Creado en: septiembre 16, 2021 a las 09:06 am.

UNEAC: vanguardia artística e intelectual de la nación cubana

«Así hemos de ir andando». Ese verso del Poeta Nacional Nicolás Guillén (1902-1989), presidente fundador de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se ha convertido —por derecho propio— en idea rectora o hilo conductor de las actividades organizadas por nuestra institución para celebrar dignamente el aniversario 60 de su constitución, en respuesta al antológico discurso Palabras a los Intelectuales, pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz (1926-2016), en el teatro de la Biblioteca Nacional José Martí (BNJM).

Por esa razón, dedico esta crónica a la UNEAC, baluarte defensor de la cultura cubana, que ha cumplido al pie de la letra los principios éticos e ideo-estéticos,  que —recogidos en los estatutos que regulan su funcionamiento interno, aprobados en el IX Congreso— y que le sirven de base estructural a la meritoria tarea desarrollada durante seis décadas en el sector de la cultura (en su acepción más amplia).

Por otra parte, habría que mencionar las cinco asociaciones —con sus correspondientes secciones— en que descansa, históricamente nuestra organización: Escritores, Artes Escénicas, Artes Plásticas, Música y Cine, Radio y Televisión; así como las comisiones creadas para perfeccionar su loable labor artística, intelectual y político-ideológica:  Arte; Mercado e Industrias Culturales; Cultura y Medios; Cultura, Ciudad y Arquitectura; Educación y Sociedad; Estatutos y Reglamentos; José Antonio Aponte, que tiene como objetivo fundamental combatir frontalmente la discriminación racial y el racismo; Trabajo Cultural Comunitario; Patrimonio Tangible e Intangible y Cultura, Turismo y Espacios Públicos.

En esta apretada síntesis, no es posible soslayar un aspecto que consideramos crucial: el vínculo que debe existir entre cultura y medios masivos de comunicación, y concretamente, en la necesidad acuciosa de realizar un reajuste de la programación radial y televisiva, donde deben prevalecer las concepciones estético-artísticas a la hora de diseñar qué saldrá al aire por las ondas hertzianas o qué se proyectará en la pequeña pantalla insular y en las salas oscuras del país, para satisfacer las necesidades cognoscitivas y espirituales de los radioyentes, telespectadores y cinéfilos, quienes cada día son mucho más exigente.

Por lo tanto, es una condición básica indispensable emprender cuanto antes la transformación esencial del universo radiofónico y audiovisual cubano.

La UNEAC promueve la discusión civilizada, ya que incita a la celebración de debates críticos, lo cual enriquece la cultura del debate; asignatura pendiente en nuestra agenda de trabajo.

Como ejemplo de ello, podríamos citar los espacios:Moviendo los caracoles, que auspicia la sección de Crítica e Investigación de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, para colocar sobre el tapete los problemas y dificultades actuales que afrontan los medios audiovisuales y la radio en nuestro país.

La Bella Cubana, que dirige la musicóloga Alicia Valdés Cantero, la cual tiene como principal objetivo visibilizar la presencia femenina en el pentagrama sonoro tropical.

Maka con Furé, espacio conducido por el poeta, escritor y etnólogo, Rogelio Martínez Furé, Premio Nacional de Literatura 2015, para rescatar los valores legados por nuestros ancestros africanos y destacar sus aportes a la cultura insular.

Jueves Literario, auspiciado por la Asociación de Escritores donde se le rinde un cálido homenaje a ilustres personalidades de las letras cubanas y de mucho más allá de nuestras fronteras geográficas; entre otros espacios que —como consecuencia de la pandemia de COVID-19 que nos azota— han perdido su carácter presencial, y algunos de ellos, se han trasladado a las plataformas digitales (on line).    

Ahora reseñaré mis vínculos profesionales y afectivo-espirituales con nuestra  sexagenaria organización: ingresé a la sección de Crítica e Investigación de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, en mayo de 2006, o sea, hace tres lustros.

Mi estreno fue cubriendo los eventos teóricos Caracol y el espacio mensual Moviendo los caracoles, así como las actividades programadas en el espacio sabatino La Bella Cubana, donde me mantuve como reportero durante casi una década.

También cubrí actividades de primer nivel: homenajes al comandante-presidente Hugo Rafael Chávez Frías (1954-2013), al doctor Raúl Roa García (1907-1982), Canciller de la Dignidad, así como al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque (1927-2009), entre otras personalidades políticas y de la cultura nacional e internacional, a quienes se les agasajó en la sala Villena

Desde hace más de una década, estoy colaborando con nuestro Sitio Web, donde escribo —fundamentalmente— crónicas acerca de ballet clásico, español o contemporáneo, de espacios dramatizados, musicales o de otra índole, que salen al aire por la pequeña pantalla, así como de filmes cinematográficos de producción nacional, reseñas de libros publicados por editoriales cubanas, sobre todo de Ediciones Unión, exposiciones de artes plásticas o visuales, evocaciones literarias para evocar la memoria de personalidades de la cultura caribeña que ya no están entre nosotros, o cualquier otro tipo de información importante que merezca publicarse en el Sitio Web.

Para las ediciones del VIII y el IX congresos de la UNEAC, la locutora y periodista Rosalía Arnáez, (ex)presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, me asignó la responsabilidad de cubrir las asambleas pre-congreso de dicha Asociación, mientras que la entonces jefa de redacción del Sitio Web me solicitó que cubriera las presentaciones de textos en las ferias  internacionales del Libro de La Habana, una de cuyas subsedes es la sala Villena o la sala Caracol.

Hace 2 años, fui designado por la crítica y periodista Soledad Cruz, presidenta de la Sección de Crítica e Investigación, miembro del jurado que evaluó los trabajos presentados al concurso Caracol 2019; reconocimiento que me honra no solo desde la vertiente profesional, sino también en el plano  personal, así como para darle cobertura periodística al Evento Teórico 2019; concretamente a la sesión donde se debatió el polémico tema acerca del estado en que se halla la crítica y la investigación en nuestro país.

Para finalizar, solo me queda hacer público mi agradecimiento al doctor Avelino Couceiro Rodríguez, vicepresidente de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, por la crónica «Un cronista dueño del silencio reflexivo», publicada en nuestro Sitio Web (www.uneac.org.cu), y desearle a la UNEAC larga vida, aunque la existencia terrenal no me alcance para ver cómo crece, al decir martiano, «como las palmas […], como los pinos». ¡Que así sea!     

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