Creado en: junio 18, 2021 a las 08:06 am.

«Las vanguardias necesitan conocerse y colaborar» (+Video)

En el encuentro de los jóvenes con la Viceprima Ministra Inés María Champam se recalcó la idea de que las políticas culturales deben ser transversales para todos los sectores de la población. / Foto de la autora

La importancia de imbricar la cultura en la ciencia, la tecnología y la innovación, y viceversa, fue el leitmotiv del debate que sostuvieron jóvenes del sector empresarial, cultural y científico con la Viceprimera Ministra de la República de Cuba, Inés María Chapman, este 17 de junio, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC.

Al encuentro se sumaron Manuel Rodríguez, Presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidraúlicos, Elba Rosa Pérez Montoya, Ministra del CITMA, y Kenelma Carvajal, Viceministra del MINCULT.

Miembros de las instituciones ya mencionadas polemizaron con otros de la Asociación Hermanos Saíz, la Brigada de Instructores de Arte José Martí, la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología, el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, el Instituto Cubano del Libro y el de Planificación Física, así como otras entidades de relevancia.

El debate se desarrolló en torno al encadenamiento de los procesos productivos en el sector empresarial de la cultura, la influencia de Palabras a los Intelectuales, la importancia de establecer un frente común entre distintas disciplinas y competencias para afrontar con creatividad la guerra cultural y mediática que sufre la Isla. Como afirmó la Viceprimera Ministra, el vínculo de la cultura debe ser efectivo desde las esferas más altas hasta las comunidades, las políticas culturales deben ser transversales para todos los sectores de la población.

El ingeniero industrial Frank David Rodríguez, especialista de la Empresa de Gestión del Conocimiento y la Tecnología del CITMA, enfatizó en la importancia de la innovación y el perfeccionamiento en el entorno empresarial. Mientras por un lado debe renunciarse al paternalismo y otras prácticas dañinas, por otro, no se puede encasillar la innovación en parámetros determinados o criterios de evaluación, esta debe ser parte de las dinámicas productivas en cada espacio de trabajo.  

Grether González Hernández, de la Dirección de Ciencias del CITMA, recalcó la importancia de impulsar una cultura basada en la ciencia, la tecnología y la innovación en los distintos sectores y organizaciones cubanas. El encadenamiento de los procesos se hace imprescindible para el funcionamiento y la eficiencia, más en un proyecto de país que aspira a emancipar su economía.

Desde el MINCULT, Lizette Martínez Luzardo, de la Dirección de Programas Culturales de dicha entidad, aterrizó el debate en la guerra mediática que se gesta contra Cuba. Como aclaró la Diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, esta batalla no corresponde solamente al sector artístico e intelectual sino a la convergencia de disciplinas y sectores.

 «La cultura necesita que sus artistas e intelectuales estén al frente, pero no para responder una determinada publicación en las redes sociales, sino para generar contenidos estéticos, marcados por la belleza, una Revolución cantada, pintada, interpretada desde la cultura. Se debe remover y fomentar la participación ciudadana, la cultura a nivel comunitario».

Para Belén Cañas López, joven trabajadora del MINCULT, las nuevas generaciones deben ser escuchadas y adquirir, cada vez más, protagonismo en los equipos de trabajo. La formación, la superación profesional constituyen un incentivo. «Formamos parte también de una generación histórica. ¿Cuál es nuestro Girón? Debemos descubrir nuestra tarea como generación».

Desde el Instituto de Investigaciones Culturales Juan Marinello, Luis Emilio Aybar, resalta el valor de los liderazgos: «¿Si algún día me toca asumir un cargo como no me burocratizo? Un dirigente es ante todo un servidor público. Un servidor público debe ser, ante todo, un revolucionario. Nadie es dueño de la verdad. La verdad se construye en colectividad. Hay que estimular los espacios de debate y eso pasa por la extrema transparencia, por no reproducir la cultura de los privilegios».

Para el periodista José Ernesto Nováez, «la cultura no puede asumirse desde una lógica instrumental. No es solo una cuestión de recursos, sino de espacios y relaciones con otros sectores. La solución reside en la movilización, participación y el control popular. Amplios estratos de la juventud no están siendo representados y necesitamos dialogar con ellos. En la cultura está una de las claves de ese proceso».

Yosvany Montano, profesor del Instituto Superior de Arte, llama a deshomogeneizar la percepción de determinados sectores poblacionales y generacionales en el país. La cuestión reside en reconocer la diversidad que convive dentro de dichos grupos. Un elemento importante es ofrecer proyectos de vida al alcance de los más jóvenes, comprender los nuevos estándares de consumo sin dejar de potenciar un enfoque latinoamericanista y descolonizador.

«Los discursos deben ser cercanos a la gente y sus aspiraciones. Hay que robustecer un camino de renegociaciones de significados, sentidos, distribución de poder, de intercambios. No se puede simplificar la naturaleza cultural, se debe evitar la marginación. Las ciencias sociales en Cuba ayudan a entender comportamientos, la manera en que fluctúan los imaginarios. ¿Qué es lo popular, lo elitista?, ahí está el terreno pantanoso de la subjetividad humana. La cultura no puede entenderse como un proceso de reeducación».

Llevar la cultura a la localidad, los barrios, las comunidades, es una de las prioridades para Emilio Toledo Mirabal, presidente de la Brigada de Instructores de Arte José Martí. Las formas de agrupación de los jóvenes han cambiado, están en las redes sociales: Facebook, Whatsapp, Telegram, u otras variantes como los teams. «La Revolución necesita pensar la motivación de esos sectores poblacionales y como estar también en esos espacios».

Desde la AHS, Yasel Todelo Garnache, vicepresidente de la organización, enfatiza en la necesidad de liderazgo e iniciativa por parte de los jóvenes, el estudio y conocimiento de la historia, la participación activa en los procesos de trasformación de la sociedad cubana.

Como afirma el cantautor Israel Rojas, del Dúo Buena Fe, «las vanguardias necesitan conocerse y colaborar». Hay que buscar la integración entre cultura, ciencia, tecnología e innovación, hablar de paradigmas de felicidad en la Cuba de hoy

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