Creado en: mayo 19, 2022 a las 07:31 am.

La influencia de la lectura y los libros en José Martí

Batalla inmortal, de Antonio Mariño Souto

El aforismo martiano «leer es crecer» es la premisa fundamental de la trigésima edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) Cuba, 2022, y al mismo tiempo, el factor motivacional que aguijoneara mi intelecto y mi espíritu, y consecuentemente, me decidiera  a escribir esta crónica acerca de cómo el Apóstol valora la utilidad de la lectura y los libros

Para el fundador del periódico Patria, los «libros consuelan, calman, preparan, enriquecen y redimen», porque alimentan el intelecto y el espíritu del lector y lo enseñan a «tener talento, que no es otra cosa que tener bondad y buen corazón».

El poeta mayor de la patria grande latinoamericana estima que sólo deben « […] publicarse […] los libros briosos y activos, que fortifican y abren paso […]». «Un libro, aunque sea de mente ajena, parece como nacido de uno mismo, y se siente uno como mejorado y agradado con [la lectura de] cada libro nuevo […], que es piedra nueva en el altar de nuestra raza».

Desde la óptica martiana, « […] el mérito […] del libro está en la energía singular que, sin lastimar el buen juicio del lector, mantiene hasta la última página una curiosidad legítima».

Por otra parte, «hay libros en que parece que va acuñado el corazón, y hecho páginas y letras, donde se ve agonizar la esperanza y sangrar la vida». De acuerdo con el Mayor General del Ejército Libertador, «un libro […] es siempre un motivo de alegría, una verdad que nos sale al paso, un amigo que nos espera [y no nos traiciona], la eternidad que se nos adelanta, una ráfaga divina que viene a posarse en nuestra mente».

La lectura de un buen libro ennoblece el alma y acaricia la razón, porque es  « […] ameno como la historia, e interesante, como todo lo que se ve a la luz de bastidores». Y, además, presta un valioso servicio, ya que nos hace meditar o hacer silencio interior para escuchar los sonidos que emite nuestro yo, el auténtico, el verdadero.

El más universal de los cubanos descubre la «poesía mayor» en los libros de ciencia, la cual recomienda poner en lengua diaria para hacer un «bien que muy pocos hacen», y que la humanidad necesita, al igual que la libertad de pensamiento y de espíritu.

¿Se decide, estimado lector, a buscar desde ahora mismo ese tesoro de sabiduría y espiritualidad que sólo se halla en las páginas de un buen texto literario?

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