junto a una de las piezas. Foto del autor.

Sicodélica y enigmática, así de especial se muestra la exposición «La espiral eterna», del reconocido artista José Villa Soberón, inaugurada ayer en la galería Villa Manuela, en la sede nacional de la UNEAC.


Esculturas de acero que tienen como pretexto esa ancestral figura que es la espiral, convergen en el espacio físico y dialógico, aunque a ratos el mutis se apropia de estas. Aquí el artista acude, no solo al intríngulis que sugiere el material usado, sino a las capas de lecturas que sugieren las piezas, por cierto, muy emotivas.


Otra manera de discursar ha sido la curaduría. El discurso, aunque abstracto por momentos, apela a la enunciación, la propuesta de una mirada sociológica. La museografía es otro acierto. Hay piezas ubicadas en grupos y otras individualmente, estás últimas de imponente presencia, de forma tal que se roban el espectáculo.


La espiral ha sido tema recurrente en Villa Soberón. Esa pieza lo ha secundado en sus últimas muestras escultóricas y es ya un componente de su ser. El también Premio Nacional de Artes Plásticas se deleita en la magia de la elipsis, si bien la espiral tiene ese hálito de ensoñación. Ese ascender de la nada y desvanecerse también en la nada, es una manera lúdica de filosofar.


Sobre el uso de esa figura converso con el artista, en medio de esos minutos de fama que agolpan a los creadores en una exposición. Cierta presión lo vislumbra, pero cede su verbo.


-Maestro, nuevamente la espiral en su trabajo…


«La espiral es el símbolo que he venido trabajando ya desde unos cuantos años. Es un símbolo que me resulta particularmente interesante. Creo que la espiral debe de haber sido uno de los primeros símbolos que el ser humano empezó a dibujar, casi desde las cavernas.
Evidentemente tiene una capacidad de comunicación muy grande y una capacidad de lectura también. Por lo tanto, me ha parecido un tema interesante para trabajar, para llevarlo a la escultura. Es más común trabajarla en la pintura, pero, en la pintura es menos común.
La espiral apareció en muchos casos en las grecas, que son esos símbolos que utilizan los griegos. Es como una espiral, pero, triangular o cuadrada. Y después, me pareció interesante que diferentes culturas del mundo, sin conexión aparentemente, usaron las grecas como símbolo también para su ornamentación y comunicación.
Los griegos es lo que más conocemos, pero igual los mayas aquí en América, los incas; los africanos en África, los asiáticos…es un símbolo en toda su variante que el hombre recurre constantemente a él.
Por eso me parece interesante recrearlo».


-Acudiendo a esa variopinta semántica de la que usted habla, la espiral puede prefigurar, según se mire, ruptura, ¿qué hay con esto, acaso lo pretendió o quiso dar otro sentido?


No, estoy tratando de buscarle todas las posibilidades formales y ahí se me une con otras formas geométricas.

¿Y el material, por qué el acero y no otro?


El acero es uno de los materiales más nobles que conozco. Lo puedo trabajar con mucha facilidad y me siento identificado con él. Antiguamente trabajaba el mármol, pero, ya estoy demasiado viejo para trabajarlo, el acero es más cómodo para trabajar.

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